Besteiro defiende que actuó con «celeridad y determinación» ante las denuncias por acoso
Acostumbran a ser discursos de balance, de objetivos y de críticas al adversario, pero en esta ocasión la supuesta pasividad del partido ante las denuncias de acoso obligó al líder del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, a dedicar buena parte de su intervención al asunto. El secretario general del PSdeG defendió haber actuado «con celeridad y determinación», animando a las víctimas a denunciar, dice, pero siempre «respetando su anonimato».La intervención de Besteiro abrió la reunión del Comité Nacional del partido, celebrada este sábado en Santiago de Compostela, y que la dirección del PSdeG se vio obligada a convocar presionada, precisamente, tras trascender las denuncias de presunto acoso sexual y laboral contra varios cargos del partido. Besteiro tomó la palabra ante más de 200 delegados. Una vez acabado su discurso, unos 40 militantes pidieron intervenir. El tono de esas intervenciones, a puerta cerrada, servirán para calibrar si la dirección del PSdeG ha sido capaz o no de apaciguar las críticas internas por la gestión de esta crisis.Besteiro desarrolló la cronología de cómo el partido actuó, según su versión, en las denuncias contra el entonces presidente de la Diputación de Lugo, José Tomé, por acoso sexual, y contra el alcalde de Barbadás (Orense), Xosé Carlos Valcárcel, en este caso por acoso laboral. Evitó hacer mención alguna, en cambio, a las denuncias por supuesto acoso laboral que dos exconcejalas del partido en La Coruña presentaron contra la alcaldesa, Inés Rey, y su número dos, José Manuel Lage Tuñas.Ambos, Inés Rey y Lage Tuñas, pesos importantes en el partido, estaban presentes este sábado el Comité Nacional. Fuentes del partido justifican esta omisión en el discurso de Besteiro porque estas denuncias de La Coruña se tramitan vía Ferraz, la sede central del PSOE, al ser ella miembro de la Ejecutiva Federal. El caso de Tomé, en cambio, sí se resuelve en el ámbito autonómico, y el del alcalde de Barbadás, en el provincial.No hubo alusiones a las denuncias de La Coruña, aunque, sin mencionar explícitamente ningún caso, Besteiro sí se alineó con la posición defendida hace días por Inés Rey cuando ésta criticó el «uso espurio» del canal interno que el PSOE tiene habilitado para denuncias de abuso en el seno del partido. La alcaldesa de La Coruña se refería entonces, explícitamente, a las denuncias contra ella, que achaca al despecho de sus dos exconcejalas por no contar con ellas para las siguientes elecciones. Besteiro, en cambio, hablaba en términos generales cuando dijo que «cualquier uso espurio que se haga -del canal- afecta a las víctimas, a la honra de las personas, a la causa del feminismo y a todos el partido, por lo que debe ser censurado y reprobado sin ambigüedades». Porque este canal interno contra el acoso, añade, «nació para proteger a la mujer y limpiar el partido de machismos». El líder de los socialistas gallegos arrancó la parte de su discurso dedicada a abordar la crisis de las denuncias por acoso reivindicando al PSOE como «el partido de la igualdad», «un partido feminista» al que «repugnan los comportamientos de quien traiciona» estos valores. Y repitió varias veces, con diferentes palabras, que la actuación del partido en estos casos se movió siempre bajo dos coordenadas: retirar a las víctimas «del foco» y «respetar sus tiempos de decisión», pero siempre «animando siempre a denunciar».«En Lugo y en Orense actuamos con celeridad y determinación: en cuanto se conoció la presentación de la denuncia, en sólo unas horas se les exigió a los presuntos acosadores, tras escucharlos, que abandonasen los cargos orgánicos e institucionales», dijo Besteiro, a modo de introducción del desarrollo que hizo a continuación de la cronología en el caso de las denuncias contra José Tomé.El caso José ToméRepitió lo que ya había dicho con anterioridad: que él mismo se reunió con una «tercera persona» -la madre de la víctima, pero Besteiro prefirió no desvelarlo-, que la «escuchó con atención» y que le trasladó «la importancia de denunciar». Luego, la puso en contacto con el PSdeG provincial, que se reunió con ella hasta en tres ocasiones. En paralelo, se vieron con Tomé para escuchar su versión, pero él siempre «negó los hechos».Besteiro también ofreció su relato sobre uno de los mayores reproches que se le hacen en esta crisis de las denuncias: el de haber mentido, supuestamente, al negar, cuando se lo preguntaron en un programa de televisión, que se habían presentado denuncias contra el entonces presidente de la Diputación de Lugo.Todo comenzó el lunes 8 de diciembre. Lara Méndez, número dos del PSdeG, recibió una llamada de un programa de televisión preguntándole por unas denuncias a través del canal interno del partido. Pero ella, insiste Besteiro, «no sabía nada». Y es que, según el secretario general de los socialistas gallegos, esas denuncias, en realidad, se presentaron ese mismo día por la noche. «Curioso, preguntan por unas denuncias que todavía no estaban presentadas», añadió Besteiro.Al día siguiente, martes 9 de diciembre, durante un acto de homenaje al fundador del PSOE, Pablo Iglesias, reporteros del mismo programa preguntan a Besteiro por esas denuncias. «Respondí con la verdad, desconocía su existencia», asegura el líder socialista. Y esa misma noche, añade, «el programa se emitió manipulando toda la información».Es ya el miércoles por la mañana cuando «Ferraz reconoce la denuncia». Y es entonces cuando Besteiro anula su agenda «para pedirle a Tomé que deje sus cargos orgánicos e institucionales». Ese mismo día Tomé convocó una rueda de prensa para anunciar su dimisión como presidente de la Diputación de Lugo, aunque conservando su acta provincial y manteniéndose en la Alcaldía de Monforte.En definitiva, Besteiro insiste en que el partido actuó con «firmeza, rigor, transparencia y respecto a la víctima», pero lo que sucedió es que «se deformaron los hechos hasta imponer mediáticamente algo que no sucedió».El caso ValcárcelDías después saltó otro supuesto caso de acoso en las filas del socialismo gallego, en este caso laboral. Una militantes denunció al alcalde de Barbadás por represalias después de que la víctima hubiera denunciado meses antes a un concejal, también socialista, por presunto acoso sexual. Y el partido, igual que había hecho con Tomé, pidió a Valcárcel, recuerda Besteiro, que dejara tanto sus cargos institucionales como los del partido. A la alcaldesa de La Coruña no se lo pidieron, y tampoco la citó Besteiro en su discurso en el Comité Nacional. Inés Rey está entre la cuarentena de delegados que han pedido intervenir en una sesión que, con excepción del discurso de Besteiro, se celebra a puerta cerrada.