El consorcio liderado por el Gobierno vasco compra la mitad de Ayesa por 480 millones
La venta de la división tecnológica de Ayesa se ha cerrado este miércoles in extremis sólo unos minutos antes de las campanadas y de que expire el plazo dado para las negociaciones con el consorcio vasco que lidera el lehendakari, Imanol Pradales, por 480 millones de euros. Este montante se reparte entre una aportación de capital de casi 300 millones y la asunción de otros 173 millones de deuda. La compañía ha confirmado la operación mediante un comunicado de prensa en el que asegura que se mantendrán los puestos directivos actuales, entre ellos el del CEO José Luis Manzanares hasta culminar la transición. Con ello, se prepara la salida del fondo A&M Capital (AMCE) del accionariado, propietario de las tres cuartas partes del grupo de origen sevillano, y de la familia Manzanares, que fue la fundadora. En paralelo continúan las conversaciones para vender la otra parte de Ayesa , la componente de ingeniería, por la que se ha interesado la canadiense Colliers. Esta firma, conocida en España por sus servicios de consultoría inmobiliaria, es la que tiene la exclusividad para negociar las condiciones tras ganar la puja en la que se enfrentó a otros competidores como el fondo de inversión Blackstone. Esta segunda operación está valorada en unos 500 millones de euros y se concluirá en las primeras semanas de enero. Tras una semana de conversaciones con diferentes actores de la política, la empresa y la industria de Euskadi, el consorcio vasco que ha adquirido Ayesa Digital lo han conformado Indar Kartera -el vehículo inversor de Kutxabank-, la Fundación BBK, El ejecutivo vasco -a través de su Instituto de Finanzas- y Teknei, que ejercerá como socio tecnológico. Según recoge la nota de prensa, "el consorcio mantendrá la confianza en la gestión del actual equipo directivo, que es uno de los principales activos identificados en la negociación, y apuesta por la continuidad". A este respecto, José Juan Iturriaga , director general de Indar Kartera, ha explicado que el nuevo grupo tecnológico está llamado a jugar un papel determinante en la transformación de la industria y el desarrollo de la nueva economía". El accionista mayoritario será la entidad vasca, pero el que ha dominado la operación y ha marcado los tiempos ha sido el ejecutivo regional. Por su lado, José Luis Manzanares considera que "estamos ante un cambio de ciclo que da respuesta a la dimensión que ha alcanzado el proyecto, que exige nuevo capital y una clara vocación de largo plazo para consolidar su consolidación en un mercado cada vez más competitivo". Igualmente, el consejero de Hacienda y Finanzas, Noël d'Anjou , ha afirmado que "esta adquisición para el crecimiento de una empresa líder en su sector es otro ejemplo más de lo que la Alianza Financiera Vasca puede conseguir uniendo fuerzas", unas palabras que ha reforzado su compañero, el consejero de Industria, Mikel Jauregi , quien ha confirmado que "las soluciones digitales avanzadas son un sector estratégico para el Plan de Industria-Euskadi 2030". Con la venta de Ayesa Digital se cierra un 'culebrón' que ha tenido bastantes capítulos y un final de infarto. La salida en el último momento de la Fundación Kutxa , que tomó la decisión el pasado 23 de diciembre, sembró la duda sobre si el proceso se concluiría con éxito. A la par se ha dado entrada a otros socios minoritarios, todos con arraigo en Euskadi, como la empresa tecnológica Teknei y la fundación bancaria Vital en medio de un notable ruido político y mediático por la presencia del Gobierno vasco que ha ejercido como portavoz en este acuerdo. El accionista mayoritario será Kutxabank, pero la operación la ha pilotado el Gobierno vasco que es el que ha marcado los tiemposLa compra por parte de «la cuadrilla», como denominó a este consorcio el consejero gipuzcoano de Industria, Mikel Jauregi , permitirá recuperar el control de la antigua Ibermática, una firma vasca que se integró en la tecnológica andaluza en 2020 en el plan de adquisiciones que inició antes de la pandemia. Ibermática fue accionista de la Caja de Ahorros Bilbao Bizcaya Kutxa (BBK) y cuenta con 2.000 trabajadores repartidos entre las sedes de San Sebastián y Zamudio.Sevilla pierde influenciaParece que hay pocas dudas de que Ayesa pueda mantener el centro de decisiones en las oficinas centrales de Sevilla , situadas en la isla de la Cartuja. La intención de los nuevos accionistas es volver a imprimir el sello vasco y, con toda probabilidad, habrá un cambio de domicilio y está por decidir si también conllevará una reubicación de trabajadores y hasta la recuperación de Ibermática como nombre de la compañía.Todos estos flecos se terminarán de atar durante el primer trimestre del año cuando los accionistas empezarán a tomar las decisiones sobre el rumbo de la compañía, que inicia así su escisión en dos partes. Ayesa había intentado mantener hasta el momento un modelo híbrido en el que convivieran ambas componentes y aprovechar sus sinergias pero, en la práctica ya venían funcionando como dos empresas distintas al tener diferentes clientes y dinámicas de trabajo. Con menos incertidumbre se percibe el futuro de la división de ingeniería por el que negocia la consultora Colliers, que tiene un gran prestigio en este área en Estados Unidos. Colliers pujó por esta rama de Ayesa, que este año cerrará una cartera de proyectos de récord con contratos en Latinoamérica y Europa que superan los 1.700 millones de euros, entre ellos la ampliación del ferrocarril de México y la reforma de su principal aeropuerto. Colliers tiene músculo suficiente para seguir haciendo crecer el grupo empresarial. Es una compañía que cotiza en el Nasdaq y capitaliza más de 7.000 millones de dólares.Una pelea reñidaLa pelea por hacerse con la multinacional sevillana ha sido dura, con competidores como Blackstone, que también ha acudido a la subasta a través de filial india R Systems. A ellos se han sumado Apax, Goldman, HIG y Advent que han visto una gran oportunidad de inversión en el rápido crecimiento del grupo empresarial y en la alta demanda en el mercado internacional de este tipo de servicios. Actualmente, Ayesa es un proveedor de servicios tecnológicos de referencia y una de las mayores ingenierías del mundo. Con sede en Sevilla, la firma tiene presencia en 24 países de Europa, América, África, Asia y Oceanía. Fundada en 1966, dispone actualmente de 13.000 empleados y supera los 800 millones de euros de cifra de negocio . Con casi 60 años de experiencia en la ejecución de grandes infraestructuras en más de 40 países, ocupa el puesto 16 a nivel mundial en el sector del agua y el 24 en transporte (ranking ENR).En 2021 la compañía decidió abrir su capital para crecer y fue cuando se integró la gestora de capital AMCE lo que ha permitido consolidar a la compañía como plataforma de servicios digitales y explotar su potencial en tecnologías como la inteligencia artificial, big data, análisis de datos, ciberseguridad y computación en la nube.Actualmente la firma tiene en España la mayor parte de la fuerza de trabajo con mayor presencia en Sevilla, donde mantiene su sede y da empleo a 3.000 personas. Le sigue Madrid, con unos 4.000 profesionales y otros 2.000 que pertenecían a la antigua Ibermática en Bilbao y San Sebastián.

