Andorra lleva al límite al Real Madrid
El Real Madrid volvió a la senda de la victoria en la ACB gracias a un partido ante el Andorra muy trabajado, cocido a fuego lento. Sufrieron los blancos en la primera mitad debido a unos inspirados Evans y Castañeda , talento en el puesto de base que, aderezado con el trabajo de Pustovyi bajo los aros, parecieron dibujar un destino más cruel para los de Scariolo . Sin embargo y pese a las bajas (Campazzo y Garuba), en la segunda hicieron acto de presencia Maledon , Lyles y, sobre todo, Len , que firmó una de sus mejores actuaciones desde que viste el blanco. Sus intervenciones, unidas a algunas decisiones muy interesantes en defensa planeadas por el italiano, como una zona en el último cuarto, fueron suficientes para que los merengues redujesen el ímpetu del Morabanc y se llevasen un nuevo triunfo en el zurrón. Morabanc Andorra 85 - 90 Real Madrid Jornada 15 de la Liga Endesa Andorra Evans (8), Best (4), Okoye (8), Kostadinov (10), Pustovyi (12); Castañeda (21), Udeze (1), Ortega (5), McKoy (7), Kuric (9), Guerrero (0). Real Madrid Feliz (4), Llull (9), Hezonja (14), Okeke (9), Tavares (13); Lyles (8), Kramer (0), Abalde (10), Procida (2), Maledon (11), Len (10). Parciales 21-13; 20-27 (41-40); 17-21 (58-61); 27-29 (85-90). Los árbitros Antonio Rafael Conde, Juan de Dios Oyón y Yasmina Alcaraz. Descalificaron a Kostadinov y a Tavares por acumular cinco faltas personales. Evans , astro fundamental del Andorra, saltó a la pista con las garras afiladas, autor el estadounidense de los cinco primeros puntos de los locales. Solo Hezonja conseguía igualar su presencia en el inicio del choque, además de un Tavares que comenzó muy pronto a dominar la zona a base de rebotes. Sin embargo, fueron espesos los primeros pasos del Madrid al otro lado de la frontera, tanto que solo consiguió anotar cinco puntos en los cinco minutos iniciales. Todo lo contrario que los locales, autores de un baloncesto fluido y de una defensa bastante competente. Tras dos grandes tiros de Castañeda , impresionante la parábola que le dio al balón el de Chicago, su ventaja ascendió hasta la decena y al Madrid no le quedó más remedio que buscar una ruta alternativa. Fueron Maledon , Abalde y Lyles los que comenzaron a frenar al bando andorrano, que con el paso de los minutos tenía menos pólvora, era menos incisivo. La remontada parecía cercana, pero fue de nuevo Castañeda , que llegó al Morabanc a principios del año cedido por el Unicaja , el que se hizo con los mandos del encuentro. El base de ascendencia mexicana, junto con el poderío bajo el aro del exazulgrana Pustovyi, fueron razones de sobra para que los chicos de Joan Plaza volviesen a despegarse en el electrónico, muy flojo el Madrid, salvado por sus toneladas de talento en los últimos minutos de la primera parte pero no por sus ganas o su plan de partido. El paso por vestuarios sirvió a los merengues para mudar de piel, para sacar a relucir una versión mucho más competitiva. Liderados por Hezonja , rápidamente se hicieron con el liderato ante un Andorra que seguía atacando con plasticidad pero al que le faltaban piernas para proteger su canasta. Okeke y Tavares disfrutaban de lo lindo en la zona y sin oposición, aunque el escurridizo Evans permitía a los locales mantener la igualdad. Pese a todo, el Madrid gozaba de mejor salud, corría con alegría y sus anotadores más prolíficos, como Lyles o Maledon, empezaban a adueñarse de la escena. Con el efecto Castañeda ya domado, la victoria blanca parecía solo cuestión de tiempo. Noticia Relacionada fue «una estrella» en España estandar No Muere a los 74 años Uliana Semenova, la jugadora de 2,13 metros que dominó el baloncesto mundial Lorena GamarraLen aprovechaba la baja de Garuba y la ausencia de Tavares por acumulación de faltas para firmar muy buenos minutos en el puesto de pívot , pero el búlgaro Kostadinov , también entonado, limitaba el impacto del ucraniano. En medio de esa lucha de gigantes, apareció Abalde y, con un triple, puso al Madrid cinco arriba, la máxima de la tarde, un punto de inflexión que permitió a los de Scariolo acelerar hacia el triunfo. Una zona y unos últimos picotazos de Tavares y compañía sirvieron para superar el espíritu combativo del Andorra y hacerse con una nueva victoria.

