De la ayuda social a encontrar empleo en menos de un año: «Con 315 euros mantenía a mis cinco hijos con discapacidad»
Apenas reunía 315 euros al mes. Con esta ayuda de la ley de Dependencia, Soraya sostenía a sus cinco hijos, todos ellos con discapacidad intelectual, y a los familiares con los que compartía techo. En su vivienda de Moratalaz figuraban 12 personas empadronadas, lo que le impedía optar a otras subvenciones. Así fue como a sus 37 años de edad, esta madre soltera asumió que «necesitaba una salida»: decidió romper con los estereotipos que le habían inculcado de pequeña, marcados—alega ella misma— por la cultura gitana, y se lanzó por primera vez al mundo laboral. Nunca había estado empleada y en apenas un año se formó, obtuvo una titulación exprés y alcanzó un puesto de trabajo con el que triplicó sus ingresos: «Es toda una luchadora», sostiene con orgullo Belén, la coordinadora de la Agencia de Empleo que le ha guiado en el recorrido junto al tutor de los talleres.Como Soraya, al menos otros 1.108 madrileños iniciaron en el último año el programa municipal 'camino al empleo'. De ellos, 305 personas vulnerables [el 56,4 por ciento] lograron completarlo, según los últimos datos de junio facilitados por el área de Economía y Hacienda a ABC. Una cifra que el Ayuntamiento califica de «exitosa» y que ha llevado a renovar este programa en 2026. Es la primera vez en Madrid que los servicios sociales trabajan mano a mano con la agencia de empleo. Por ende, es la primera vez que la capital impulsa un itinerario integral pensado para que las personas vulnerables dejen atrás las subvenciones y tengan una oportunidad real de acceder al mercado laboral. Por ello, está dirigido a personas desempleadas y empadronadas en Madrid, que atraviesan una situación de vulnerabilidad o riesgo de exclusión social y necesitan desarrollar competencias básicas y digitales para buscar empleo. En palabras del artífice del proyecto, Pepe Aniorte , «un puente directo para los usuarios de servicios sociales hacia el empleo». «Este proyecto ha demostrado que más de la mitad de las personas de servicios sociales a las que se les ofrece un empleo son contratadas. Personas que gracias a este nuevo programa ya no dependen de una ayuda económica institucional para su supervivencia», valora el gerente de la Agencia para el Empleo. Así, este programa ofrece, primero, un tutor que guía a la persona y, después, sesiones 'ad hoc' en función del perfil: desde terapias motivacionales a enseñar a elaborar el currículum y a preparar entrevistas. Las claves del programa 1.109 personas Son los madrileños que iniciaron en el último año el programa municipal 'camino al empleo'. Servicios sociales y Agencia para el empleo Es la primera vez que servicios sociales y la agencia para el empleo colaboran e impulsan un itinerario integral pensado para que las personas vulnerables dejen atrás las subvenciones y tengan una oportunidad real de acceder al mercado laboral. 56,4% Del total que inició el programa, , 305 personas vulnerables [el 56,4 por ciento] lograron completarlo, según los últimos datos de junio facilitados por el área de Economía y Hacienda a ABC. Tutor y sesiones personalizadas El programa ofrece, primero, un tutor que guía a la persona y, después, sesiones 'ad hoc' en función del perfil: desde terapias motivacionales a enseñar a elaborar el currículum y a preparar entrevistas.Soraya fue uno de los primeros perfiles seleccionados para acceder a este programa. Fue en noviembre de 2024 cuando los servicios sociales la derivaron a 'camino al empleo', donde fue escogida para el primer itinerario, que comenzó en febrero del siguiente año. Participó en los talleres durante tres semanas con «gran motivación», tal como relata su coordinadora, y una vez finalizados inició otro de formación y empleo de atención sociosanitaria. Pero antes, tuvo que superar una prueba de competencias, dado que no tenía titulación para acceder al mismo, así como realizar un proceso selectivo. «No me resultó complicado», asegura la mujer, que tuvo que aprender, por ejemplo, a cómo vestir a mayores cuando sufren alguna rotura.