La comunidad judía en Barcelona logra desactivar una web propalestina que señalaba sus negocios
Un mapa colaborativo identificaba empresas, multinacionales y pequeños establecimientos
La presión ejercida por la comunidad judía, sobre todo de Barcelona, ha provocado que la plataforma tecnológica GoGocarto desactive de su web un mapa de la capital catalana donde -de forma colaborativa- se había identificado establecimientos, comercios y entidades próximas al sionismo. El mapa marcaba negocios cuyos propietarios son judíos o israelíes. También señalaba multinacionales o empresas proisraelíes, con sedes o franquicias en la capital catalana, acusadas de colaborar con el estado de Israel al que se acusa de practicar un genocidio sobre el pueblo palestino.
Un mapa digital fue bautizado como BarcelonaZ y ha sido desactivado a principios de este 2026. Llevaba activo, como mínimo, desde el pasado octubre. De hecho, una de las primeras plataformas en dar publicidad a la iniciativa del mapa fue Universitats amb Palestina (formada por miembros de las comunidades universitarias unidas para denunciar la “impunidad del régimen de Israel y el genocidio del pueblo palestino”). Esta plataforma daba publicidad a BarcelonaZ y lo describía como: “Un mapa colaborativo que tiene como voluntad exponer el entramado económico del sionismo en la ciudad de Barcelona. Una cartografía en construcción para denunciar el genocidio en curso, así como su propia entidad colonial, con la intención de concienciar sobre la expansión de esta ideología criminal y los modos en que se integra en nuestro contexto en múltiples ámbitos: industria armamentística, tecnología, turismo, energía, inmobiliarias, gastronomía y educación”.
Aparecían señaladas desde multinacionales de hipermercados, pasando por cadenas de comida rápida, fondos de inversión o industrias turísticas. Universitats amb Palestina ya advertía que el mapa estaba en construcción permanente y participaban en su diseño “estudiantes, profesores y periodistas que rehúyen del reconocimiento individual”. EL PAÍS ha contactado con uno de los creadores de este mapa, que no quiere revelar su identidad pero asegura: “Los negocios señalados no eran porque sí. Hay muchos estudios que vinculan empresas de la economía catalana con el sionismo y el estado de Israel. Incluso hoteles, alojamientos turísticos, fondos inmobiliarios… era necesario desenmascarar, de alguna manera, a los vecinos de Barcelona que ayudan a que se cometa un genocidio al otro lado del Mediterráneo. También era útil para evitar que el dinero de nuestros vecinos acabe en manos que no deseamos”.