El Gobierno de Ayuso suspende en 2026 las ayudas para que 250 científicos trabajen en sus tesis con un salario
Las plataformas universitarias critican la decisión de la Comunidad de Madrid porque supone dejar a estas “personas sin empleo, haciendo aún más imprevisible la carrera investigadora”
Para este 2026, el Gobierno de la Comunidad de Madrid ha suspendido una partida (29,1 millones de euros el pasado año) para que 250 investigadores trabajen durante cuatro años en sus tesis con un sueldo, aunque sea bajo, ya que se aporta por contrato 25.000 euros brutos los primeros dos. El Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso se va a saltar una convocatoria, de forma que la de la promoción de 2025 (llevan un año de retraso siempre) se convocará a mediados de este año, se desconoce cuándo se fallará y los beneficiarios empezarían a trabajar en 2027 como pronto. De forma que Madrid ahorra dinero y deja a la espera a cientos de jóvenes investigadores. Van a cambiar las bases, asegura el Gobierno de Ayuso, y supuestamente las condiciones serán mejores. En paralelo, las propias ayudas concedidas por las universidades han ido menguando significativamente para hacer frente a su asfixia económica.
“Se convocará a mediados de 2026, ya con el curso 2025/26 finalizado, para que puedan optar quienes acaben de terminar el máster”, afirma la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades a este diario. No se informa de cuándo se resolverá el concurso. En 2025 se tardó nueve meses y medio tras cerrarse el plazo (de finales de enero a mediados de octubre) y parte de los beneficiarios se están incorporando ahora. Los solicitantes se quejan tradicionalmente de que en las convocatorias madrileñas no pueden echar los papeles hasta que han acabado el posgrado (requisito obligatorio para cursar el doctorado), cuando en otras de otras administraciones solo se exige ser magister en el momento de incorporarse. En realidad, casi el 100% de los inscritos termina a tiempo el máster, por lo que la medida resulta incomprensible para los solicitantes.
Nadie ha explicado en la web a los damnificados que este enero no habrá convocatoria. DigniMad, una asociación fundada hace un año para defender los derechos de los investigadores precarios, se enteró por un correo del CSIC el pasado diciembre, y preguntó a la consejería. “A pesar de la precariedad de estos contratos —su salario de entrada es 120 euros superior al SMI [Salario Mínimo Interprofesional]—, las ayudas CAM suponen una de las principales puertas de entrada a la carrera académica, posibilitando a sus beneficiarios la realización de tareas investigadoras y docentes, así como una estancia en centros internacionales”, se quejan DigniMad y las plataformas universitarias Por la Pública en un comunicado conjunto. 700 solicitantes se quedaron sin contrato el pasado año.