Jennifer Garner habla del antes y el después de su divorcio con Ben Affleck: «El tiempo lo cambia todo»
Han pasado más de diez años desde que Jennifer Garner y Ben Affleck anunciaron el final de su matrimonio, pero el tiempo ha convertido aquella ruptura en una relación sólida basada en la colaboración, el respeto y la estabilidad familiar. Así lo reconoce ahora la actriz, que ha hablado con franqueza sobre ese proceso en una entrevista concedida a la revista 'Marie Claire', donde revisita uno de los periodos más complejos de su vida personal.Casados durante una década y padres de tres hijos, los actores comunicaron su separación en 2015 asegurando que seguirían adelante «con amor y amistad» y con un compromiso firme hacia su familia. Una promesa que, según demuestra el paso del tiempo, no se quedó en palabras.TE RECOMENDAMOS Montoya rechazó participar en 'Gran Hermano Dúo': estas son las razones Noelia Zazo Adiós al Royal Lodge: el golpe definitivo al estatus de Andrés Mountbatten-Windsor Daniella BejaranoDel duelo a la colaboraciónEn la citada entrevista, Jennifer Garner reconoce que lo más difícil de aquel momento no fue la atención mediática, sino la propia realidad de la separación. «Lo que estaba ahí fuera no era lo difícil. Lo difícil fue la realidad. Romper una familia es lo difícil », explica. Para la actriz, asumir la pérdida de una relación de complicidad y amistad fue uno de los golpes más duros: «Perder a un verdadero compañero y una verdadera amistad fue lo más difícil».Consciente de sus propios límites emocionales, Garner optó por protegerse del ruido exterior y mantener su vida personal al margen del foco público. «Tienes que ser inteligente con lo que puedes y no puedes manejar, y yo no podía manejar lo que había ahí fuera», confiesa, subrayando que la discreción fue, en su caso, una estrategia de supervivencia.Un modelo de coparentalidad poco comúnAños después, la actriz asegura haber alcanzado un punto de equilibrio que no daba por seguro. «Ahora mismo puedo coparentalizar con paz y ecuanimidad, y tenemos una relación de colaboración que no sabía si alguna vez volvería a tener», afirma en 'Marie Claire'. Esa estabilidad se refleja en la naturalidad con la que ambos comparten momentos familiares, celebraciones y fechas clave junto a sus hijos, incluso cuando sus respectivas parejas forman parte del entorno.Garner admite que la crianza fue una de sus mayores preocupaciones tras el divorcio, pero el tiempo y el trabajo conjunto han dado sus frutos. «Tengo muchísimo amor en mi vida», reflexiona, orgullosa del camino recorrido como madre.Un presente en calma y un futuro abiertoEn lo personal, la actriz atraviesa un momento de estabilidad. Mantiene una relación con el empresario John Miller, sigue comprometida con causas humanitarias y disfruta de una relación cordial y cercana con su exmarido. Desde esa calma, lanza un mensaje dirigido especialmente a otras mujeres que atraviesan rupturas difíciles: «El tiempo es la oportunidad de sanar. El tiempo es la oportunidad de perdonar, de seguir adelante y de encontrar una nueva forma de ser amigos ».Hoy, lo que un día fue una separación difícil se ha convertido en una convivencia emocionalmente madura. Una historia que demuestra que, incluso en Hollywood, el final de un matrimonio no tiene por qué significar el final de una familia.

