El Barça, supercampeón ante un digno Madrid
Doce meses después, el Barça reeditó la Supercopa de España en Yeda. Lo hizo en el clásico que casi nadie se imaginó. Peleado, igualado y con fases para ambos equipos . El acierto de Raphinha y las paradas de Joan determinaron una final que deja al Madrid sin el primer título de la temporada, pero con un Xabi más fuerte de lo que vino . No era tampoco muy difícil. Está por ver si este nuevo paso atrás es el definitivo para coger impulso.Barcelona 3 - 2 Real Madrid Final de la Supercopa de España Barcelona: Joan García; Koundé, Cubarsí, Eric García (Gerard Martín, min. 83), Balde; Pedri, De Jong; Lamine Yamal (Araujo, min. 93), Fermín (Dani Olmo, min. 66), Raphinha (Rashford, min. 83) ; Lewandowski (Ferran, min. 66). Real Madrid: Courtois; Valverde (Güler, min. 67), Asencio, Huijsen (Alaba, min. 76), Carreras; Camavinga (Ceballos, min. 82), Tchuaméni, Bellingham; Rodrygo, Gonzalo (Mbappé, min 76), Vinicius (Mastantuono, min. 82). Goles: 1-0, min. 36: Raphinha. 1-1, min. 45+1: Vinicius. 2-1, min. 45+4: Lewandowski. 2-2, min. 45+5: Gonzalo. 3-2, min. 73: Raphinha. Árbitro Munuera Montero (colegio andaluz). Amonestó a Asencio (min. 57), Eric García (min. 57), Carreras (min.82) y Pedri (min. 86). Expulsó a De Jong (min. 91).No jugó Mbappé de titular y Xabi repitió el ataque que ya jugó la semifinal contra el Atlético y ante el Betis hace una semana. La única novedad fue Huijsen. Rudiger no logró llegar a tiempo tras su sobreesfuerzo en la semifinal, y el malagueño hizo pareja con Asencio. Bueno, no exactamente pareja.El plan de Xabilotti fue el que dibujaba en la pizarra Carletto cuando se enfrentaba con el City de Guardiola. A falta de calidad en el centro del campo y de momentum, Alonso entendía que solo había un modo de ganar, o al menos competirle, al Barça : equipo en bloque bajo, defensa de cinco, con Tchouameni incrustado entre los centrales y Valverde y Carreras de carrileros.El objetivo, bandas y pasillos interiores cerrados. Gonzalo como sombra de De Jong, Rodrygo y Bellingham corriendo hacia atrás como cangrejos, y cuando hubiera un robo, salir como guepardos con los menos pases posibles. El espíritu de Mourinho estaba también en Yeda.El partido que se imaginó Xabi salió a la perfección durante media hora . El Barça no sabía si jugaba Courtois o Lunin, también por su lentitud en la circulación y su excesivo sobe de la pelota, y el Madrid tuvo dos claras, pero Vinicius y Gonzalo dispararon al muñeco . No necesita Joan que se lo pongan tan fácil. Luego se redimirían.El cansancio le pasó factura al Madrid pasado ese minuto 30. El cooling break activó a los de Flick y distrajo a algunos jugadores blancos . Valverde cometió un error grave que le costó un pase mágico de Lamine a Raphinha, finalizado fatalmente por el brasileño. Demasiado cruzado, y tomó nota.Un minuto después, en el 35, otra mala entrega del Madrid, esta vez de Rodrygo a Fermín , volvió a generar una oportunidad que, esta vez, sí acabó en la red. Raphinha, con un chut que pasó por debajo de las piernas de Tchouaméni, rompió el partido. 1-0.Al Madrid, que hasta entonces se había presentado al examen sin lápices, le tocaba abrir el estuche y sacar el más afilado, pero antes tuvo que evitar que le pillaran copiando. El Barça, con Lamine en sus mejores minutos, empezó a encontrar grietas. Ahí estaba Courtois para echar yeso a la pared. Buenas paradas a Fermín y al propio Yamal.Festival goleador antes del descansoEntonces llegó el descuento interminable. Iba a ser de tres minutos y acabó siendo de ocho. En el 46, Vinicius decidió que su sequía había llegado hasta aquí . Diecinueve partidos después (16 con el Madrid y 3 con Brasil), volvió a ver portería. Carrera a Koundé desde el centro del campo, autopase con caño, amago a Cubarsí y definición al palo largo. No le puedes borrar las manchas a un tigre.Munuera, que se le debía haber olvidado que ya no se añade un minuto por cada gol, lo hizo, y en el 45 (+4), Lewandowski encontró el espacio entre centrales, recibió un pase de Pedri y picó ante la salida de Courtois. 2-1.Se quejaban los jugadores del Madrid de por qué había añadido ese minuto extra, pero luego se benefició. Munuera volvió a dar otros sesenta segundos por el tanto del polaco, y el Madrid se encontró con un córner que supuso el 2-2. Remató primero Huijsen, al larguero, y en el rechace Gonzalo , medio cayéndose, volvió a estrellar el balón en el larguero y, de ahí, al lateral de la red. Las explicaciones las pedía ahora el Barça, pero se encontró con la misma respuesta de Munuera. Agua.Del vestuario del Alinma Stadium salió un partido distinto. El Madrid seguía siendo un equipo comprometido, juntito en campo propio y generoso en las ayudas, pero con más ganas de sacar el colmillo. Vinicius se sentía protagonista y superior a Koundé, y fue el que tiró del equipo a nivel ofensivo . En el 51, Joan García apareció de nuevo para evitar el 2-1 del brasileño, y en el 62 para hacer lo propio con Rodrygo, en otra jugada de su compatriota.Se veía ligeramente superior el Madrid, pero el cansancio empezaba a aparecer. Las patadas, también. Y los piques. Las primeras amarillas llegaron en una tarascada de Asencio a Pedri que provocó una pequeña tangana . De ella salieron con amarilla Valverde y Eric García. El primero por empujar a Raphinha, que se hizo el muerto, y el segundo por pedir roja para Asencio.También llegaron las lesiones. Cayeron Valverde y Huijsen . Y el Barça metió pierna fresca con Olmo y Ferran. Faltaba aire. Y, también, ideas. El partido estaba en un error, en una genialidad o en un golpe de suerte. Fue esto último. Raphinha , en el 73, disparó desde la frontal con la derecha; en el momento del golpeo se resbaló, el balón tocó en Asencio y la trayectoria convirtió en estatua a Courtois. 3-2.Con Kylian, el Madrid todavía soñaba con un tercer empate y los penaltis, pero era medio Kylian. Bueno, ni eso. Vino a Yeda más por simbolismo que por realidad. Y Carreras y Asencio perdonaron, en el descuento, el 3-3. Supercampeón el Barça. Dignísimo finalista el Madrid.