Del fraude a la violencia: Mineápolis se convierte en el centro de la tensión migratoria en EE.UU.
Una tormenta perfecta se ha formado en Mineápolis para convertir a la principal ciudad de Minnesota en la bandera de las tensiones migratorias de EE.UU. en el segundo mandato de Donald Trump . Allí se han mezclado la presencia de una comunidad significativa de inmigrantes africanos, un fraude multimillonario a las arcas públicas, el discurso de tufo racista del presidente, el despliegue masivo de agentes federales para aplicar la mano dura migratoria, la oposición de las autoridades locales demócratas, la interferencia organizada de activistas de izquierdas y hasta el recuerdo de George Floyd . Todos esos elementos participan del episodio que ha sacudido -y, una vez más, dividido- a EE.UU. esta semana: la muerte de una vecina de Mineápolis a disparos de un agente federal, durante un enfrentamiento por una redada contra inmigrantes.En el incidente se acumularon las tensiones que vive Mineápolis en los últimos meses y que se exaltaron a principios de diciembre tras una intervención de Trump desde la Casa Blanca.Noticia Relacionada Investigación en curso estandar No Publican el vídeo en primera persona de la cámara del policía que mató a una activista en Mineápolis Javier AnsorenaEl multimillonario neoyorquino celebraba la última reunión del año de su Gabinete y lanzó una andanada de insultos contra la comunidad somalí de Minnesota. Cualquiera que haya pasado por las llamadas Ciudades Gemelas de este estado -Mineápolis y St. Paul- habrá notado su presencia. Son cerca de 80.000 personas, el 78% en esta área metropolitana.«Vamos por el mal camino si seguimos metiendo basura en nuestro país», dijo Trump sobre los somalíes. «No contribuyen en nada, no los quiero en el país», dijo sobre estos inmigrantes, muchos huidos de las interminables guerras y hambrunas del país africano y acogidos como refugiados o bajo estatus de protección temporal. «Vuestro país apesta y no os queremos en el nuestro», añadió Trump, que después eliminó esas proteccionies. «Son gente que no trabaja, gente que solo se queja».Poco después de la reunión del Gabinete, su Administración anunció una nueva campaña para golpear a la inmigración ilegal en Mineápolis y St. Paul, centrada en los somalíes que tienen órdenes de deportación. Era una medida que ya había ejecutado en meses anteriores a otras ciudades (siempre, como ocurre en la mayoría de las urbes de EE.UU., bajo control demócrata). La más agitada en Los Ángeles, donde las protestas -en ocasiones, violentas- contra las redadas fueron respondidas por Trump con el despliegue del ejército. También en Chicago o Charlotte.Tramas de fraudeEl caldo de cultivo en Minnesota, sin embargo, era especial. Desde hace años, el estado ha sido sacudido por varias tramas de fraude por ayudas sociales, con un protagonismo especial de miembros de la comunidad somalí. Y que han provocado una tormenta política contra los rivales de Trump.El asunto viene de la pandemia, de la lluvia de ayuda federal que se envió a los estados para mantener los programas sociales funcionando en momentos de dificultades. Entre otros, programas para distribuir comida a colegios, ayudas en vivienda y otros servicios prestados a través de Medicaid, el programa federal de ayuda a las personas sin recursos. En esencia, los defraudadores se llevaban el dinero federal sin prestar esos servicios. La fiscalia federal asegura que el fraude podría ascender a 9.000 millones de dólares, una cifra que las autoridades locales dicen que es exagerada.Las diferentes investigaciones, abiertas desde 2021, han llevado al banquillo a 92 personas, de las que 62 han sido declaradas culpables. La mayoría de ellas son miembros de la comunidad somalí, aunque la principal persona involucrada en la trama de las ayudas alimenticias es una mujer estadounidense, Aimee Block .Justo antes de la Nochevieja, en medio de la presencia de cerca de 2.000 agentes federales buscando y deteniendo a inmigrantes somalíes, un 'influencer' conservador, Nick Shirley, agitó el asunto del fraude con un vídeo en el que mostraba una decena de centros de cuidados infantiles subvencionados con fondos federales que estaban vacíos.Las autoridades locales defendieron que la denuncia no se correspondía con la realidad, pero el vídeo fue visto por millones de personas y propulsado por Elon Musk, el vicepresidente J. D. Vance o la fiscal general Pam Bondi. Y tuvo consecuencias: la Administración Trump decretó la congelación de los fondos para los centros infantiles de Minnesota. Poco después, el gobernador del estado, Tim Walz, anunciaba que no iría a por la reelección este año.Walz -que fue candidato a la vicepresidencia de EE.UU. el año pasado junto a Kamala Harris- criticó «las mentiras e insultos racistas y viles» de Trump contra la gente de Minnesota, pero su anunció fue una admisión de responsabilidad.Con los ánimos así de caldeados se llegó a la mañana del 7 de enero, el día de la muerte de Good . La activista falleció por tres disparos de un agente de la policía de inmigración y fronteras (ICE, en sus siglas en inglés). Good cruzó su coche en una calle, interfiriendo en la labor de los agentes, en medio de una redada que afectaba a inmigrantes somalíes. Es algo que ha ocurrido en innumerables ocasiones este año, con activistas que tratan de dificultar las detenciones. Varios agentes acudieron a su coche, le ordenaron que bajara del vehículo. Ella hizo caso omiso y trató de salir del lugar con su coche, de forma agresiva. En la maniobra, un policía que estaba ligeramente en su camino le disparó tres veces. Después, el coche se estrelló contra la acera. El agente resultó golpeado por el vehículo, pero no llegó a perder el pie. Después se supo que se trataba de Jonathan Ross, un agente afectado por una situación similar: resultó herido en junio tras ser arrastrado por un vehículo en una operación para la detención de un inmigrante.La tragedia solo ha empeorado la confrontación entre la Administración Trump y las autoridades locales, en una tensión entre el Gobierno federal y el estatal cada vez más habitual durante el segundo mandato del multimillonario neoyorquino. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) calificó lo ocurrido como un acto de «defensa propia» del agente frente a un ataque de «terrorismo doméstico» en el que la víctima trató de embestir y matar a los policías. Es la versión que después adoptaron también Trump o Vance, pese a que los vídeos capturados por testigos cuestionan esa versión. El propio Walz lo calificó de «propaganda». El alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, dijo que era una «narrativa basura», alejada de la verdad. En una decisión muy criticada en Minnesota, la fiscalía federal apartó a las autoridades locales de la investigación.El incidente ocurrió cerca de donde fue asesinado George Floyd en 2020, el episodio que levantó una movilización -en ocasiones, violenta- en todo el país. En Mineápolis, se han sucedido las vigilias y protestas en los últimos días. En la noche del viernes, hubo treinta detenidos cuando un grupo de manifestantes acudieron a un hotel donde se alojaban agentes federales. Hay más movilizaciones por delante. La Administración Trump ha anunciado el refuerzo de su operación contra los inmigrantes. La tensión solo apunta a crecer.

