El partido del Real Madrid y el Maccabi Tel Aviv tensa el comienzo de año entre el PP y el delegado de Sánchez
El partido de Euroliga entre el Real Madrid y el Maccabi Tel Aviv , previsto para este jueves a las 20.45 horas en el Movistar Arena, se disputará a puerta cerrada por motivos de seguridad, según anunció el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, tras mantener el lunes pasado una reunión con representantes de los cuerpos de seguridad, así como del Real Madrid y del recinto deportivos. El anuncio del delegado del Gobierno ha despertado el recelo de la Comunidad de Madrid y del ayuntamiento de la capital, que temen que pueda ocurrir como en la Vuelta Ciclista, cuando se suspendió la última etapa por los incidentes que se produjeron . El Gobierno regional que preside Isabel Díaz Ayuso ha exigido este miércoles al delegado un dispositivo adecuado para evitar los incidentes y una medida extrema como la que se tomó cuando se suspendió la Vuelta. Desde el ayuntamiento, por su parte, el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, ha pedido que el partido de baloncesto se celebre a puerta abierta.El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid, Carlos Novillo, ha exigido a la Delegación del Gobierno un dispositivo de seguridad «adecuado» para que el partido entre el Real Madrid y el equipo israelí Maccabi Tel Aviv no deje imágenes como las del paso de La Vuelta a España por la capital en septiembre.Noticia Relacionada estandar Si El delegado de Sánchez se muestra orgulloso por la cancelación de la Vuelta ciclista en Madrid Mariano Calleja Un juez investiga al representante del Gobierno por el dispositivo que organizó ese día en la capital«Esperar de la Delegación del Gobierno que no pase lo que pasó con la Vuelta a España y que ponga el dispositivo adecuado para que se pueda desarrollar con total normalidad, pese a que ya no va a ser normal el que tengamos que tener un partido sin público en Madrid», ha manifestado Novillo.Los alrededores del Movistar Arena contarán con la presencia de unos 400 miembros de la Policía Nacional, además de un perímetro de seguridad en torno al pabellón. Novillo ha lamentado que las «disputas y protestas» de carácter político vinculadas a la guerra en Gaza afecten a las competiciones deportivas.«Lamentar que el deporte esté implicado en estas disputas y en estas protestas que deberían centrarse en otro ámbito», ha señalado Novillo. El consejero, eso sí, ha respaldado la decisión de disputar el partido a puerta cerrada si de esa manera se consiguen «las mayores garantías de seguridad».El alcalde de Madrid, sin embargo, cree que el partido se debería jugar en abierto y ha acusado al delegado del Gobierno de hacer lo mismo que con la final de la Vuelta a España de ciclismo, buscar un «reclamo político».«El delegado del Gobierno lo que tiene que hacer es garantizar las condiciones de seguridad de las competiciones deportivas que se celebren en la ciudad de Madrid y que el hecho de que venga un equipo israelí no tiene que ser distinto a que venga un equipo de cualquier otra nacionalidad», ha defendido Almeida.A su juicio, el delegado del Gobierno está haciendo «lo mismo que hizo con la Vuelta Ciclista a España, utilizar la seguridad como un reclamo político en vez de como una garantía de convivencia entre todos los que están en esta ciudad». Por eso, cree que el partido debería tener la puerta abierta al público, «garantizando la seguridad, garantizando que cualquiera que quisiera perturbar el buen orden del partido, desde luego no tuviera la capacidad de hacerlo y en su caso, si lo hiciera, que tuviera las represalias dentro del Estado de Derecho».

