Desapariciones, el gran reto en la estrategia de seguridad de Claudia Sheinbaum
Analistas, académicos y expertos en seguridad están divididos sobre cómo debe ser medida la cifra de desaparecidos, mientras el Gobierno enlista un nuevo registro
El jueves 8 de enero, durante la conferencia de prensa diaria de la presidenta Claudia Sheinbaum, el Gobierno de México presumió una reducción histórica de casi todos los crímenes en el país. En asesinatos, 2025 fue el año con menos víctimas desde hace una década, y también hubo bajadas de entre un 15% y un 20% en feminicidios y robos con violencia. “Este es el resultado de una estrategia de seguridad que va dando resultados”, declaró Sheinbaum, acompañada de su gabinete de seguridad. Y, como cada mes que el Gobierno de México saca pecho con estos datos, algunas asociaciones de la sociedad civil y de madres buscadoras preguntaron: ¿por qué no se habla de los desaparecidos?
Según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas de la Secretaría de Gobernación, durante este primer año de Administración de Sheinbaum se acumularon 14.072 personas desaparecidas y no localizadas. Es un aumento del 20% sobre las 10.924 del año anterior y más del doble de las 7.802 registradas en 2019, primer año que México fue administrado por Andrés Manuel López Obrador, mentor de Sheinbaum. Además, 2025 fue el año terrible para personas buscadoras, con siete asesinatos y cuatro desapariciones. Los analistas, académicos y expertos en seguridad están divididos sobre si esta cifra, junto con otros delitos, puede ocultar asesinatos o, en realidad, es otro tipo de fenómeno que debe ser considerado aparte.
“México es de los países del mundo que mejor sabe contar los homicidios, pero esto no ocurre con el delito de desaparición”, comienza el académico Carlos Pérez Ricart. “Los registros de desaparecidos en México están hechos para buscar personas, no importa si hay duplicidades o triplicidades, pero no están pensados para medir, entonces, cuando se comparan con los registros de homicidios, es cómo medir peras con manzanas”, argumenta.
El investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) explica que, como ahora se ha facilitado denunciar una desaparición en muchos de los Estados, esto ha llevado a que crezca el número de reportes de desaparecidos y, por lo tanto, su número total. “Pero un reporte de desaparecido no es necesariamente un desaparecido, ya que estos pueden englobar varios tipos de dinámicas como desaparecidos por la actividad criminal, gente que se fue a Estados Unidos, personas que no quieren ser encontradas... que algunas tienen que ver con la desaparición forzada y otras no”, desarrolla.

