EE UU sale de la convención de la ONU sobre cambio climático y del IPCC: ¿Qué significa este nuevo mazazo de Trump?
SOURCE:El Pais|BY:Clemente Álvarez Andrés
El presidente estadounidense ataca las bases del multilateralismo que trata de reequilibrar el clima del planeta reduciendo el uso de combustibles fósiles
Nada más llegar, por segunda vez, a la Casa Blanca, en enero de 2025, Donald Trump ordenó otra vez la salida de Estados Unidos del Acuerdo de París, el pacto internacional en el que los países del mundo se comprometen a luchar de forma conjunta contra el cambio climático. Este jueves, el presidente de EE UU ha ido mucho más lejos y ha decido cortar todas las amarras con cualquier acción climática global, retirando al país, entre otras organizaciones, de dos organismos clave en la lucha contra el calentamiento del planeta: la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). De esta forma, el país que más emisiones causantes del calentamiento ha generado en la historia se desentiende por completo del problema. Una decisión que no sorprende de un mandatario que acaba de atacar Venezuela para tomar el control de su petróleo (una de las principales causas del calentamiento), pero que tiene importantes implicaciones.
¿Qué es la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC)?
La CMNUCC fue uno de los grandes logros salidos de la histórica Cumbre de la Tierra de Río de 1992, pues constituye el primer tratado internacional para luchar contra el calentamiento y la base de la que luego han salido otros pactos más concretos, como el Protocolo de Kioto de 1997 o el Acuerdo de París de 2015. Respaldado por 198 países o partes, es el principal foro de Naciones Unidas donde se negocia sobre el cambio climático y está detrás de las cumbres climáticas que se celebran cada año para tratar de neutralizar esta grave amenaza. Cuando Trump volvió a salirse del Acuerdo de París, quedaba la duda de si EE UU solo se desconectaría de los compromisos por reducir emisiones o si también dejaría las negociaciones de la Convención. Ahora ya está claro.
¿Qué es el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC)?
El IPCC es la principal organización científica internacional para el estudio del calentamiento del planeta y la búsqueda de soluciones. Creado por Naciones Unidas en 1988, a iniciativa de la Organización Meteorológica Mundial y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), es la principal referencia científica para el cambio climático. Esta organización no lleva a cabo estudios ella misma, sino que pone a trabajar juntos a científicos de todo el mundo para que revisen todo el conocimiento existente y consensúen unas conclusiones aceptadas por todos. Cada 5-7 años, el IPCC presenta una exhaustiva revisión científica del calentamiento planetario, que también sintetiza en una guía específica para políticos. En los dos mandatos de Trump, ha quedado claro que su objetivo no es solo neutralizar los intentos por recortar las emisiones causadas por los combustibles fósiles, sino también boicotear los esfuerzos por disponer de un mejor conocimiento científico del problema.
¿Qué significa este nuevo golpe de Trump a la lucha internacional contra el cambio climático?
Tras amenazar con la subida de aranceles para forzar a otros países a comprar combustibles fósiles de EE UU y atacar Venezuela para hacerse con el control de su petróleo está claro de qué lado está el presidente Donald Trump. Reequilibrar el clima del planeta pasa por desconectarse de la energía fósil (petróleo, carbón y gas), pero para la Casa Blanca resulta mucho más prioritario el negocio del petróleo. Al cortar con el Acuerdo de París, Trump se desmarcaba de los compromisos (voluntarios) para reducir las emisiones que causan el cambio climático. Una decisión muy controvertida, pues EE UU es el país del mundo que más gases de efecto invernadero ha emitido de forma histórica, desde el comienzo de la Revolución Industrial, y el segundo que más emite en la actualidad (después de China). Ahora, el ataque del presidente estadounidense va contra las bases de la lucha internacional contra el calentamiento. Y esto implica dejar de asistir a las negociaciones, pero también dejar de financiar.
Hasta el momento, el resto de países, y en especial China, han seguido firmes en la acción climática. Según ha comentado Wopke Hoekstra, comisario europeo de Acción Climática, en la red social LinkedIn, la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático “sustenta la acción climática mundial. Reúne a los países para apoyar la acción por el clima, reducir las emisiones, adaptarse al cambio climático y hacer seguimiento de los avances. La decisión de la mayor economía del mundo y segundo mayor emisor de retirarse de ella es lamentable y desafortunada”. La vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea responsable de una Transición Limpia, Justa y Competitiva, Teresa Ribera, ha añadido en la red social Bluesky: “La Casa Blanca no se preocupa por el medio ambiente, la salud ni el sufrimiento de las personas. La paz, la justicia, la cooperación o la prosperidad no figuran entre sus prioridades”.
¿Qué significa retirarse de estos organismos para Estados Unidos?
Este nuevo golpe de Trump tiene un impacto negativo para la lucha internacional contra el cambio climático, pero también para los propios intereses estadounidenses.
“Retirarse de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático es un error estratégico que cede la ventaja estadounidense a cambio de nada”, señala David Widawsky, director del Instituto de Recursos Mundiales (WRI) para EE UU. “El acuerdo, vigente desde hace 30 años, es la base de la cooperación internacional en materia climática. Retirarse no solo deja a Estados Unidos al margen, sino que lo retira por completo del escenario”.
En estos términos similares se ha expresado el propio secretario ejecutivo de la Convención de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Simon Stiell, que ha tildado la decisión de EE UU como un “autogol colosal” que dejará al país “menos seguro y menos próspero”. “Mientras todas las demás naciones avanzan juntas, este último retroceso en el liderazgo global, la cooperación climática y la ciencia solo puede perjudicar la economía, el empleo y el nivel de vida de Estados Unidos, a medida que los incendios forestales, las inundaciones, las megatormentas y las sequías empeoran rápidamente”, ha lamentado Stiell.
Con la retirada de la CMNUCC, los negociadores de Estados Unidos ya no van a poder influir en las negociaciones climáticas, pero al mismo tiempo coloca al país en un escenario completamente distinto al que se supone que se dirige el resto del mundo. Según Widawsky, “las comunidades y empresas estadounidenses perderán terreno económico a medida que otros países se apropien de los empleos, la riqueza y el comercio generados por la floreciente economía de las energías limpias”.