Aciertos y errores de los analistas en 2025: el Ibex y el oro pulverizan previsiones y las ‘small caps’ decepcionan
SOURCE:El Pais|BY:Virginia Gómez
La economía y los beneficios han resistido ante las políticas de Trump mejor de lo esperado, mientras las llamadas a la prudencia en las tecnológicas siguen sin cuajar
Los analistas prefieren por lo general pecar de cautos cuando en la recta final del año hacen sus previsiones para el ejercicio siguiente. Hace ahora algo más de doce meses, la prudencia era máxima ante la llegada al poder de Donald Trump en Estados Unidos. Existía la posibilidad de una guerra comercial a escala global con efectos inflacionistas, capaz de poner freno a las bajadas de tipos de la Fed y de agravar la debilidad económica de la zona euro. En su apuesta de partida, los analistas sí coincidían en que la Bolsa estadounidense iba a continuar siendo la estrella de la renta variable y en que seguiría adelante el entorno actual de aterrizaje suave, con crecimiento y menos inflación. Pero Trump era un factor imprevisible, como así quedó demostrado pocos meses después.
La realidad ha roto todas las previsiones, tanto en la intensidad del castigo bursátil que supuso el estallido inicial de la guerra comercial como en la remontada posterior. Los expertos sí han acertado en que las Bolsas iban a subir pero no imaginaron el generoso porcentaje de esta subida.
El mercado ha sabido capear el temporal de unos aranceles que han llegado para quedarse, aunque en una magnitud muy inferior a la inicial después de meses de negociaciones y de que Trump reculara ante el castigo de los inversores a la propia deuda soberana de EE UU. La economía y los beneficios empresariales han resistido y los índices bursátiles cierran 2025 con unas rentabilidades de dos dígitos en todos los casos y en zona de máximos sin precedentes. Para el Ibex ha sido un año histórico, el mejor desde 1993 con una ganancia cercana al 50% sin rival en Europa ni en Wall Street.
BlackRock, la mayor gestora de fondos de inversión del planeta, ya tenía plena confianza a finales de 2024 en el recorrido de las acciones de la Bolsa estadounidense pese a estar en niveles máximos en aquel momento. “Vemos una buena foto de crecimiento económico, buenos fundamentales en las empresas, buenas perspectivas de crecimiento de los beneficios empresariales en 2025″, dijeron en su día.
BBVA era otro de los bancos que condicionaba 2025 a Donald Trump: “La evolución de los mercados financieros ha sido muy positiva en el año que está terminando, pero creemos que la Bolsa aún tiene fundamentos para seguir dando buenas rentabilidades en 2025″, explicaba Joaquín García-Huerga, director de estrategia de la gestora y la banca privada de BBVA, hace un año.
Otros se quedaron algo cortos pese a decantarse por la inversión en Bolsa en la mayoría de sus recomendaciones. Renta 4 tenía un objetivo de Ibex a doce meses en los 13.800, muy lejos de los 17.300 en que concluye el año. El brillante ejercicio de la Bolsa española ha sido sin duda una de las mayores sorpresas del año y ha echado por tierra todas las previsiones de los analistas.
La decepción ha estado sobre todo entre los pequeños y medianos valores, que no han sido la promesa de rentabilidad que auguraban muchos analistas. Esas previsiones apuntaban a que en un año de previsible guerra comercial y con tipos a la baja, los pequeños valores lo harían por fin mejor que los grandes. Sin embargo, las grandes compañías han demostrado una solidez en sus beneficios que las ha impulsado en mayor medida que a las small caps, de nuevo apuesta para 2026.
La IA, caballo ganador
Las tecnológicas, más concretamente las compañías relacionadas con el desarrollo de la IA, abundantes en EE UU pero no así en Europa, iban a seguir siendo imán para la inversión. 2024 finalizó con la conocida advertencia de la elevada concentración del mercado estadounidense en un puñado de grandes valores que por entonces ya cotizaban a múltiplos elevados. La irrupción de la china DeepSeek en el inicio de 2025 fue todo un jarro de agua fría para los gigantes de Silicon Valley, que sin embargo se han repuesto del golpe con creces. Así, 2025 ha terminado con valores tecnológicos aún más valiosos en Bolsa, aunque también con los primeros avisos —continuas inversiones multimillonarias, participaciones cruzadas y recurso al apalancamiento— de que se podría estar gestando una burbuja en la inteligencia artificial. Los escasos gestores que de cara a 2025 desaconsejaban la apuesta por los gigantes tecnológicos se han perdido un año de ganancias bursátiles, que se pondrán a prueba de nuevo en 2026.
En cuanto al oro, y pese a que muchos apostaban por este tradicional activo refugio, también ha roto las expectativas, con un alza inimaginable hace un año. El metal precioso despide el año en torno a los 4.500 dólares por onza, lo que supone una rentabilidad superior al 70 en 2025. Se trata del mejor año desde que la crisis del petróleo en el año 1979, que llevó al oro a dispararse un 126% ese año. Si el oro está atrapado en una burbuja especulativa propia sigue siendo una incógnita. Pero su fortaleza se ve reforzada por la continua fuerte demanda de los bancos centrales, una tendencia estructural que no tiene visos de remitir y que también ha contagiado a la plata y al platino. Contra pronóstico, los metales preciosos han sido uno de los grandes hallazgos de los inversores en 2025.
Goldman Sachs se encuentra entre los bancos que prevén que los precios del oro seguirán subiendo en 2026, planteando un escenario base de 4.900 dólares por onza. Según la firma, los inversores de ETF están empezando a competir con los bancos centrales por el limitado suministro físico. Nuevos participantes en el mercado del oro, como los emisores de stablecoins(como Tether) y ciertos departamentos de tesorería corporativa están creando una “base de capital más amplia” que añade resiliencia a la demanda del metal.
Indra, la estrella del Ibex
En España, algunos de los valores recomendados hace un año han escalado a las primeras posiciones, como es el caso de los bancos, a los que no han frenado en Bolsa los recortes de tipos del BCE. Indra también era una de las apuestas claras de los analistas hace un año, si bien la apuesta de los gobiernos por la inversión en defensa ha ido a más y se ha consolidado en 2025, desbordando la cotización de la compañía. Indra es el mejor valor del Ibex en el año, con un alza del 180%.