Estos son los mejores 12 destinos para un año redondo y lleno de viajes
Las mejores escapadas para viajar por Europa durante todo el 2026
Cada uno tiene un ritual para empezar el año. Hay quien se apunta al gimnasio, quien se propone comer más saludable y quienes se toman muy en serio programar y reservar las escapadas de los siguientes meses. Si viajar está entre tus prioridades y justo te encuentras en plena búsqueda de destinos, aquí tienes una lista de doce escapadas, una por cada mes del año, para no solo conocer nuevos lugares, sino hacerlo en su mejor momento.
Enero: Tromsø (Noruega)
Si todavía piensas que en invierno es mejor no viajar es porque no te has parado a pensar la cantidad de experiencias que solo se pueden disfrutar en estas fechas. Si hay un sitio donde reconciliarte con el invierno y comenzar a adorar esta estación, ese es Tromsø. Dentro del Círculo Polar, en esta ciudad noruega el sol pasa de puntillas durante unas cuantas semanas, pero a cambio, son muchos los días en los que la luz ilumina la ciudad en una variedad de tonos que poco tienen que ver con los que ofrece el sol gracias a las auroras boreales.
Además, la ciudad en sí tiene mucho que ofrecer con edificios tan reconocibles como la Catedral Ártica o planes tan apetecibles como la subida a Fjellheisen para ver Tromsø desde arriba, con teleférico abierto hasta medianoche.
Febrero: Teruel (Aragón)
Si hay una fecha marcada en el calendario invernal esa es San Valentín. El día de los enamorados es la excusa perfecta para hacer la maleta y buscar un destino romántico y aquí es donde Teruel se postula como la opción ideal. El fin de semana del 19 al 22 de febrero la ciudad se transforma en un escenario medieval con Las Bodas de Isabel de Segura. Mercadillos para crear ambiente, trajes de época y escenas que recuerdan la leyenda de los Amantes. Sin duda, una excusa más para conocer esta ciudad, su arte mudéjar y su gastronomía. Un plan que está aquí al lado, pero para el que no se suele encontrar el momento.
Marzo: Ámsterdam
Con la llegada de la primavera el paisaje empieza a cambiar y las flores aportan ese toque de color que enamora. Y si hay un país que sabe de flores ese es Países Bajos. Su capital siempre es un planazo gracias a su apretada agenda cultural y su oferta variada de museos. Pero, en estas fechas, desde el 19 de marzo al 10 de mayo, Keukenhof se convierte en la mejor excursión para que el plan sea completo. Pasear entre parterres que parecen pintados y con tulipanes en colores que no creías que existían te dejará la galería de fotos más colorida que nunca.
Abril: Zaragoza
No todas las procesiones son iguales y no todas van al mismo ritmo. En la capital maña el ritmo lo marcan los tambores, desde la primera hasta la última. Su Semana Santa está declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional y en ella participan unos 16.000 cofrades y más de 4.000 bombos y tambores.
Mayo: Guimarães (Portugal)
Declarada Capital Verde Europea gracias a su fuerte compromiso con la sostenibilidad y objetivos ambiciosos para la neutralidad climática para 2030, esta ciudad del norte del país contará con una apretada agenda este año. Además, su centro histórico es Patrimonio Mundial de la Unesco, y se nota en el encanto de cada rincón. Desde sus cuidadas plazas hasta la subida al castillo, considerado una de las Siete Maravillas de Portugal. Su valor histórico también es importante, ya que está ligado a Afonso Henriques, el que está considerado el primer rey de Portugal.
Junio: Provenza (Francia)
Mejor esperar a final de mes, cuando esta región del sur de Francia empieza a oler a verano de verdad. Los días se estiran, los mercados se llenan de color y los pueblos derrochan luz. Es el momento ideal para una escapada de esas que se disfrutan con calma, sin el calor más duro de julio y agosto, y con la sensación de que todo está a punto de explotar.
