Fuerzas estadounidenses lanzan un ataque a gran escala contra el Estado Islámico en Siria
El golpe se produce en represalia por el atentado contra soldados norteamericanos en diciembre, según el Mando Central de EE UU
Fuerzas estadounidenses y sus aliados han lanzado un ataque a gran escala este sábado contra objetivos del Estado Islámico en distintos puntos de Siria, según ha anunciado el Pentágono. La operación, iniciada a las 12.30 horas de Washington (18.30, hora peninsular española) se desarrolló por orden del presidente estadounidense, Donald Trump, que dio luz verde este mismo sábado, según indica el Mando Central (Centcom), responsable del mando militar y de las operaciones de Estados Unidos en Oriente Próximo, en un comunicado en la red social X.
Los ataques forman parte de la operación Golpe del Halcón, de represalia por el atentado del Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés, también conocido como Dáesh) contra soldados estadounidenses el pasado 13 de diciembre en Palmira (centro de Siria), en el que murieron dos militares y un intérprete civil.
“Nuestro mensaje sigue siendo firme: si dañas a nuestros guerreros, te encontraremos y te mataremos en cualquier lugar del mundo, no importa lo mucho que intentes evadir a la justicia”, indica el Centcom en su declaración. Estados Unidos mantiene cerca de un millar de soldados en Siria, como parte de una operación para impedir que resurja esta organización y recupere el dominio del territorio del que disfrutó en Irak y Siria a raíz de la guerra en Irak y durante la guerra civil en su país vecino.
“Los ataques de hoy forman parte de nuestro compromiso constante para eliminar el terrorismo islámico contra nuestros guerreros, evitar nuevos ataques en el futuro y proteger a las fuerzas estadounidenses y aliadas en la región”, añade el mando. “Estados Unidos y las fuerzas de la coalición se mantienen decididas a atrapar a los terroristas que intenten perjudicar a Estados Unidos”, sostiene.
El ataque llega una semana después de que fuerzas estadounidenses lanzaran la operación Resolución Absoluta, en la que participaron 150 helicópteros militares, para atacar puntos estratégicos en Caracas y sus alrededores y secuestrar al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores.
El atentado del 13 de diciembre, que también dejó heridos a otros tres soldados norteamericanos, ocurrió cuando las fuerzas estadounidenses participaban en una “actividad con un líder clave” en Palmira. Fue perpetrado por un militante que, al parecer, actuó en solitario.
Entonces, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, escribió en sus cuentas en redes sociales que “fuerzas amigas” mataron al atacante. Trump amenazó que el atentado desencadenaría graves represalias.
El atentado tuvo lugar apenas un mes después de que el presidente sirio, Ahmed Al Shara, visitara Washington y fuera recibido por Trump en la Casa Blanca, en la primera ocasión en que un jefe de Estado del país árabe era recibido por un presidente estadounidense. También era la primera vez en que un mandatario de EE UU agasajaba a un antiguo líder yihadista por cuya cabeza llegó a ofrecer hasta diez millones de dólares (nueve millones de euros).