Carlos Sainz sufre y Nasser Al-Attiyah toma el mando del Dakar en el día de la emboscada de los Toyota
El estadounidense Seth Quintero lidera el repóker japonés en Al Ula, pero se queda a siete segundos del piloto catarí en la clasificación general
La armada de Toyota, la más temida por los equipos rivales en la categoría de coches del Dakar, dio el primer golpe de autoridad en la prueba durante la segunda etapa de 400 kilómetros contra el crono entre Yanbu y Al Ula. El estadounidense Seth Quintero, de 23 años y llamado a ser el relevo generacional de la vieja guardia del rally, se impuso en la especial del día con un tiempo de 3h57m16s. Su victoria fue la guinda de una emboscada casi perfecta de los japoneses, que colocaron hasta cinco vehículos por encima de la competencia, pero no pudieron agarrar el liderato de la carrera.
El veterano Nasser Al-Attiyah (Dacia), cinco veces ganador del Touareg, supo navegar la complicada etapa de piedras y riesgo constante de pinchazos con sangre fría, la suficiente como para situarse en primera plaza de la general con siete segundos de margen sobre el ganador. “Esto es lo que toca hacer estos próximos días. Gestionar el ritmo, evitar pinchazos y conseguir no salir delante en etapas como las de mañana, que será clave para el desenlace del rally”, avisaba el catarí, octavo en la especial del día a 6m31s de Quintero a pesar de abrir pista durante gran parte del recorrido. El estadounidense aseguró que había sido conservador en el primer tramo de piedras y luego celebró poder pelear de tú a tú con sus compañeros, que salían todos apelotonados desde más de la décima plaza en el punto de partida.
Por detrás, los grandes damnificados de la jornada entre los favoritos fueron los Ford de Carlos Sainz y Nani Roma, que perdieron casi 12 minutos en la línea de meta tras sufrir ambos dos reventones. En la tabla, los españoles pierden más de seis y siete minutos respectivamente con el nuevo líder. “Es una de esas etapas que no me gustan nada, pero es lo mismo para todos y así es el Dakar”, se resignaba el doble ganador de la prueba. “Tuvimos un pinchazo en el primer tramo, antes del ‘pit-stop’, y luego otro lento. Una pena”, se limitó a comentar el madrileño, que busca este año su quinto Touareg.
El resultado subraya una tendencia que ya se había visto en la previa de Marruecos. Los Toyota parecen inmunes a los pinchazos con las nuevas ruedas de BF Goodrich, mientras que las otras marcas no han dado con la tecla todavía.
Canet pierde el liderato en motos
En motos, el vigente campeón Daniel Sanders se impuso en una ardua jornada con un tiempo de 4h13m37s para ponerse líder de la carrera con 30 segundos de ventaja sobre su compañero Edgar Canet. El dúo de KTM trabajó en equipo y el experimentado australiano elogió el magnífico desempeño del joven piloto catalán de 20 años: “Hasta el kilómetro 100 ha sido realmente difícil superarle, y después nos hemos encontrado con puntos difíciles y él se ha mantenido detrás de mí, siguiéndome y aprendiendo. Seguro que se lo ha pasado muy bien, pero luego él ha estado ahí para arreglar un par de fallos míos. Ha sido divertido pilotar junto a Edgar”.