Alcoy se despide del Club de Fans de Camilo Sesto mientras Lourdes Ornelas se centra en la salud de Sheila Devil
Alcoy vive estos días un cierre cargado de simbolismo, el Club de Fans de Camilo Sesto , uno de los rincones más queridos por los seguidores del artista, ha echado definitivamente el cierre tras años funcionando como un auténtico santuario. No se trata, sin embargo, de un adiós definitivo, sino de un traslado del legado ya que, todo el material reunido durante décadas pasará a formar parte del Museo Oficial de Camilo Sesto , cuya apertura está prevista para el primer trimestre de 2026.«Hay que aclararlo bien, no se cierra el museo, se cierra el club de admiradores para donar todo al museo», explica a ABC Lourdes Ornelas, madre del único hijo del cantante y una de las personas más implicadas en la preservación de su legado. Ornelas insiste en que el proyecto sigue su curso y se encuentra en una fase muy avanzada.te recomendamos Will Smith, demandado por acoso sexual y despido improcedente por un músico de su última gira Daniella Bejarano Blanca Romero confirma su romance con Quique Sánchez Flores: «Lo mejor de mi año» A.B. BuendíaSegún detalla, la previsión inicial apunta a que el museo pueda abrir sus puertas en los primeros meses del año, probablemente hacia marzo, aunque prefiere no dar fechas cerradas porque «las cosas se puedes retrasar», comenta con prudencia.«Hay que aclararlo bien, no se cierra el museo, se cierra el club de admiradores para donar todo al museo» Lourdes Ornelas El Club de Fans ha cumplido su función durante años: custodiar recuerdos, reunir a seguidores y mantener viva la memoria de Camilo Sesto. Ahora, el museo tomará el relevo para que ese legado quede, como repite Ornelas, «donde tiene que estar». Un espacio pensado para la conservación y la difusión cultural.Algunos objetos del legado de Camilo Sesto d.r.El nuevo museo no será un simple recorrido expositivo. Albergará trajes originales, discos, documentos personales, fotografías inéditas, recuerdos íntimos y piezas históricas que ayudarán a comprender mejor tanto al artista como a la época que representó. Porque Camilo Sesto no fue solo una estrella de la música, sino un fenómeno social que marcó a varias generaciones.En este proceso, Lourdes Ornelas deja claro que no es ella quien gestiona directamente el día a día del museo. El proyecto avanza de la mano de los responsables designados y su implicación, aunque constante, no es diaria. «Ahora tengo otras cosas más urgentes», reconoce sin rodeos.Camilo Sesto gtresY es que, mientras Alcoy se prepara para ese estreno cultural, Lourdes atraviesa uno de los momentos más delicados de su vida personal. Su hijo Camilo Blanes, que actualmente se identifica como Sheila Devil, permanece ingresada desde hace aproximadamente un mes. «Está bien, está cuidada, incluso ha subido de peso», comenta con un halo de esperanza, aunque pide cautela y respeto ya que, no es una situación sencilla. Ornelas insiste en que se trata de un proceso que requiere tiempo y continuidad, y deja claro que ahora mismo su prioridad absoluta es la salud y la estabilidad de Sheila. Todo lo demás, incluido el museo, queda inevitablemente en segundo plano.Amargas NavidadesPreguntada por cómo están viviendo estas fechas navideñas, su respuesta es sincera. «Estoy cansada, porque llevo ya mucho tiempo y estoy agotada. No tengo ganas de celebrar nada. Pienso que estas fiestas son muy comerciales y no soy muy de eso», confiesa. Sin embargo, incluso en medio del desgaste, surgen pequeños gestos que revelan que la relación madre e hija ha mejorado considerablemente.«El otro día Sheila me dijo: '¿Qué quieres que te regale?'», recuerda Ornelas. «A ella le gusta mucho comprar por Amazon. Y yo le contesté: 'Que estés bien. Eso es lo único que quiero . No quiero que me regales nada. Que estés tú bien es el mejor regalo'», confiesa con ternura.La preocupación de Lourdes no se limita únicamente a la salud de su hija, sino también al entorno que la rodea. Lo expresa con el cansancio de quien lleva años luchando. «El problema no es solo ella», repite, «sino todo lo que hay alrededor». Influencias negativas, personas interesadas y una presión constante que dificultan cualquier intento de recuperación.Lourdes Ornelas junto a Sheila Devil, antes Camilo Blanes d.r.Para esta madre, el desgaste es doble porque además de preocuparse por Sheila, Ornelas asume la enorme responsabilidad de velar con el patrimonio de Camilo Sesto. El museo, el mausoleo, casas que mantener, impuestos que pagar, archivos que proteger, reformas necesarias y un legado que no puede dejarse a la deriva.«Desgraciadamente, esas personas que la rodea no van a dejar que Sheila se recupere, tienen intereses económicos» Lourdes Ornelas«Hay muchas cosas que no se ven», explica con franqueza. Aprovechando el ingreso de su hija, Lourdes está realizando obras de mejora y mantenimiento en la vivienda de Torrelodones, donde reside Sheila. «Yo no puedo coger e irme a México. No puedo», afirma. «Soy la que está pendiente de los IBIs, de que no haya fugas de agua —y ha habido fugas muy grandes—, de controlar al jardinero y a la gente que va a limpiar la casa, de pagar a los trabajadores». Las reformas no son menores. «Hay que cambiar casi todo lo eléctrico, que es muy viejo», explica, dejando claro que no piensa dejar a su hija sola ni desatendida cuando regrese a casa. Todo debe estar en orden.A esta preocupación se suma otra que no desaparece: el temor a que las malas compañías sigan merodeando por la urbanización. «Ahora hay siempre gente trabajando en la casa y ellos me avisan de que llaman al telefonillo para ver si Sheila ya ha vuelto», relata. «No van a dejarla tranquila. Si tú estás luchando porque ella esté bien y vuelve a casa y llegan tres o cuatro sinvergüenzas, es muy complicado ».Aun así, Lourdes Ornelas no tira la toalla. «Desgraciadamente no es uno, son varios», reconoce, «y esta gente no se va a marchar porque tienen intereses obviamente económicos». Pero su determinación es firme, proteger a su hija y preservar el legado de Camilo Sesto, cueste lo que cueste.

