La Guardia Civil mantiene los controles en la rave ilegal de Albacete
La fiesta rave de Año Nuevo no autorizada que se celebra en el entorno del embalse del Cenajo, en el término municipal de Férez (Albacete), ha transcurrido sin incidentes reseñables . Así lo han confirmado fuentes de la Guardia Civil en la última actualización facilitada a primera hora de este viernes.Desde última hora de este miércoles, más de un millar de vehículos se han concentrado en la zona para participar en el evento , que carece de comunicación previa a las autoridades. A pesar de la elevada afluencia registrada, el desarrollo de la noche ha sido tranquilo y no se han producido altercados ni incidencias destacadas.Las fuerzas de seguridad mantienen activo un dispositivo preventivo que incluye un cerco perimetral para impedir el acceso de más vehículos al área , así como controles de seguridad en las vías de comunicación próximas. Dentro de este operativo, la carretera AB-408, entre los cruces con la CM-412 y la CM-3217 , permanece bajo control debido al estacionamiento de vehículos en los márgenes, regulándose la circulación para garantizar el paso tanto de los residentes como de los vehículos con destino a las localidades cercanas.El despliegue de la Guardia Civil continúa activo con alrededor de 300 efectivos, procedentes de las comandancias de Albacete, Murcia, Guadalajara, Toledo, Valencia, Sevilla y Zaragoza , con el objetivo de preservar la seguridad y el orden en la zona mientras se prolongue la concentración.Y mientras el dispositivo de seguridad se mantiene crece la indignación por la agresiones que sufrieron los agentes que evitaron que la rave se asentara en Tobarra. Según ha denunciado la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), una decena de agentes resultaron heridos leves y varios vehículos oficiales sufrieron daños durante los enfrentamientos.Uno de los agentes muestra la contusión qiue sufrióDe acuerdo con la versión de la asociación profesional, los guardias civiles sufrieron contusiones, golpes y moratones tras ser atacados con piedras y objetos contundentes como palos. Para la AUGC, estos hechos son «un ejemplo más de la impunidad con la que algunos miembros de la sociedad actúan contra las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado» y, al mismo tiempo, «una muestra de la falta de organización por parte de la autoridad competente, la Delegación del Gobierno en Castilla-La Mancha».La AUGC denuncia que el dispositivo desplegado en Tobarra fue «improvisado» y que su ejecución resultó «nefasta», al no estar concebido para un control de masas. Según relatan desde la asociación, la llegada de los participantes comenzó este martes en la pedanía de Cordovilla, en el término municipal de Tobarra, donde sobre las once de la noche empezaron a concentrarse numerosos vehículos con la intención de instalar la fiesta. Un rápido despliegue de la Guardia Civil logró impedir el asentamiento en ese punto, pero derivó en enfrentamientos que dejaron heridos a agentes de las comandancias de Albacete y Valencia. «Son heridos leves por contusiones y golpes, con moratones provocados por el lanzamiento de piedras y objetos como palos» , ha explicado un miembro de la AUGC en Albacete.Los momentos de mayor tensión se vivieron alrededor de la una de la madrugada, entre la noche del 30 y el 31 de diciembre. «Los primeros vehículos bloquearon el acceso para impedir que los agentes entraran en lo que supuestamente iba a ser la rave. Estuvieron parados unas dos horas y, a medida que se acumulaban más vehículos , la situación se fue envalentonando» , relatan desde la asociación.Según esta versión, la llegada de camiones con los escenarios marcó un punto de inflexión. «Fueron los que decidieron abrir camino, arrasando con los agentes y con los vehículos , que han quedado destrozados», afirman. La AUGC insiste en que el principal problema fue que el operativo inicial «se montó para el control y seguimiento de los vehículos, no para un control de masas», lo que provocó que los agentes se vieran sobrepasados.Además, denuncian que los guardias civiles no contaban con el material adecuado. «No llevaban escudos ni las protecciones habituales, por eso han sufrido estas lesiones. No se les dotó de esos medios porque el operativo no estaba bien planteado», explican, añadiendo que las unidades especializadas con material antidisturbios no llegaron hasta pasada la medianoche, procedentes de Valencia y Sevilla, «pero cuando llegaron, el daño ya estaba hecho».