Y sí, aquí entra el detalle que mucha gente busca sin decirlo: la lavanda suele empezar a florecer y con ella los paisajes se convierten en auténticos cuadros. Perderse entre carreteras secundarias, conocer pueblos llenos de encanto y dejarse enamorar por la gastronomía de la zona es un plan que siempre sale bien.
Julio: Altea (Alicante)
En verano son necesarios días de no hacer nada. De descansar, tirarse en una playa bonita, una buena paella a la hora de comer y un pueblo animado por el que pasear cuando baja el sol. Y Altea encaja en ese plan sin necesidad de adornos. Por la mañana te espera el mar, a mediodía la mesa se alarga sin culpa y, por la tarde, el casco antiguo hace el resto con sus cuestas, sus calles empedradas y sus miradores con vistas al Mediterráneo. Unas vacaciones en blancos y azules que no necesitan filtros.
Agosto: Azores (Portugal)
Agosto suele pedir playa, sí, pero las Azores te proponen otra versión del verano. Aquí el plan es moverte entre paisajes que parecen de otro planeta, con el verde a lo grande, lagunas en cráteres y carreteras que te obligan a parar cada poco para mirar. Es el destino perfecto si te apetece combinar descanso con un punto de aventura.
Un día te lo puedes llevar por senderos y miradores, otro por aguas termales si te toca el cuerpo cansado, y si quieres una experiencia de las que no se olvidan, en el Atlántico siempre hay vida. La temporada fuerte para ver cetáceos suele ir de primavera a principios de otoño, así que en agosto todavía es muy buen momento para salir al mar.
Septiembre: Costa Brava (Cataluña)
Siempre es necesaria una última escapada para despedirse del verano y darse el último chapuzón antes de que la rutina te atrape y la Costa Brava es una excelente opción. El ritmo baja, pero su encanto aumenta. Además, con temperaturas más agradables, apetece moverse más. Recorrer el Camino de Ronda o conocer pequeños pueblos llenos de encanto como Besalú o Peratallada son planes que no pueden faltar junto a visitar alguna bodega local y degustar la gastronomía más tradicional.
Octubre: Irlanda
Entre todos los planes que ofrece el comienzo del otoño, Halloween ha ido ganando protagonismo hasta convertirse en un imprescindible en la agenda. Y para vivirlo al máximo, nada mejor que visitar el lugar donde se originó esta celebración. Y no, no es una ciudad de Estados Unidos. En Londonderry se organiza uno de los festivales de Halloween más potentes de Europa. En 2026 se celebra del 28 al 31 de octubre, cuatro noches en las que la ciudad amurallada se transforma con espectáculos, calles llenas de disfraces y un ambiente que engancha hasta el punto de que necesitarás un disfraz.
Noviembre: Olomouc (República Checa)
Toca buscar algo original para ir cerrando el año y Olomouc juega justo a eso. Es una ciudad elegante, tranquila y muy paseable, con plazas que aparecen cuando menos te lo esperas y se unen para crear un recorrido lleno de joyas. Su gran símbolo, la Columna de la Santísima Trinidad, está declarada Patrimonio Mundial por la Unesco y, muy cerca, destaca su Reloj Astronómico, muy al estilo de Praga, pero con menos gente buscando hueco para ver la danza de sus personajes.
Diciembre: Alsacia
Es un destino que siempre está en la lista y, por ese mismo motivo, es esencial reservarlo con tiempo. Aquí los mercadillos son un arte en el que se mezcla la tradición con la belleza de sus pueblos. Vino caliente, dulces típicos y un escenario de cuento repleto de detalles. Puedes combinar Estrasburgo, con su aire de gran ciudad navideña, y Colmar, más íntima y de cuento, y rematar en pueblos pequeños donde todo parece aún más auténtico, como si la Navidad se hubiera quedado a vivir ahí todo el año. No hay mejor broche para terminar el año.