La pequeña villa termal de Portugal a un paso de Ourense perfecta para una escapada de relax
Esta villa a orillas del Miño está en la frontera con España y alberga una de las termas más bonitas del norte de Portugal, las cuales son ideales para relajarse.
El río Miño sirve de frontera natural entre España y Portugal, y a lo largo de su recorrido por el noroeste de la Península Ibérica alberga en sus dos orillas fascinantes pueblos que son auténticos paraísos rurales. Una de las muchas localidades que se asienta en la cuenca del río es Melgaço, un lugar sumamente especial a un paso de la provincia de Ourense y que es el mejor destino para hacer una escapada de relax si se está en Galicia.
Esta población compuesta por 13 freguesias no solo ofrece a los turistas maravillas con siglos de historia, sino que además es un lugar perfecto para los amantes del turismo de bienestar, ya que cuenta con una de las termas más apasionantes del norte de Portugal; asimismo, se enclava en un entorno natural extraordinario en el que el Miño es el protagonista, pero en el que se pueden realizar numerosas actividades para complementar una experiencia fascinante.
Melgaço, una cuna termal portuguesa al lado de España
El casco histórico de la propia villa de Melgaço es bastante pequeño, pero eso no evita que en él se encuentren joyas como su castillo del siglo XII, mandado construir por el rey luso Alfonso I y cuya torre del homenaje, lo único que queda de él junto a su muralla, domina toda la localidad. Cerca del fortín se ubica la Iglesia de Santa María de la Puerta, el principal templo de la villa junto a Iglesia de la Misericordia, pero lo mejor es pasear por sus estrechas y empinadas calles.
Asimismo, el pueblo cuenta con un museo único dedicado al cine, por lo que debe ser una parada obligatoria casi para todos los entusiastas del séptimo arte, mientras que también se puede visitar alguna de las bodegas de vino que hay en la zona. Además, la naturaleza que rodea a la villa hace que se puedan recorrer tanto increíbles rutas de senderismo, como las que discurren a orillas del Miño, o practicar deportes acuáticos en el propio cauce del río.
Las apasionantes termas de Melgaço
A unos cuatro kilómetros del casco urbano de Melgaço, escondidas entre frondosos bosques, se ubican unas apasionantes termas que datan del siglo XIX y que hoy en día han convertido al pueblo en una de las cunas termales de la zona, ya que las que brotan atraen a centenares de visitantes cada año que buscan relajarse durante un fin de semana.