Campanadas de TV3 con Laura Escanes y Miki Nuñez, un festival publicitario
El programa de bienvenida de 2026 de la televisión autonómica se aprovechó para la promoción doméstica
Crítica
Género de opinión que describe, elogia o censura, en todo o en parte, una obra cultural o de entretenimiento. Siempre debe escribirla un experto en la materia
El programa de bienvenida de 2026 de la televisión autonómica se aprovechó para la promoción doméstica


La intromisión publicitaria y la palabrería de la pareja de presentadores fueron las notas dominantes de las campanadas de TV3. Hubo la previsible promoción de quienes firmaban el diseño de los vestidos, los habituales escaparates de dos marcas en la terraza desde donde Miki Nuñez y Laura Escanes se desplegaban, el grafismo de las campanadas estaba acompañado por el nombre del patrocinador, etc. Pero hubo dos detalles irritantes: irrumpieron un minuto, a las 23:55 horas, el espectáculo de los drones para insertar anuncios y hubo un descarado aprovechamiento de los momentos previos para la promoción doméstica. Hablaron de los éxitos de 3Cat del 2025 y de programas que vendrán como Fanzone, La Travessa o Eufòria. Obviamente, el brindis final lo hicieron con la cerveza que más publicidad puso esta noche.
La pareja de presentadores mostró su embeleso por los vestidos que lucían y naturalmente recurrió a metáforas consabidas (“una mágica noche”) y a los buenos deseos tradicionales como un futuro mejor. Fue chocante uno de los que manifestó Escanes: quería ponerse más fuerte. ¿Para emular a los concursantes de La Travessa? Pusieron buena voluntad y simpatía, pero fue incomprensible que tras recomendar que estuviéramos atentos al festival de agua (volvían los surtidores de la fuente de Buïgas), drones y fuego que había contratado el Ayuntamiento a la misma empresa francesa del año pasado y decirnos que “no habéis sentido nada igual”, para referirse a la creación musical de Marc Parrot compuesta para la ocasión… en la primera parte no supieran callarse y dejar que el telespectador pudiera escuchar el espectáculo sin el estorbo de comentarios. La locuacidad se incrementó cuando Catalunya Ràdio se incorporó a la conexión. para una ceremonia más austera que la del piromusical mercedario.