Defensa prepara desde agosto con países aliados la misión internacional en Ucrania
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez , anunció el pasado domingo en París que pedirá apoyo a los grupos políticos -a todos, menos a Vox- para enviar a tropas a Ucrania una vez que acabe la guerra. «La próxima semana contactaré con la mayoría de grupos de la Cámara para plantearles cómo deberíamos sumarnos desde España y cuál debería ser nuestra contribución, siempre y cuando se acuerde ese alto el fuego», dijo. Lo que no contó es que el Ministerio de Defensa , según ha podido saber ABC de fuentes militares, lleva desde agosto dando los primeros pasos junto con otros ejércitos para diseñar esa misión.Según las mismas fuentes, ya en agosto pasado el Jefe del Estado Mayor de la Defensa (Jemad), almirante general Teodoro Esteban López Calderón , asistió a un primer encuentro con sus colegas de los países de la Coalición de Voluntarios que se han mostrado dispuestos a participar en el despliegue. A partir de entonces se sucedieron estas reuniones, normalmente una al mes, lideradas por Francia. Además del Jemad, el teniente general José Antonio Martínez Agüero , jefe del Mando de Operaciones (MOPs) ha participado ya en al menos dos reuniones de planeamiento con sus colegas del resto de países para terminar de perfilar una misión que, según dijo el jefe del Ejecutivo en París, ya empieza a contar con un plan concreto sobre cómo proteger a la población civil, evitar que haya nuevos conflictos y conseguir que se consolide la paz.Noticia Relacionada estandar Si Sánchez prepara un «revulsivo» para retomar la iniciativa en el arranque del año Ainhoa Martínez El presidente busca recuperar el pulso político con la agenda internacional, medidas sociales y financiación autonómicaEn la última semana de diciembre el Estado Mayor Conjunto (Emacon) ordenó al Mando de Operaciones el planeamiento de las capacidades militares que España puede aportar al despliegue de fuerzas internacionales en Ucrania.Además de esas reuniones del Jemad y del jefe del MOPs en los últimos meses, España, como otros países aliados, ya tiene desplegados sobre el terreno militares del Ejército de Tierra que instruyen a las Fuerzas Armadas ucranianas. Su misión no se revela por razones de seguridad pero su presencia allí es otra prueba evidente de que la decisión política de participar en el despliegue está tomada desde hace bastantes semanas y que no se trata de simples planeamientos de una hipotética misión que se decida en el futuro. «Nadie envía a militares a una zona de operaciones sin el conocimiento de la ministra» , explican las fuentes consultadas.Hay cuatro líneas de planeamiento: la primera va en la línea de apoyar a las nuevas Fuerzas Armadas de Ucrania; las otras tres buscan unas capacidades militares en unidades de Tierra, Mar y Aire. Lo que se está definiendo, según las fuentes consultadas por ABC, es una misión de estabilización. Y en este tipo de misiones está autorizado el uso de la fuerza . Por ello, al menos en el plano teórico las unidades desplegadas han de tener una capacidad de combate al menos igual, si no superior, que la más potente de las partes… El problema es que en este caso es Rusia la más fuerte.Tres brigadasEn un principio se pretendían desplegar tres brigadas, una francesa, una inglesa y otra multinacional y también se negocia todo lo relativo a los puestos de mando y las reglas de enfrentamiento (ROES, en su acrónimo en inglés) que definen qué tipo de respuesta hay que dar en función de la situación que se plantee.De acuerdo con la Conferencia de París, también se podrán desplegar unidades de apoyo logístico, para ayudar a la población, e inteligencia, una misión que en el caso de España le correspondería al Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (Cifas). Sin embargo, a finales del año pasado el director de la inteligencia militar, el teniente general Antonio Romero Losada, mostró algunas reticencias sobre la participación del centro en este despliegue.Es importante insistir en que la misión está diseñada para un escenario de guerra y por ello las unidades que integren el contingente tienen que contar con toda su capacidad operativa y de combate . Es probable que el Gobierno quiera 'vender' que nuestra