«Este proyecto ha demostrado que más de la mitad de las personas de servicios sociales a las que se les ofrece un empleo son contratadas y gracias a ello ya no dependen de una ayuda económica institucional para su supervivencia» Pepe Aniorte Gerente de la Agencia para el empleoDe nuevo, fue elegida para el puesto, como auxiliar de atención a personas dependientes, que realizó desde marzo hasta finales de año, titulando en el certificado y poniendo el práctica lo aprendido en el Centro de Día Municipal Esfinge y cobrando desde el primer día el salario mínimo. «Para mi ha sido la salvación, pasas de no tener nada a tener conocimientos». Pero como todo, su camino no ha resultado sencillo. «Es como una rueda que se pincha: tapas un agujero por un lado, pero el aire sale por el otro». Soraya se sirve de esta metáfora para explicar cómo su entrada al mundo laboral ha provocado que sus hijos [de entre 12 y 17 años] hayan comenzado a fallar en sus estudios. «Aunque conocen las consecuencias, no quieren estudiar...», sostiene quien, a sus mismas edades, abandonó la ESO.Aun así, esta mujer asegura que no tirará la toalla. Ni en casa, «donde seguirá su lucha», ni en el trabajo, ya que su contrato finalizó a finales de año. «Voy a seguir moviéndome porque no puedo depender de las ayudas sociales». Estos días está pendiente de una oferta laboral para cuidar a personas mayores en un nuevo centro.La mayor parte de los perfiles son mujeres: representan un 77,0 por ciento, mientras que el 43,2 por ciento de los participantes son personas mayores de 45 años. Es el caso de Paco, quien pasó de dormir en los albergues municipales durante la campaña del frío del invierno pasado a cobrar hasta 1.400 euros a finales de este.Paco, en la boca de la estación próxima a su piso TANIA SIEIRAPartiendo de una situación de desempleo, los servicios sociales le derivaron al programa, donde realizó el itinerario de activación completo. «No encontraba trabajo, no por falta de experiencia sino por mi edad», asegura a este medio. Así, ante su desánimo, lo primero que hizo en camino de empleo fue asistir a charlas motivacionales.«Para mi ha sido la salvación, pasas de no tener nada a tener conocimientos. Voy a seguir moviéndome porque no puedo depender de las ayudas sociales» Soraya Participante del programaTan pronto como estuvo preparado, su coordinador le derivó a un curso de formación específico que exigía la empresa Comsa para poder contratarle. Así se formó en riesgos laborales, en construcción y en ferrocarriles. Tras superar el periodo de prácticas, la empresa le incorporó a su plantilla. Así, pasó de cobrar un subsidio para mayores de 52 años a ganar su propio sueldo como operario de mantenimiento de vías Férreas para la restauración de la línea 6 de Metro.Por el momento, continúa en un Alojamiento Temporal y Alternativo con Acompañamiento Social, pero los servicios sociales le urgen a emanciparse tras conseguir un trabajo. Como ocurre con Soraya, este hombre de 54 años celebra su independencia económica. «Estoy ahorrando para buscar una casa».Se prevé que en 2026 participen hasta 200 personasSegún datos a los que ha tenido acceso este medio, en el primer semestre de 2025, se intervino sobre 168 personas en fase activa de empleo. De ellas, finalizaron el itinerario el 77,4 por ciento, «una excelente tasa de finalización dado el perfil de los participantes», según valoran desde Cibeles. De este modo, este colectivo de personas vulnerables en fase de activa empleo registra una tasa de éxito del 69 por ciento, correspondiendo el 43 por ciento a retorno a la formación y el 26 por ciento a inserción laboral.Estos datos han sido claves para que el Ayuntamiento apueste por una segunda edición del programa. El plan de acción de 2026 establece como indicadores del programa en ese año que 750 personas participen en sesiones informativas de 'camino al empleo' y que 200 personas se incorporen a un proceso de diagnóstico, perfilado e itinerario individualizado de 'camino al empleo'. De nuevo, los destinatarios serán personas desempleadas con bajo nivel de empleabilidad y alta vulnerabilidad social, derivadas prioritariamente de los servicios sociales municipales, de derivaciones internas de la Agencia y de otras entidades sociales colaboradoras.

