David Céspedes, experto en longevidad: «No todo lo que pone en la etiqueta que es aceite de oliva es realmente saludable»
Los españoles consumimos unos 11 de litros de aceite de oliva por persona al año, el doble que la media europea. En la última campaña, el mercado interior absorbió cerca de 500.000 toneladas, mientras las exportaciones superaron las 900.000, consolidando a España como líder mundial con un valor de negocio de miles de millones de euros .Pero no todo es oro: los precios han sido una montaña rusa. El litro en supermercados pasó de 3 euros a casi 9 euros en los últimos cinco años, un alza del 200-300% por sequías, costes energéticos y menor producción. El aceite virgen extra a granel se duplicó en un año, y aunque en 2025 ha bajado un poco gracias a mejores cosechas, sigue un 50-100% más caro que hace cinco años. Organizaciones como la OCU alertan que el aceite suave de marca blanca subió un 225% en tres años, encareciendo la cesta básica.No todo lo que se vende en el supermercado como aceite de oliva es igual de saludableEn este contexto no es todo 'oro líquido' lo que reluce. El médico experto en longevidad David Céspedes advierte de que no todo lo que se vende en el supermercado como aceite de oliva es igual de saludable, y pide a los consumidores que estén bien atentos a las etiquetas.En un vídeo que ha publicado en sus plataformas digitales, el doctor y divulgador ha querido desmontar la idea de que cualquier botella con la palabra 'aceite de oliva' sea automaticamente sinónimo de bienestar y salud. El especialista en Salud Pública recuerda que muchas marcas utilizan reclamos como 'aceite original' o envases que evocan tradición mediterránea , pero la clave está «un poquito más para abajo» de la etiqueta frontal, en la lista de ingredientes.Beneficios clave del aceite de oliva virgen extra Protege el corazón al reducir el colesterol LDL («malo») y aumentar el HDL («bueno»), previniendo hipertensión e infartos. Combate el envejecimiento celular con antioxidantes como vitamina E y polifenoles, que neutralizan radicales libres. Mejora la digestión estimulando enzimas y previniendo el estreñimiento, con efectos antiinflamatorios en el intestino. Fortalece el sistema inmunológico gracias a sus propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias. Ayuda al control de peso al generar saciedad y mejorar el metabolismo de grasas. Reduce la inflamación mediante el oleocantal, similar al ibuprofeno, útil contra artritis. Promueve la salud cerebral, disminuyendo el riesgo de Alzheimer y mejorando la función cognitiva. Cuida la piel desde dentro, hidratándola y regenerando células. Previene diabetes tipo 2 al mejorar la sensibilidad a la insulina y regular la glucosa.Según explica, cuando el envase indica «aceite de oliva virgen refinado mezclado con aceite de oliva virgen extra», el consumidor está comprando un producto diluido con aceites de mucha menor calidad . El refinado se somete a procesos químicos y altas temperaturas que eliminan gran parte de los antioxidantes y polifenoles , compuestos asociados a la protección cardiovascular y al efecto antiinflamatorio. El auténtico aceite de oliva virgen extra, en cambio, se obtiene por primera presión en frío y conserva sus propiedades organolépticas y beneficiosas para la salud.
