¿Es tu casa 'cat-friendly'?: manual definitivo para crear el hogar ideal para tu gato
Espacios altos, fuentes de agua separadas y zonas privadas: así debe organizarse una casa para evitar estrés, peleas y sedentarismo en los felinos.
Los gatos son animales territoriales, y su bienestar depende en gran medida del lugar en el que viven. Sobre esto, la organización International Cat Care, referente mundial en bienestar felino, explica que "el hogar desempeña un papel importante en su felicidad" y, por ese motivo, invitan a todos los cuidadores a replantearse la casa desde la perspectiva del gato.
Recalca que un hogar felino debe ser "seguro y estimulante", algo que la mayoría de viviendas no cumple de forma natural. Los espacios minimalistas, tan comunes hoy en día, están pensados para la estética humana, no para las necesidades de un animal que, en libertad, depende del camuflaje, la exploración y la vigilancia constante.
"Es muy difícil camuflar a un gato en una habitación vacía", recuerda la organización. En cambio, un entorno ligeramente más lleno (con muebles, estanterías o rincones) ofrece escondites, pasarelas y alturas que el gato aprovecha para moverse con confianza.
Cuando estas oportunidades no existen, los felinos tienden a sustituir la actividad natural por alternativas sedentarias. "Los gatos llenarán su tiempo con las actividades que tengan disponibles, como dormir y comer", explican desde la International Cat Care. "Esto puede derivar en obesidad o problemas como la cistitis idiopática felina".
Un hogar adaptado al gato: alturas, escondites y descanso
Uno de los primeros aspectos a revisar es la disposición y cantidad de los recursos. Los especialistas aconsejan garantizar "un mínimo de uno por gato, más al menos uno extra" en el caso de cuencos de comida y agua, rascadores o bandejas de arena, todos ellos repartidos y separados entre sí. Así se evita, sobre todo en casas con varios gatos, la competencia silenciosa que genera tensión y desencadena conflictos o estrés crónico.
La alimentación es otro punto clave. En la naturaleza, los gatos comen pequeñas presas a lo largo del día; la comida dos veces al día en un cuenco resulta previsible y aburrida. Por eso, la organización felina recuerda que los felinos domésticos "necesitan un reto" y anima a introducir comederos interactivos o tipo puzle para recuperar parte del esfuerzo físico y mental de la caza.
El agua también merece su propio capítulo. Muchos gatos rechazan beber si el bol está demasiado cerca de la comida. Ante esta situación, la organización aconseja colocarla en otro punto de la casa y, de ser posible, ofrecer recipientes de cristal o cerámica, amplios y llenos hasta arriba, para que el gato no necesite inclinar la cabeza y pueda vigilar el entorno mientras bebe.