Corea del Norte dispara al menos dos misiles balísticos coincidiendo con la visita del presidente surcoreano a China
Analistas de Corea del Sur relacionan el lanzamiento con la presión que siente Pyongyang tras el ataque estadounidense a Venezuela
En un año que ha empezado al rojo vivo en el tablero geopolítico, Corea del Norte no ha querido quedarse fuera de la fiesta. El hermético régimen dirigido con puño de hierro por Kim Jong-un ha disparado este domingo al menos dos misiles balísticos hacia el Este, en dirección a Japón, en lo que constituye su primera demostración de fuerza militar en lo que va de año. Los proyectiles aparentemente cayeron en el mar de Japón, pero fuera de la zona económica exclusiva de este país, y sin que se reportaran daños a barcos o aeronaves, según el Gobierno nipón.
Los disparos se han ejecutado a primera hora de la mañana del domingo (en torno a las 7.50 hora local, ocho horas menos en la España peninsular) desde Pyongyang, casi como un preámbulo al viaje del presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, a China: Lee ha aterrizado a media tarde de este domingo en Pekín, donde tiene previsto entrevistarse el lunes con su homólogo chino, Xi Jinping. Las relaciones entre las dos Coreas y la peliaguda cuestión nuclear del vecino del Norte serán con toda seguridad una parte esencial de las conversaciones en esta primera visita del mandatario surcoreano desde que asumió el cargo en junio.
Los ensayos balísticos coinciden además con un momento de extrema tensión internacional tras el ataque militar de Estados Unidos a Venezuela y la captura del presidente de este país, Nicolás Maduro.
Mientras las cancillerías de medio planeta contienen la respiración y tratan de hacer balance de un golpe insólito, analistas citados por la prensa surcoreana relacionan la salva de cohetes con el asunto del régimen chavista; lo consideran una suerte de protesta de Kim: “El ataque estadounidense en Venezuela y la captura del presidente Maduro posiblemente puedan enviar un poderoso mensaje a Kim Jong-un, uno de amenaza existencial y otro de justificación para la adhesión a las armas nucleares”, ha comentado Lim Eul-chul, profesor del Instituto de Estudios del Lejano Oriente de la Universidad de Kyungnam, a la agencia surcoreana Yonhap.
Los misiles detectados volaron unos 900 kilómetros, según el Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur, para finalmente caer al mar. “Nuestro ejército mantiene una postura firme de preparación mientras comparte estrechamente información sobre misiles balísticos de Corea del Norte con las partes estadounidense y japonesa en medio de una postura de vigilancia intensificada contra lanzamientos adicionales”, informaron las autoridades castrenses de Seúl.