Hungría pierde definitivamente los fondos europeos que Orbán sustituye por negocios con Rusia, China y EE.UU.
Tras negarse a cumplir los requisitos exigidos por la Comisión Europea antes de final de 2025, Hungría ha perdido su derecho a miles de millones de euros en ayudas de la UE. Los fondos, originalmente adjudicados para 2023, habían sido congelados porque Bruselas concluyó que Hungría estaba ignorando varios estándares y valores fundamentales de la UE, como déficits en la adjudicación de contratos públicos y en la lucha contra la corrupción, conflictos de interés y acciones dudosas de la fiscalía. Según las normas del mecanismo de Estado de derecho de la UE, en vigor desde 2021, los fondos congelados expiran al final del segundo año natural posterior al año para el que estaban previstos, salvo que el Consejo de Ministros de la UE levante el bloqueo. A finales de 2022, a través del mecanismo del presupuesto común plurianual de la UE de 2021 a 2027, fueron congelados 6.300 millones de euros . Un primer tramo expiró a finales de 2024, porque Budapest no implementó los requisitos de reforma necesarios, y la cifra total suma aproximadamente 17.000 millones de euros .De puertas adentro, el primer ministro húngaro, Viktor Orbán , sostiene que la Comisión Europea actúa por motivos ideológicos y políticos, no técnicos y se presenta como el defensor del país frente a una UE que «retiene» fondos que «pertenecen» a los húngaros. Aunque la Comisión Europea ha documentado deficiencias en independencia judicial, corrupción y transparencia, Orbán insiste en que Hungría sí cumple y que Bruselas aplica criterios «políticos» o «dobles raseros». Convierte además la pérdida de fondos en un arma negociadora, usando su poder de veto presupuestario , y presenta acuerdos económicos con Estados Unidos y con Rusia cuyos beneficios superan la cantidad perdida en Bruselas.Noticia Relacionada Informe de la consultora LLYC sobre la UE estandar Si La guerra de Ucrania divide a la UE: la amenaza rusa marca la agenda oriental Sunmin Moon Mientras en el flanco oriental se percibe la proximidad del conflicto, en los países occidentales no se siente tan inminenteGracias a su relación estratégica con Trump y Putin , por ejemplo, Orbán ha logrado que la refinería estatal serbia NIS, situada en Pancevo, pase a manos de MOL, la mayor compañía de petróleo y gas de Hungría y una de las empresas energéticas más importantes de Europa Central. MOL opera en exploración, producción, refinado, distribución, petroquímica y movilidad, con presencia en más de 30 países y con operaciones clave en Hungría, Croacia, Eslovaquia y otros países de la región.NIS, con una facturación de 3.500 millones de euros anuales, tiene una participación rusa significativa: el gigante gasístico ruso Gazprom posee directamente el 11,3%; Gazprom Neft, que también figura en la lista de sanciones, posee el 44,9%; mientras que el Estado serbio posee el 29,9%. Al entrar en su accionariado, Hungría se garantiza el suministro energético desde Rusia y un negocio poco despreciable, para una economía que en 2024 fue de alrededor de 205.000 millones de euros .De Donald Trump , Orbán ha obtenido por otra parte una exención a las sanciones petroleras, que permite a Hungría continuar importando petróleo ruso barato. Se trata de una victoria política interna para Orbán y de una burla a las sanciones europeas que proporcionará a la economía húngara, según Orbán, una «era dorada». Hungría sigue siendo así dependiente de los suministros energéticos rusos: un 65% del crudo que consume y el 85% del gas que necesita continúan llegando de Rusia.La contrapartida a estas concesiones es de carácter geoestratégico . En su último viaje a Moscú para entrevistarse con Putin y negociar el suministro de hidrocarburos baratos y la compra de acciones en las petroleras rusas sancionadas por EE.UU., Orbán comprometió el apoyo de Budapest contra Ucrania. «Conocemos su postura equilibrada sobre el problema ucraniano», dijo Putin al comienzo de la reunión en el Palacio del Kremlin. En la medida en la que los intereses de Trump y Putin se distancian, sin embargo, esta posición resulta más difícil de mantener.El órdago de Orbán a Europa «Y ahora, en el 2026, en las elecciones parlamentarias húngaras, también debemos decidir si Hungría continuará con su política de no participar o se unirá a Bruselas. Esta es una pregunta crucial que debemos responder. 2026 será el año de la decisión de guerra, sí o no, nos dejarán fuera o no», ha advertido Orbán en uno de sus últimos vídeos del año.Otra de las patas en las que se apoya en china. Cuando la UE congeló el paquete de 1.040 millones de euros por incumplimientos del Estado de derecho, Hungría recurrió a crédito chino para reemplazar ese dinero, aunque no fue destinado a programas con objetivos en regiones pobres, como habrían sido utilizados los fondos europeos. Europa, en todo caso, no parece estar en sus planes.«La estrategia a largo plazo del Gobierno de Orbán incluye la salida de Hungría de la Unión Europea», ha insistido el ex primer ministro Gordon Bajnai en una entrevista con HVG. Aunque reconoce que el partido gobernante actualmente no tiene ni el apoyo social ni el escenario económico para ello, asegura que la dirección política apunta claramente a ese objetivo. Según Bajnai, Orbán primero aprovechará «un momento oportuno» y, mientras tanto, «intentará debilitar el marco institucional europeo».

