Edu Expósito, el mariscal a balón parado del Espanyol
El medio es una pieza decisiva en las jugadas de estrategia, uno de los grandes puntos fuertes del conjunto blanquiazul: la mitad de sus goles han nacido así
El Espanyol atraviesa su mejor momento deportivo y social de los últimos años. Con el porcentaje medio de posesión más bajo del campeonato (41%), un dato que no inquieta a su técnico, Manolo González ha construido un equipo de autor, reconocible y eficaz. Ordenado en defensa y certero con transiciones inteligentes, el conjunto de Cornellà ha aprendido a sufrir y ha encontrado en el balón parado una ventaja competitiva con ocho goles, el que más de la Liga. “Siempre le he dado mucha importancia a esto. Me ha dado muchos puntos en todas las categorías”, subrayó ayer el técnico. Detrás de esas acciones hay un nombre propio: Edu Expósito.
“Edu es el mejor lanzador a balón parado y el que tiene el mejor último pase de todos los jugadores del equipo”, elogió González. Las cifras le acompañan. Expósito lidera la Liga en centros al área, con 123 envíos, y también en centros buenos, con 36. De su pie nacieron acciones de córner o falta que terminaron en goles de Puado, Kike García o Cabrera. Además, es el cuarto máximo asistente del campeonato, empatado con otros cuatro futbolistas —entre ellos Pedri—, con cinco pases decisivos.
No resulta extraño, por tanto, que el Espanyol encabece también la clasificación de goles de cabeza, con 8 de los 22 que ha anotado, por delante del Barcelona, segundo con 6 de los 51 que ha firmado en total. “La clave es tener un buen lanzador, y tenemos a Edu”, resumió Cabrera sobre el éxito de las acciones a balón parado. “Es el aspecto en el que un equipo peor puede ganar a uno superior. Desde que Edu Expósito volvió estamos marcando más goles, pero aquí se junta todo. El trabajo de Gerard Garrido, el estratega del staff, el buen pie de Edu y que al final, si no voy yo va Kike, Miguel Rubio o Pere Milla”, añadió el central a TV3.
Y eso que su camino no ha sido sencillo. Expósito llegó al Espanyol en 2022 procedente del Eibar. Se convirtió en una pieza estructural del proyecto, pero su progresión se frenó de repente: el 28 de enero de 2024 sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha ante el Eldense. Su regreso se dilató 308 días, volvió a finales de noviembre y recuperó sensaciones al cierre del curso pasado. Esta temporada, líder en el campo, ha participado en 18 encuentros —solo se perdió uno, ante el Mallorca, por precaución—, 14 de ellos como titular y ha recuperado su estatus de futbolista indiscutible para comandar al equipo.
El crecimiento del Espanyol es colectivo. Con 33 puntos en 17 jornadas, el equipo ocupa la quinta plaza y enlaza cinco victorias consecutivas en Liga, una racha que no se veía desde la temporada 1998/99. Este prometedor inicio con González iguala, además, el segundo mejor arranque liguero de la historia del club, el de la campaña 2007/08, solo superado por los 37 puntos de la 1995/96. La inercia positiva también se ha trasladado a las gradas: el club cerró 2025 con cifras de récord, superando los 31.700 abonados y los 37.000 socios.