Aitor Esteban intenta reflotar el proyecto de un PNV atado al Presidente del Gobierno
A finales de 2022, Andoni Ortuzar, entonces presidente del Euzkadi Buru Batzar (órgano directivo del PNV), hacía público 'Entzunez Eraiki'. El resultado de un proceso de «escucha activa» que pretendía representar «sin Photoshop» cómo era percibida la organización fundada por Sabino Arana entre expertos y la sociedad vasca. Los resultados no eran alentadores. Dibujaban el perfil de una formación envejecida, con dificultades para conectar con el votante (sobre todo joven), sin líderes carismáticos y con falta de perfiles femeninos, a la que recomendaba «contrarrestar cierta imagen de amiguismo».Con esa foto encima de la mesa, en las elecciones generales de julio de 2023 EH Bildu se convertía en la principal fuerza vasca en el Congreso de los Diputados. Tras el sorpaso en votos y escaños en Madrid, el PNV lanzaba un proceso de renovación que terminaría un año más tarde con la salida del propio Ortuzar, ahora recolocado como asesor en Movistar. Un movimiento que no ha caído bien en la actual dirección al dar munición a los críticos con las puertas giratorias. Aitor Esteban, marcando distancias, reconoció en La Sexta que causaba «desasosiego» en la militancia.Relevo en GuipúzcoaCon Arnaldo Otegi amenazando su hegemonía en el País Vasco, el PNV optaba en aquel momento por Imanol Pradales como candidato para las autonómicas de abril de 2024, sustituyendo a un Íñigo Urkullu consolidado tras doce años en el Palacio de Ajuria Enea. Un relevo generacional, aún comandado por Ortuzar, que se compaginaba con la salida de la plancha electoral de otras figuras históricas como la de Joseba Egibar. Tras salvar el 'match ball', logrando reeditar coalición de Gobierno junto al Partido Socialista de Euskadi (PSE), continuaba el cambio de caras. Noticia Relacionada estandar Si Sánchez busca resistir al frente judicial y al horizonte electoral adverso El presidente se revuelve contra la sensación de fin de ciclo que invade el PSOE: «Tengo ganas de terminar una década trascendental»Después de tres décadas en órganos de dirección, Egibar renunciaba a finales de 2024 a repetir como presidente del Gipuzkoa Buru Batzar (GBB), siendo elegida María Eugenia Arrizabalaga como reemplazo. Un sector del partido que ha tomado posiciones alternativas desde entonces. Recientemente, según informó 'El Diario Vasco', con el rechazo de la Fundación Kutxa (cuyo patronato controla el PNV de Guipúzcoa) a participar en la compra de la tecnológica Ayesa. Una medida más dentro del plan estrella de Pradales para favorecer el «arraigo» industrial, del que forma parte la operación Talgo. Retrocediendo un año desde este último choque interno, la mujer de Aitor Esteban, Itxaso Atutxa, seguía el camino de Egibar apartándose también de la carrera por revalidar su liderazgo al frente del partido en Vizcaya. Un paso al lado que no decidió dar Andoni Ortuzar. Al menos, hasta cuatro meses después, cuando el enfrentamiento con Esteban por la presidencia del EBB desbarataba la opción de una transición dulce y dejaba al partido durante semanas «abierto en canal». Noticia Relacionada RETOS DEL 2026 estandar Si Feijóo necesita consolidar las victorias autonómicas y contener a Vox Paloma Esteban El líder del PP pedirá a su partido volcarse por completo en las campañas para que su partido siga siendo la fuerza predominante en la derechaCon este ambiente de fondo, el doctor en Derecho por Deusto dejaba atrás la Carrera de San Jerónimo y aterrizaba en la quinta planta de Sabin Etxea pidiendo «unidad» al ser proclamado líder en el frontón Atano III de San Sebastián. Heredaba las riendas de un proyecto con tendencia electoral a la baja, carpetas abiertas por la anterior dirección como la reforma del Estatuto de Guernica y una política de alineamiento con Pedro Sánchez de la que, en puridad, formó parte desde el primer momento. Así lo confirmó su dirección al negar que Antxon Alonso Egurrola pusiera en contacto a los nacionalistas con el PSOE para atar su apoyo a la moción de censura a Mariano Rajoy en 2018.La dirección nacionalista critica el fichaje de Ortuzar por Movistar porque da munición a los críticos con las puertas giratoriasUn rol de 'abre puertas' ejercido por el dueño de Servinabar y socio de Santos Cerdán, según la documentación hallada por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, que desveló el ex secretario de Organización del PSOE durante su declaración a finales de junio en el Tribunal Supremo. El PNV lo desmintió, afirmando que sólo se produjo «una reunión» en la que además de Cerdán, José Luis Ábalos, Ortuzar y su mano derecha, Joseba Aurrekoetxea (también fuera del partido desde finales de mayo), estaba presente el propio Aitor Esteban. La actual política de alianzas del PNV partió de entonces y hoy, ante la cascada de escándalos de corrupción que rodean al PSOE, resulta incómoda. Tras el estallido del 'caso Cerdán' en junio, Esteban se mostraba «sorprendido» de que Sánchez hubiese convertido «en una sentencia lo que es un informe de la UCO» al decir éste que «ningún espacio está libre de corrupción cero». Ahora reclama elecciones anticipadas. Un cambio al que se unen declaraciones públicas de figuras de peso como las de Urkullu, que había mantenido un perfil bajo desde su salida, pero que recientemente ha calificado la situación política en España como «insostenible».En ese escenario Esteban demuestra tener escaso margen de maniobra. Principalmente, porque uno de sus activos más fuertes, el Gobierno de Pradales, depende de los socialistas, al mismo tiempo que estos hacen guiños a Arnaldo Otegi, que sigue arrebatándoles con acuerdos el papel de 'conseguidor' de cara al electorado vasco. El último, alcanzado entre Sánchez y Bildu para prorrogar las medidas del «escudo social» aprobado en pandemia. Mientras, el PNV únicamente puede advertir de la «gravedad» de que el presidente del Gobierno incumpla su compromiso de investidura al no hacer efectivas todas las transferencias pendientes en la lista hasta «completar el Estatuto de Guernica» antes de 2026.Así, sin cambios, cierra su primer año Esteban en lo táctico. Y en cuanto a la gestión interna, más allá de las tensiones, lo hace con una renovación de Estatutos para hacer al partido «más ágil, abierto y eficaz», que redefine y aleja a la formación del 'estigma' de «conservador». Un consejo que planteaba el análisis presentado por Ortuzar en 2022. «EAJ-PNV se define a sí mismo como partido vasco, aberzale y euskaldun, democrático, participativo, plural, aconfesional, humanista, europeísta, intergeneracional, diverso, igualitario e inclusivo, abierto al progreso y a todos los movimientos de avance de la civilización que redunden en beneficio del ser humano», cita el nuevo texto.
