El precio de la gasolina cae por sexta semana consecutiva y toca mínimos desde septiembre de 2021
El ataque de Estados Unidos a Venezuela no eleva el precio de los carburantes. El precio del litro de 95 octanos retrocede a 1,43 euros y el del diésel, a 1,38 euros
El ataque inesperado de EE UU a Venezuela no ha disparado ni la cotización internacional del petróleo ni el precio de los carburantes en España. Al menos por ahora. Los datos actualizados del Boletín Petrolero de la Unión Europea, hechos públicos esta mañana por la Comisión Europea, muestran cómo el precio medio del litro de gasolina de 95 octanos se situó en la primera semana de enero en 1,43 euros, lo que representó la sexta semana consecutiva en el que cae y el nivel más bajo desde septiembre de 2021.
En el caso del gasóleo, el combustible más consumido en España, ya que es usado por dos de cada tres coches matriculados en España, el precio se situó en 1,38 euros por litro, lo que supuso también la sexta semana consecutiva de descenso y la tarifa más baja desde junio de 2025. La rebaja del coste de ambos combustibles es una buena noticia para el bolsillo de los consumidores, puesto que repostar un depósito medio de 50 litros cuesta en la primera semana de enero de 2026 cinco euros menos que hace 12 meses, en el caso de la gasolina de 95 octanos, y tres euros menos en el del gasóleo. Un mínimo alivio en mitad de una espiral inflacionista que está a punto de cumplir cuatro años tras el inicio de la invasión de Rusia a Ucrania.
La mala noticia para los conductores de los vehículos que se mueven con diésel es que la ventaja de precio del combustible que tradicionalmente tenían frente a los de gasolina, que compensaba el mayor coste de adquisición y de las reparaciones, se ha ido evaporando en los últimos trimestres. Si en mayo de 2024, un litro de gasolina costaba de media 15 céntimos de euros más que uno de gasolina, esa diferencia se ha estrechado hasta los cinco céntimos de euro en la primera semana de enero. Inés Cardenal, directora de Asuntos Legales de la Industria del Combustible de España (AICE), que reúne a las principales empresas con actividad en España (Repsol, Moeve, BP, Galp, Gunvor o Saras Energía), justifica la mayor subida del precio del diésel por el recrudecimiento de las sanciones a Rusia desde 2022. “Es un gran productor de gasóleo refinado, el combustible más consumido en invierno en Europa, y eso sigue tensionando desde hace casi cuatro años el mercado por el desfase entre oferta y demanda”, señala.
De hecho apunta que tradicionalmente la cotización internacional del gasóleo suele ser más cara que la de gasolina, especialmente en invierno, pero al tener una menor carga impositiva (10 céntimos menos por litro que la gasolina) en España, provoca que el precio final en el surtidor esté por debajo. Una brecha fiscal que puede tener los días contados si el Ejecutivo cumple con el plazo fijado por Bruselas para que equipare la fiscalidad de ambos combustibles antes del próximo 31 de eneroo. En caso de que retrase la reforma, Cardenal alerta de que el Gobierno se vería obligado a hacerlo una vez que se apruebe la directiva europea (Bruselas fija un mínimo y son los Estados los que deciden elevar los gravámenes) que persigue que los impuestos que gravan el consumo de gasolina y gasóleo sean iguales y que estén ligados a criterios medioambientales.