participación se limitará a cuestiones relacionadas con la instrucción y el adiestramiento, pero esa sería solo una de las facetas del trabajo allí de las Fuerzas Armadas españolas , según el actual planeamiento diseñado por el Mando de Operaciones.Rusia advierte de que las unidades militares extranjeras que se desplieguen en Ucrania «serán consideradas objetivos militares legítimos» de sus Fuerzas ArmadasQue la misión internacional pueda convertirse en una realidad es aún una incógnita porque Rusia insistió el jueves en que «el despliegue de unidades militares occidentales, instalaciones militares, almacenes y otras infraestucturas en territorio ucraniano será considerado una intervención extranjera que supone una amenaza directa para la seguridad no sólo de Rusia, sino también de otros países europeos. Y añadió que »todas las unidades e instalaciones militares extranjeras serán consideradas objetivos militares legítimos de las Fuerzas Armadas de Rusia«.En todo caso, uno de los problemas que ahora se le plantean al Gobierno es que para poder participar en esta misión, que no está directamente relacionada con la defensa de España o el interés nacional, tendrá que realizar «una consulta previa y recabar la autorización del Congreso de los Diputados», según establece la Ley de Defensa Nacional .En otras ocasiones el Ejecutivo ha solventado el trámite del Congreso para el despliegue de tropas aludiendo a que se trataba de misiones que ya estaban en marcha, algo que no podrá alegar esta vez al tratarse de una operación completamente nueva. Además, Ucrania no pertenece a la Unión Europea ni a la OTAN , de modo que es complicado encuadrar la misión en la «defensa del interés nacional».El Ejecutivo va a tener muy complicado llegar a la mayoría absoluta requerida para poder participar en el despliegue porque sus socios parlamentarios, en especial los situados a su izquierda, se muestran contrarios a ese tipo de misiones en el exterior. Su única salida sería contar con el apoyo del Partido Popular , algo que tiene complicado por las pésimas relaciones entre los dos partidos, que hacen que los populares puedan no estar dispuestos a apoyar una medida que se traduciría en un balón de oxígeno para Sánchez.De las palabras a los hechos Las fuentes militares consultadas destacan las contradicciones entre la realidad y las declaraciones públicas del Gobierno. El último ejemplo es lo sucedido con el Buque de Aprovisionamiento para el Combate (BAC) Cantabria, que el pasado 1 de enero zarpó de su base en El Ferrol para abastecer a un guardacostas norteamericano que al parecer participó en la operación para tomar el control de un petrolero ruso cargado con crudo venezolano cuando navegaba por aguas de Islandia. «Son misiones de apoyo que están acordadas entre Estados Unidos y España y no se puede incumplir esos acuerdos; es normal, pero entonces lo que hay que evitar es dar una imagen pública de indignación con la administración Trump para luego ayudarles en sus operaciones», explican las mismas fuentes.Los populares, además, pueden argumentar que no han tenido información de las intenciones del Gobierno hasta el último momento y que no se les puso al corriente cuando comenzaron los preparativos militares con la decisión política tomada, lo que sucedió de forma efectiva en agosto. Para el PP no sólo se trataría de una falta de transparencia , sino también de un desprecio al primer partido político de España. «La tradición en España era que en Defensa y Exteriores el Gobierno y la oposición mantenían un contacto estrecho al tratarse de políticas de Estado, pero con Pedro Sánchez esos mínimos puentes han saltado por los aires», explican las fuentes consultadas, que admiten que la decisión de Alberto Núñez Feijóo en este asunto es compleja, porque votar en contra de la misión sería ir en contra de la postura de sus colegas europeos.En todo caso, va a ser difícil que los populares tomen postura en las próximas horas porque saben que esa incertidumbre favorece las tensiones dentro del propio Gobierno, y de éste con sus socios. Un escenario que a los populares les beneficia y supone un argumento más en su idea fuerza de que la legislatura está agotada por la incapacidad del Ejecutivo para tomar decisiones por falta de apoyos.

