Guerra entre abogados para defender a Maduro
Dos abogados de altos vuelos se han peleado esta semana en sede judicial para quedarse con la defensa del encausado más famoso del mundo: Nicolás Maduro .Barry Pollack y Bruce Fein, ambos letrados con despacho en Washington, ambos postulados como abogados de Maduro ante el juez que supervisa la causa en Nueva York contra el expresidente de Venezuela, se han lanzado piedras en forma de escritos judiciales. El objetivo: quedarse la representación del dictador caído, que tendrá que desembolsar una fortuna -él o alguien en su nombre- para pagar los honorarios de este tipo de abogados.La defensa legal de Maduro ha seguido el dramatismo de su captura de película por las fuerzas especiales de EE.UU. en su refugio de Caracas. Pocas horas antes de su primera aparición ante el juez el pasado lunes, Maduro no tenía abogado. Tanto era así, que el magistrado que conduce su juicio, Alvin Hellerstein, nombró uno de oficio: David Wikstrom, un abogado experimentado, pero alejado de las grandes ligas de los despachos de EE.UU.Noticia Relacionada estandar Si Estados Unidos exige a las petroleras invertir «al menos» 100.000 millones en Venezuela David Alandete La Casa Blanca presiona a las grandes compañías para invertir en Venezuela mientras estas condicionan cualquier compromiso a garantías políticas, legales y fiscales que hoy no existenEn el último minuto, una notificación judicial indicaba la aparición de un abogado que encajaba con las necesidades de un caso complejo y con atención planetaria: Barry Pollack, el mismo que defendió a Julian Assange , que desenmarañó una batalla legal de quince años del responsable de WikiLeaks y que consiguió un acuerdo con las autoridades para su liberación. La elección apuntaba a una posible apuesta de Maduro por la cooperación con la Administración Trump para no acabar con sus huesos en una cárcel de EE.UU. el resto de su vida.La guerra del 'dream team' legalPollack apareció ese día ante el juez Hellerstein, esbozó algunas posibles líneas de su defensa -la legalidad cuestionable de su captura- y dijo que, por el momento, no buscaría la libertad bajo fianza de Maduro (una posibilidad impensable).Al día siguiente, Fein notificó al juzgado que también formaría parte de la defensa de Maduro. La primera impresión fue que Pollack y Fein trabajarían en una especie de 'dream team' legal para el expresidente de Venezuela. Fein es otro abogado veterano, que fue alto cargo en el Departamento de Justicia de Ronald Reagan, especializado en derecho constitucional y derecho internacional y que es habitualmente crítico con la Administración Trump en columnas periodísticas. El juez Hellerstein aceptó su petición y le incluyó como parte de la defensa.Pero Pollack y Fein no eran equipo, sino contrincantes . El primero interpuso este jueves un escrito en el que pedía al juez que expulsara a Fein de la defensa de Maduro. «Ni este abogado ni nadie actuando en su nombre han autorizado al Fein a aparecer en representación de Maduro», expone Pollack en su escrito. «Maduro no ha contratado a Fein ni le ha autorizado a actuar en su defensa», agregó, y detalló que el expresidente venezolano le había autorizado a que diera el paso para expulsar a Fein.Documento PDFDocumento PDFPollack acompañó su escrito de una declaración jurada en la que asegura que ese mismo día tuvo una conversación con Maduro en la que quedó confirmado que «no conoce a Fein, no ha hablado con él y mucho menos le ha contratado».Pese a esto, Fein no se dio por vencido . Un día después, respondió al escrito de Pollack con otro en el que justificaba por qué se había presentado como defensa de Maduro y en el que pedía al juez que actuara para decidir quién se quedará con su defensa. En su escrito, Fein defiende que solicitó entrar como defensa «por información recibida por personas cercanas al círculo íntimo del presidente Maduro o familiares que indicaron que el presidente Maduro había expresado un deseo de la asistencia de este abogado».Fein reconoce que no ha tenido ningún contacto directo con Maduro. Pero aducía las circunstancias «extraordinarias, sorprendentes y arteras» de su captura y la situación privación de libertad y restricción de comunicaciones de su potencial cliente «cargada de potencial para malentendidos», como la justificación de su aparición como abogado. Fein aseguró después a varios medios estadounidenses que había dado el paso porque se lo había pedido el cuñado de Maduro.El segundo abogado asegura en su escrito que no pone en duda la exposición de Pollack para quedarse con el caso y echarle a él, pero exige al juez que sea él quien determine quién se queda con la defensa . Para ello, le solicitó que lleve a cabo una vista a puerta cerrada con Maduro para tomar la decisión de si la defensa de Maduro corresponde a Pollack, a Fein, a ambos o a ninguno.Hasta este sábado por la tarde, el juez Hellerstein no había tomado esa determinación. La próxima vista pública de Maduro está prevista para el próximo 17 de marzo en los juzgados del Distrito Sur de Nueva York.

