Ana Jiménez, pediatra del Virgen Macarena de Sevilla: «Recomiendo leer a los bebés en voz alta»
Ana Jiménez, pediatra nacida en la localidad sevillana de Osuna, presidirá a principios del mes de marzo el Congreso Nacional de Lactancia Materna, que reunirá en Sevilla a principios de marzo a más de 700 expertos nacionales e internacionales, los cuales expondrán los últimos avances científicos sobre las propiedades de la leche materna. Esta prestigiosa profesional del Virgen Macarena de Sevilla la califica de «vacuna» que protege no sólo a los bebés sino también a las madres de patologías cardiovasculares.-Los «antivacunas» están cada vez más activos en las redes sociales. ¿Qué les diría como pediatra?-Que las vacunas salvan vidas. Punto. Eso es así. Y cuanto más vulnerable eres, más te salvan la vida. -Ahora es época de gripe y de bronquiolitis para bebés y niños.-Lo de las bronquiolitis es el ejemplo más claro de esto. Hace tres años que estamos vacunando a los niños y nos llegan muchísimos menos casos a los centros de salud y hospitales. Los bebés tienen más anticuerpos y es otra manera de defenderse. Es brutal cómo ha caído la bronquiolitis en los niños más pequeños. Insisto, las vacunas salvan vidas. Tú ahora puedes creer o no creer, ponértela, o no ponértela. Todo es respetable y los médicos, además, debemos acompañar también a las familias que no vacunen, porque esos niños van a estar en mucha más desventaja que los que estén vacunados.-Usted imparte talleres de humanización de la asistencia sanitaria a la infancia. ¿Es que no está humanizada?-Este tema levanta ampollas pero hace falta mucho. Se ha desvirtuado bastante todo. Los médicos curaremos o no curaremos, pero sobre todo tenemos que acompañar y escuchar. Pero tenemos consultas de 8 a 3 en las que tenemos que adtender a 70 pacientes. ¿Cómo se puede escuchar y acompañar ahí, en cinco minutos, hacer la historia, una exploración y un un diagnóstico? A los residentes siempre le digo: «Cuando lleguéis a una habitación lo primero llamas a la puerta, te presentas, saludas y te identifica. Yo siempre digo buenos días, soy Ana Jiménez. Soy la pediatra que les va a acompañar en el ingreso». La escucha muchas veces te da la clave de lo que tiene el paciente y, además, generas un clima de confianza. Y al final es que te tiene que contar en poco tiempo el secreto de su vida. Y tú no le cuentas tu intimidad a cualquiera. A veces hay una enfermedad de base, pero otras veces lo que hay es un problema social, un problema de pareja, un problema de malos tratos, o un problema de que no hay dinero. Yo creo que sí hay que perder entre comillas ese tiempo en escuchar y acompañar.- ¿Le están empezando a llegar niños pequeños con problemas de adicción a pantallas?-Hay niños que ya llegan a las consultas con móviles. Las pantallas están ahí y todo debe tener su justa medida. Mi madre, que tiene 84 años, se entretiene mucho con el móvil y hay veces que los niños están más intensos por las redes sociales. En la sala de espera del Virgen Macarena no hay pantallas, ni siquiera televisores, pero sí hay libros. Hay que intentar fomentar la lectura, que es algo superimportante, también en las unidades neonatales. A los padres les invitamos a que lean en voz alta a sus hijos, pero no cosas del tipo «mi mamá me mima el patito» sino una novela de Agatha Christie o un artículo del ABC. El efecto que hace es el mismo que causa a los pajaritos escuchar a sus padres cantar. Aprenden a cantar escuchando a sus padres cantando ya dentro del huevo. Escuchar hace que se estimule la zona del habla de los niños.-¿Incluso a recién nacidos?-Sí, sobre todo si son prematuros, y hasta los seis meses. Hay una brecha qfue se llama -creo- de las 15.000 palabras que marca la diferencia y el progreso en el rendimiento escolar, en el puntaje de adultos de trabajo y demás. Al final todos aprendemos por imitación. Si tú coges mucho el móvil, tu hijo hará lo mismo. -¿Tiene fin la caída de la natalidad en España y el resto de países europeos?-Las cosas no son fáciles. Las mujeres trabajan dentro y fuera de casa y las políticas no ayudan a la conciliación. Son los inmigrantes quienes están teniendo más niños y están renovando esta sociedad, porque la pirámide demográfica se está invirtiendo.- En España ser madre es una carrera de obstáculos.-Sí. Ahora, afortunadamente si estás embarazada no te pueden despedir y al igualar las bajas maternales y paternales se evitan despidos de mujeres por cogérselas. En mi opinión, habría que ampliar más la baja maternal, lo cual sería una forma de fomentar la lactancia materna. Vemos cada vez más problemas de infertilidad cada vez y madres cada vez mayores. O sea, cuando yo tuve a mi hijo, que lo tuve con 30 años, en mi historial ponía «primeriza añosa», lo cual me dio coraje. Y hoy con 30 años eres una madre jovencita.- ¿Tiene menos niños en su consulta ahora que hace veinte años?-Sí, pero ahora hay más niños en Urgencias. Vienen más que antes. -¿ Hay menos cultura sanitaria?-También se ha perdiendo las redes de apoyo a la crianza en tribu. Yo recuerdo a mi madre, cuando era chica, dando de la teta a mi hermano y nosotros merendando. Y con mis abuelas, igual. Te salía un trabajillo y la vecina se quedaba con el niño. Todo eso se ha perdido. Y tú tenías una duda y se la preguntabas a tu madre o a tu vecina. Ahora cada vez estamos más solos. Y por eso vamos al médico. Los padres no pasan tiempo de calidad con sus hijos y cuando se ponen malos, no sabes si es grave o es algo normal. Me gusta trabajar mucho con la familia, explicándole en el hospital o en la consulta, cuando se van con un diagnóstico, y les dan el alta. Siempre les explico los signos de alarma que deben vigilar. -¿ Por eso se ven tantos niños en urgencias, por desconocimiento?-Hoy han venido en el cambio de guardia 135 niños y realmente ingresan uno o dos, a veces ninguno. Sé que nadie viene por gusto a urgencias, a ti te puede parecer una bobería, pero la madre o el padre vienen francamente asustados.

