El Gobierno de Ayuso publica los datos que omitió hace dos meses sobre pacientes externos en cada hospital, que favorecen a Ribera y Quirón
Las cifras, que dan una idea sobre la evolución del negocio de estas dos empresas colaboradoras de la sanidad pública, habían sido suprimidas en el informe anual donde solían aparecer
La Comunidad de Madrid ha publicado en plenas navidades unos datos de atención hospitalaria que dan pistas sobre la evolución del negocio de Quirónsalud y Ribera Salud en la sanidad pública, una actividad sobre la que hay continuas quejas de oscurantismo. Las cifras se refieren al número de pacientes externos atendidos en 2024 por los hospitales de la red pública, entre ellos los cinco que dependen de estas dos empresas privadas, y habían sido omitidas hace dos meses en el informe general de actividad sanitaria que publica cada año la Consejería de Sanidad. En ese documento solía figurar una tabla que mostraba a Quirón y Ribera como los claros ganadores de la competición por esos pacientes, que muchas veces dan la espalda a hospitales 100% públicos con listas de espera abultadas, y suponen para estas empresas un ingreso de dinero público extra.
Las cifras publicadas en estas festividades, que han sido adelantadas en la red X por el activista Óscar Hernández, contienen pocas sorpresas: en 2024 continuó la migración a estos centros de madrileños que huyen del hospital que les corresponde por cercanía. En conjunto, los cinco hospitales recibieron 247.295 pacientes externos, un aumento del 9% respecto a los 226.938 del año anterior. Un detalle interesante es que el Hospital de Torrejón mantuvo un número creciente de pacientes que quizás se detenga en 2025. Esto es así porque los datos conocidos ahora son previos al escandaloso audio del CEO de Ribera revelado por EL PAÍS en el que pedía “desandar” el camino con medidas que incluían el rechazo de ciertos pacientes externos que no les resultaban lucrativos. Así, el único de estos cinco hospitales que depende de esa compañía, el de Torrejón, atendió a 29.808 pacientes de fuera de su área, un crecimiento del 22% frente a los 24.337 del año anterior.
El sistema madrileño tiene la peculiaridad de que combina la presencia dentro de la red pública de estos hospitales dependientes de empresas privadas con la libre elección por parte de los pacientes. La Comunidad abona a estas dos empresas un plus por los pacientes externos (los que no pertenecen al entorno del hospital). Los expertos críticos y la oposición de izquierdas consideran que esto ha favorecido una doble velocidad dañina para los hospitales públicos puros, que no tienen ese incentivo económico.