Horror y caos en el bar incendiado en Suiza: «Había pánico absoluto. Todos gritaban»
En el bar Le Constellation , el paso de la euforia al terror se produjo en segundos. En el local de la exclusiva estación de esquí suiza de Crans-Montana, el caos llegó en forma de llamas cuando la fiesta de Año Nuevo llegaba a su apogeo. «Algunas personas rompieron las ventanas para que entrara el aire. Todavía estoy temblando; muchos lloraban al salir . Hubo pánico generalizado», ha contado Victoria, una de las asistentes, al canal de noticias francés BFM, sobre el suceso que se ha cobrado al menos 40 muertos y un centenar de heridos .Noticia Relacionada estandar No Así era Le Constellation, el bar incendiado en una estación de esquí de Suiza que ha dejado decenas de muertos Patricia Marcos El local se encontraba abarrotado de turistas celebrando la Nochevieja cuando se desató el fuego en su interiorEran en torno a las 1.30 horas de la madrugada, con el local abarrotado y muchas ganas de fiesta. Decenas de personas estaban en el sótano del recinto, con techo de madera. Los camareros sacaron botellas de champán con velas o bengalas, algunas cerca del techo. «Un camarero se subió a los hombros de otro camarero», recoge BFM de otra testigo. Y el techo prendió. «Todo el techo estaba en llamas, el fuego se propagó rapidísimo. Ocurrió en segundos . Salimos corriendo, gritando y llorando», contó Emma a BFM, quien asegura que la vía de salida era muy estrecha para la cantidad de gente que estaba presente. «Había pánico absoluto, todos gritaban», han contado Emma y otra testigo, Albanne. Las dos chicas aseguran que los bomberos y la Policía llegaron al lugar en cuestión de minutos. «Teníamos llamas a un metro de nosotros; si no hubiéramos huido, seguramente también habríamos resultado heridas», han contado. El bar tenían capacidad para hasta 300 personas, y otras 40 en su pequeña terraza. «La fiesta estaba en su apogeo... la música y el champán fluían a raudales», declaró al periódico '24 Heures' un residente que dice vivir cerca. Con los fuegos artificiales, muchos habitantes de la no zona no entendieron lo que ocurría. «Luego vimos el humo. Es terrible, mucha gente joven va a ese bar».El pánico y la confusión reinaron en las primeras horas. «Los equipos de emergencia –bomberos y policías– llegaron a una escena caótica, una escena dramática », ha explicado a la prensa Stéphane Ganzer, jefe de seguridad del cantón de Valais, recoge Reuters. «No puedo ocultarles que todos estamos conmocionados por lo ocurrido anoche en Crans», declaró también el jefe de policía del cantón, Frederic Gisler, en rueda de prensa.«Estábamos atrapados, no podíamos ver por el humo. Yo pude romper una ventana y escapar», afirma un supervivienteOtro superviviente recuerda que antes de que se desatase el incendio había camareras con botellas de champán y bengalas demasiado cerca del techo, y que el fuego se propagó de repente.Según aseguró a la agencia de noticias Afp, él se quedó atrapado en el edificio en llamas y tuvo que romper una ventana para escapar. «Estábamos atrapados, mucha gente estaba atrapada –aseguró–. No podíamos ver por el humo». Según explica este hombre, no sabían cómo iban a poder salir de allí. «Yo estaba solo y no sabía cómo iba a poder hacerlo, pero fui capaz de romper una ventana y salir a través de la ventana –continúa el relato–. Me quedé sin la mitad de mi ropa, era una locura».«Estaba en el sótano. Yo y mis amigos lo estábamos pasando bien, por desgracia algunos de nuestros amigos ya no están con nosotros a causa del fuego», lamenta.Hospitales repletosLas escenas de caos se trasladaron posteriormente a los hospitales de Sion, Lausana, Ginebra y Zúrich, hasta donde hubo que mover a los heridos. «He visto cosas que hubiera preferido no ver jamás», ha relatado una mujer que estaba en el Hospital de Sion acompañando a su madre al periódico 'Le Nouvelliste'. «Salí rápidamente para despejar el acceso a urgencias, y entonces se desató el caos... Llegaba gente de todas partes, heridos graves en coches, había olor a quemado...».