España eleva a máximos históricos la dependencia del petróleo y el gas de EE.UU.
Donald Trump tomó por la fuerza el control de Venezuela y sacó a Nicolás Maduro del país. Ahora, también con bastante fuerza, quiere apropiarse de las reservas de crudo de la región caribeña. Esta situación le dará un control sobre los flujos de petróleo bastante importante; al menos, una vez que desatasque los problemas de producción. No obstante, no tiene prisa, EE.UU. ya tiene muchas zonas del mundo bajo su influencia energética. Un claro ejemplo es España, que en los últimos años ha desarrollado una gran dependencia del mercado americano. Algo a lo que se debe sumar también el gas natural y por tanto, de manera conjunta, lleva las cifras a cotas históricas.Según consta en el boletín de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (conocido como Cores ), en 2024 EE.UU. fue el primer país desde donde España exportaba petróleo con 10,2 millones toneladas. Le seguían dos países también del continente americano, Brasil (9,1 millones) y México (10,2 millones). A una cierta distancia ya se encontraban Nigeria (7,3 millones) y Angola (4 millones). Todo ello en un año donde aumentaron las importaciones de crudo casi un 5% con respecto a 2023.Noticia Relacionada Venezuela estandar Si Poderosos y con deudas que saldar: los señores del petróleo buscan negocio Raúl Masa Muchas de las petroleras que han tenido que parar su actividad por el régimen chavista tienen atrapado su dineroLa situación se ha mantenido casi mimética hasta noviembre de 2025, donde se recogen los últimos datos oficiales en los que EE.UU. gobierna con mano de hierro las exportaciones hacia España y es el principal suministrador , pese a que en ese mes México estuvo coyunturalmente por encima. En este contexto, además, se da la situación de que Venezuela lleva siete meses sin enviar nada a nuestro país.Todo esto contrasta con lo que sucedía apenas hace cinco años, justo antes de la pandemia. En el año 2019, según los datos recogidos por Cores, la lista de países suministradores de petróleo que tenían mayor volumen de negocio con España que Estados Unidos era bastante extensa: Angola , Libia , Nigeria , Brasil , México , la propia Venezuela , Kazajistán , Noruega , Arabia Saudí e Irán . Todo eso ha dado la vuelta hasta el punto de crear una peligrosa dependencia para las empresas que traen crudo.10.254 millones EE.UU. se ha convertido en el principal suministrador de España, y tan solo le siguen el ritmo Brasil y México, y los demás países ya están a mucha distanciaEsta situación, tal y como se está desarrollando la política energética estadounidense, es un problema porque deja expuesta a España a los vaivenes políticos que pueda provocar la Administración Trump o, lo que es peor, los que deje en herencia.Es cierto que EE.UU. podría considerarse un socio estable y un vendedor predecible para las compañías que operan en España; sobre todo, en comparación con algunos de los socios tradicionales que se han mencionado en la lista anterior. Pero la influencia que quiere ejercer Trump en terceros países en materia de política energética, con esa disminución de proveedores, no es buen síntoma.Réplica en el gasCon el gas natural la situación es similar . En los últimos años Estados Unidos ha ido ganando un peso en detrimento de otros países que vuelve a provocar una situación de dependencia peligrosa. En este caso, no obstante, de momento se mantiene Argelia –histórico proveedor de esta materia prima– como uno de los mayores suministradores.Según consta en el boletín estadístico de Enagás, en el pasado mes de noviembre, últimas cifras oficiales, EE.UU. suponía un 31% del volumen de gas que entraba en España, todo mediante metaneros; mientras que Argelia tenía una cuota del 35%, con dos vías de entrada: tanto por el gasoducto que unen ambos países, como gas natural licuado ( GNL ) que viene en barco.La que se ha quedado colgada ha sido Rusia, con un 10%, que todavía tiene los remanentes de los acuerdos que ya están firmados, y cuyo flujo de gas sigue llegando a España porque estas situaciones se dieron antes de las sanciones tras la invasión de Ucrania. 31% de gas De igual manera, Estados Unidos ha pasado a ser uno de los principales proveedores de España en materia de gas natural; aquí Rusia se ha quedado descolgadaTras estos países hay un regueros de proveedores, al menos en el mes de noviembre –porque va cambiando mes a mes– que no sobrepasan la cuota del 7%. Nigeria, Angola, Francia o Qatar están entre esas regiones que mantienen un flujo de gas hacia España.Por si esta tendencia –natural o provocada– no fuera suficiente, el pasado verano de 2025, mientras se producían las negociaciones por los aranceles que EE.UU. iba a imponer a todos los países del mundo, se puso como contraprestación para rebajar esa cifra que Europa aumentase las compras de productos energéticas por valor de 750.000 millones de euros. Una situación compleja porque es difícil cuantificar las necesidades que tienen los Estados miembro en materia de gas y petróleo; sobre todo, en pleno proceso de descarbonización. Y, por otra parte, EE.UU. ya es el principal proveedor de combustibles fósiles, por lo que aumentar esa factura supondría 'de facto' renunciar a parte de la agenda verde que ha costado tanta inversión a las empresas europeas.Una larga tradiciónEspaña siempre ha sido un país altamente dependiente del exterior en materia energética, pues prácticamente todo el petróleo y el gas natural que se consume tiene que importarse. Por ello el mantenimiento de reservas de productos petrolíferos es fundamental para prevenir, en caso de crisis de suministro, la interrupción de cualquier actividad dependiente de la energía.750.000 millones Trump puso condiciones a Europa para rebajar los aranceles, y eso pasaba por una inversión millonaria en productos energéticos; aunque será difícil de encajarEl inicio de la obligación de constitución y mantenimiento de reservas de productos petrolíferos en España se remonta a 1927 , lo que convierte a nuestro país en pionero en seguridad de suministro, también en gas natural, ya que se mantienen reservas desde 1998, siendo un caso excepcional entre los países de su entorno. España está sujeta a obligaciones internacionales desde 1974, cuando fue creada la Agencia Internacional de la Energía (AIE) como consecuencia de la situación de desabastecimiento de crudo y productos petrolíferos acontecida en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) tras la crisis geopolítica de 1973.

