El PP lleva al Congreso el «deterioro» consular: Buenos Aires acumula 600.000 expedientes
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares , estrenó este 2026 haciendo gala de su faceta de 'tiktoker'. En un vídeo compartido en sus redes sociales el 1 de enero, detalló los principales objetivos de su cartera para el nuevo año, entre ellos el «despliegue de la digitalización consular» para atender «de manera más ágil y eficaz» a los tres millones de españoles que residen en el exterior. Sus palabras, revestidas de optimismo y buenas intenciones, connotan una cierta autocrítica tras años de paulatino deterioro de la red consular española, como vienen denunciando diplomáticos por todo el mundo.En las páginas de este periódico, a lo largo de los dos últimos años, se han reproducido con frecuencia los problemas que asolan la red consular española y que el Ministerio de Asuntos Exteriores ha ninguneado hasta el punto, como informó este diario en diciembre, de desoír una instrucción directa de la Moncloa para satisfacer las demandas de la Asociación de Diplomáticos Españoles (ADE), que es la mayoritaria de la carrera. La ausencia de una estrategia de digitalización que permita agilizar los expedientes de nacionalidad, el registro civil, la documentación y la asistencia consular es una de las lacras de una red en declive. Por eso, que Albares se comprometa a desplegar por fin en 2026 la digitalización consular es un buen síntoma que, sin embargo, debería ir acompañado de otras acciones.El Grupo Parlamentario Popular, a finales del año pasado, registró en el Congreso una batería de preguntas a la que ha tenido acceso ABC y que hacía referencia, precisamente, al «deterioro progresivo» del servicio que prestan los consulados españoles en el extranjero. Los diputados Belén Hoyo, Carlos Floriano, Cayetana Álvarez de Toledo, Manuel García Félix y José Manuel Velasco Retamosa, firmantes de la iniciativa, alertan en su iniciativa de que la crisis del sistema exterior de España presenta «rasgos estructurales» de los que el Gobierno no puede desentenderse.Noticia Relacionada Pulso con EH Bildu estandar Si Aitor Esteban intenta reflotar el proyecto de un PNV atado al Gobierno Gerard BonoLos populares no vacilan al reconocer el «esfuerzo extraordinario» del personal de los consulados españoles en los últimos años, pero urgen al Ejecutivo de PSOE y Sumar a ofrecer una respuesta que alivie su carga de trabajo y mejore la prestación del servicio para los españoles residentes en el exterior. Desde el partido que lidera Alberto Núñez Feijóo se hacen eco de las reivindicaciones profesionales del sector y denuncian «la insuficiencia de medios, la falta de planificación y la ausencia de refuerzos adecuados». «La degradación del servicio exterior no es accidental ni inevitable», concluyen los parlamentarios del PP, que señalan «la gestión errática» de Exteriores y recuerdan que «la gravedad» de la situación ha sido reiteradamente advertida por los propios diplomáticos españoles.La Ley de Memoria Democrática agravó la situación por la demanda masiva de nacionalizacionesEl ejemplo más palmario es el del Consulado General de España en Buenos Aires, donde se acumulan miles de cajas y decenas de toneladas de documentación. Una situación que se agravó con la aprobación en 2022 de la Ley de Memoria Democrática, que prevé la concesión de la nacionalidad española a los hijos y nietos —la interpretación de la norma ha hecho que también se incluya a los bisnietos— de los españoles que se exiliaron con motivo de la dictadura franquista. El ritmo de resolución de expedientes en esta oficina es de unos mil al mes, lo que resulta «claramente insuficiente», denuncia el PP, para despachar en un periodo razonable el más de medio millón de escritos pendientes.Falta coordinaciónDesde la ADE han avisado de manera repetida de la falta de mecanismos modernos de redistribución interna, la insuficiente coordinación entre Exteriores y Justicia y la ausencia de una estrategia de digitalización y refuerzo tecnológico para agilizar la resolución de todos los expedientes pendientes. A esto se suma que a pesar de existir el Consejo de Residentes Españoles (CRE), órgano consultivo y asesor del Consulado General de España en Buenos Aires, está ganando peso en funciones de asesoramiento el Centro de Descendientes de Españoles Unidos (Cedeu) a pesar de ser una agrupación carente de personalidad jurídica conforme al ordenamiento argentino.Los populares piden al Gobierno que reduzca al menos a la mitad el atasco en la oficina consular de la capital argentinaAlbares fija como uno de los objetivos de 2026 el despliegue de la digitalización consular, lo que sin duda agilizaría el cuello de botella al que se enfrentan los diplomáticos ahora mismo, pero deja en el tintero muchas otras cosas. El PP pregunta al Gobierno si reconoce el «deterioro generalizado» y «progresivo» de la red española y qué medidas urgentes, concretas y verificables tomará; también si tiene prevista la creación de un registro civil centralizado; cómo piensa reforzar el sistema para garantizar plazos razonables conformes a los estándares europeos; si valora establecer nuevas oficinas consulares; cómo explica los años de retraso en el Consulado General de España en Buenos Aires; si ha faltado planificación; y si se ha dado algún tipo de indicación para que se conceda al Cedeu un papel más relevante que al CRE en labores de asesoramiento.El Grupo Parlamentario Popular pretende también que el Ejecutivo se comprometa por escrito a reducir la dependencia del Consulado de Buenos Aires al menos en un cincuenta por ciento, a la mitad, antes de diciembre de este recién estrenado 2026. Algo que al ritmo actual de resolución de los expedientes es inviable, pero que podría agilizarse si realmente llega este año la prometida digitalización de la red consular. Los diplomáticos llevan mucho tiempo quejándose del mal estado del sistema, pero las soluciones, por ahora, no asoman por el horizonte. Una problemática en paralelo a la «arbitrariedad» que denuncian en muchos de los nombramientos de Exteriores desde que Albares asumió la titularidad de la cartera en 2021, tras la crisis de gobierno que hizo Pedro Sánchez ese verano.

