Eric Dane y su batalla contra la ELA arropado por su expareja
Rebecca Gayheart no dudó cuando la enfermedad irrumpió en la vida de Eric Dane . Aunque su relación sentimental terminó hace años, la actriz asumió sin titubeos el papel más exigente: convertirse en el sostén cotidiano del actor tras su diagnóstico de esclerosis lateral amiotrófica (ELA) . Una implicación total que va mucho más allá del vínculo legal y que hoy define su relación.En un ensayo personal, Gayheart relata la batalla silenciosa que ha librado para garantizar que Dane reciba atención médica continuada en su propio hogar. Conseguir enfermería domiciliaria fue, según explica, un proceso agotador marcado por negativas constantes de la aseguradora. Lejos de rendirse, decidió concentrarse en el objetivo hasta lograrlo. Tras dos apelaciones, la atención fue finalmente aprobada.TE RECOMENDAMOS Anthony Hopkins celebra 50 años de sobriedad al cumplir 88: «Elegí la vida» Daniella Bejarano Kiko Rivera sorprende confirmando su nueva relación: «Se cruzó en mi vida la mejor persona del mundo» Marina Ortiz CortésLa nueva vida de DaneLa logística diaria no es sencilla. El cuidado del actor se organiza en más de una veintena de turnos y no siempre están todos cubiertos. Cuando falta personal, es ella quien ocupa ese espacio. En ocasiones, las necesidades de sus hijas adolescentes obligan a buscar alternativas improvisadas. Pedir ayuda, reconoce, no siempre ha sido fácil, pero sí revelador: algunos amigos respondieron sin dudarlo y estuvieron a la altura cuando más se necesitaba.No todos, sin embargo, han permanecido cerca. Gayheart admite que ha habido ausencias que duelen, personas que antes formaban parte del entorno y que hoy ya no están. Tras reflexionarlo en terapia, ha llegado a una conclusión serena: no todo el mundo sabe gestionar situaciones tan duras. No hay reproche, solo aceptación.El diagnóstico llegó de forma abrupta, después de meses de señales confusas. Dane comenzó a notar fallos en la mano , pequeños gestos cotidianos que dejaron de salir con naturalidad. Las primeras consultas no apuntaban a nada grave, pero la intuición decía lo contrario. La confirmación llegó en una llamada desde la consulta de un neurólogo. Al otro lado del teléfono, ambos rompieron a llorar . A pesar de todo, el actor todavía se encontraba bien físicamente, lo que hacía aún más difícil asimilar la noticia.Gayheart recuerda ese momento con precisión: escondida en un armario para poder hablar sin ser escuchada por su hija, intentando aparentar normalidad mientras procesaba una realidad para la que nadie está preparado. Conocía la enfermedad lo suficiente como para saber que no había cura.Pese a la separación y a los trámites legales que marcaron el final de su matrimonio, la relación entre ambos nunca se rompió del todo. Hoy viven a pocos minutos de distancia , comparten comidas, visitas improvisadas y tiempo en familia. Él ha expresado su deseo de estar cerca de sus hijas todo lo posible, y ella ha hecho de ese deseo una prioridad.«Puede resultar confuso desde fuera», admite Gayheart, «pero lo nuestro es un amor familiar ». Dane coincide. En declaraciones públicas, el actor ha subrayado que su exmujer es su mayor apoyo , su defensora más constante y una figura clave en su vida diaria.Cuando hizo público su diagnóstico, Dane agradeció tener a su familia a su lado para afrontar esta nueva etapa. Una familia que, aunque transformada, sigue funcionando como red, refugio y motor. En medio de una enfermedad devastadora, su historia se ha convertido en un ejemplo de compromiso, cuidado y amor que no necesita etiquetas.

