De Cornellá a Nueva York: empieza el año más decisivo de Lamine Yamal
Lamine Yamal empezó el año con malestar general y se retiró del entrenamiento. Ayer pudo ejercitarse con sus compañeros. Este 2026 va a ser un año decisivo en su carrera. Su caso es uno de los más llamativos en la historia del fútbol porque el dinero, el reconocimiento, la extraordinaria popularidad y la vida que lleva, de gran lujo a su corta edad, se han anticipado a sus títulos. A otros jugadores les costó harta briega gozar de todo ello y él lo ha tenido casi antes de empezar. El rigor con que se observan sus movimientos se explica por ser una estrella , y por la envidia que el éxito y la propia admiración suelen conllevar, pero también porque este chico está en deuda por lo mucho que ha cobrado por adelantado. El contrato que el Barcelona le firmó al cumplir los 18 años, además de desmentir que los jugadores de La Masía salen gratis y que el Barça no funciona a golpe de talonario, genera una responsabilidad , un deber que no siempre Lamine Yamal da la impresión de haber comprendido enteramente.La Champions y el Mundial son los retos exigibles a un jugador que se mueve en estas cifras. Su juventud es cierta pero no puede ser un argumento que se use sólo cuando le conviene. Si exiges las cifras de los mayores, tienes que comportarte como tal. Y a los mayores no se les conoce por la acumulación de títulos locales, que sólo tienen interés mientras se disputan, sino con los dos únicos trofeos que dan la gloria eterna: con tu club, la Champions ; con tu país, el Mundial. Éste será el año en que sabremos si Lamine Yamal vale lo que cuesta y está a la altura de las crónicas que lo han coronado de antemano.Que el jugador está descubriendo el alcance que da tener mucho más dinero del que cabe en su imaginación -todavía hortera, muy pegada a su costumbre de no tener- no es algo que pueda escandalizarnos, pues sólo hay que pensar en qué habría sido de nosotros si hubiéramos vivido estas circunstancias a su edad; pero es evidente que el chaval está fuera de control , que otros aspectos de su vida le preocupan y ocupan, por lo menos, tanto como el fútbol y que esto no ayuda a su rendimiento. También es cierto que tiene tanta fuerza y tanto talento que necesita muy poco para ser determinante, y que incluso en los partidos en los que está y no está, resulta decisivo con una de sus asistencias con el exterior, provocando un penalti, una expulsión o con uno de sus estratosféricos goles (incluso con los que son un poco más vulgares). Éste es su sueño: poder disfrutar de su dinero, poder hacer sus fiestas con sus chicas y sus amigos, y que luego en el terreno de juego, donde no llegue su forma física, llegue su descaro, su ímpetu, su talento y por supuesto su suerte. Tiene en su favor que no bebe alcohol, lo que rebaja no sólo el desgaste físico sino las bromas que puedan hacerse sobre su 'malestar general'. Algo es algo. Gerard Piqué sabe de lo que hablo.Noticia Relacionada estandar Si El infierno que espera a Joan García en su vuelta a casa por Navidad: «Va a ser un Figo 2.0» Ricard LópezHoy en Cornellá se enfrentará a la primera y más leve prueba de las muchas que tendrá que superar este año, que puede ser el de su ascenso a los cielos, o el que siembre las dudas tras una primera temporada prometedora, que se quedará sólo en eso si las promesas no acaban de concretarse en los títulos que todo el mundo ansía. «¿Es mi alma o es mi dinero?», se pregunta Nacho Vegas en su canción sobre Michi Panero. La respuesta tendrá que ver con el fútbol, pero como siempre pasa con este deporte, remitirá de fondo a categorías de mucha más importancia.
