León XIV bautiza por primera vez en su Pontificado a veinte niños en la Capilla Sixtina
Este domingo se han mezclado sonrisas y lágrimas en la Capilla Sixtina, además de llantos y susurros de bebés, durante la tierna ceremonia en la que el Papa León XIV ha bautizado a 20 recién nacidos. Ha sido la primera vez que administra este sacramento en su Pontificado. Ha dicho a las jóvenes parejas que son «instrumentos del amor de Dios» y les ha resumido su papel como padres: «Llegará el día en que (los niños) pesarán demasiado para que podáis llevarlos en brazos; y también llegará el día en que serán ellos quienes os sostengan a vosotros». Es habitual que los Pontífices celebren esta ceremonia el primer domingo después de Reyes, que coincide litúrgicamente con la fiesta del Bautismo de Jesús. Los bebés son hijos de empleados del Vaticano , y este año entre los pequeños había doce niños y ocho niñas. Nada más empezar la misa, el Papa ha solicitado a los padres que dijeran en voz alta el nombre que querían dar a sus hijos. Luego les ha hecho una pregunta más relevante: «¿Y qué pedís a la Iglesia para vuestros hijos?» «El bautismo», han respondido al unísono. «Os estáis comprometiendo a educarles en la fe para que sigan los mandamientos, ¿sois conscientes de esta responsabilidad?», ha continuado el Papa. «Sí, lo somos», han respondido. «¿Y vosotros, padrinos y madrinas, estáis dispuestos a ayudar a los padres y madres en esta tarea tan importante?», ha añadido. «Lo estamos». Noticia Relacionada estandar Si El Papa quiere que las reuniones plenarias de cardenales sean anuales y les convoca de nuevo en junio Javier Martínez-Brocal León XIV les propone que envíen sugerencias y reflexiones a su dirección de correo electrónico, desde la que comentará personalmente las propuestas que recibaLa ceremonia ha seguido el ritual habitual que se celebra en las parroquias, que comienza haciendo la señal de la cruz en la frente de los pequeños. Luego, muy sonriente, los ha bautizado uno a uno y después les ha entregado una pequeña túnica blanca. «¿Queréis que vuestro hijo reciba el bautismo en la fe de la Iglesia que todos juntos hemos confesado?», ha preguntado personalmente a cada pareja. Luego, mientras derramaba agua sobre la cabeza del bebé, repetía: «Yo te bautizo en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo». Los pequeños se han portado bien, sólo uno llamado Leonardo ha insinuado un pequeño llanto, apagado poco después. Cada padre llevaba en brazos a su hijo, y el Papa les sostenía un poco el cuello mientras derramaba el agua sobre la pila, o les tomaba la mano y les secaba la cabeza. La fe«Igual que estos niños han recibido de vosotros la vida, ahora reciben también el sentido para vivirla, la fe», ha explicado a los padres durante la homilía. «Cuando sabemos que un bien es esencial, enseguida lo buscamos para aquellos a quienes amamos. ¿Quién dejaría a los recién nacidos sin ropa o sin alimento, esperando que de mayores elijan cómo vestirse y qué comer? Si el alimento y el vestido son necesarios para vivir, la fe es más que necesaria, porque con Dios la vida encuentra la salvación». También ha dicho a las mamás y papás que «el amor providente de Dios se manifiesta en la tierra a través de vosotros», y que también recibirán ese mismo cariño a través de sus hijos: «Llegará el día en que (los niños) pesarán mucho para poder llevarlos en brazos; y también llegará el día en que serán ellos quienes os sostengan a vosotros». Después de la misa, el Papa se ha asomado a la ventana del Palacio Apostólico para rezar el ángelus con los peregrinos que esperaban este domingo en la plaza de San Pedro. «Esta mañana he bautizado a algunos recién nacidos, hijos de empleados de la Santa Sede», ha explicado. Por eso «quiero bendecir a todos los niños que han recibido o recibirán el Bautismo en estos días, en Roma y en todo el mundo, confiándolos a la protección maternal de la Virgen María. De modo particular rezo por los niños nacidos en condiciones más difíciles, tanto de salud como por los peligros externos». Además ha pedido a los católicos que «den testimonio del propio bautismo mostrando alegría y coherencia». Mensaje a IránTras la oración ha asegurado que tiene especialmente presente «lo que está sucediendo en estos días en Oriente Medio, en particular en Irán y en Siria, donde tensiones persistentes están provocando la muerte de muchas personas. Espero y rezo para que se cultiven con paciencia el diálogo y la paz, buscando el bien común de toda la sociedad». En algunos barrios de Alepo (Siria) combaten desde el pasado 6 de enero las milicias kurdas y el ejército de Damasco, lo que ha provocado al menos 21 fallecidos y que unas 140.000 personas hayan tenido que abandonar sus casas para escapar. En Irán, las protestas populares contra el régimen de los ayatolás han dejado por ahora 65 fallecidos. «Espero y rezo para que se cultiven con paciencia el diálogo y la paz, buscando el bien común de toda la sociedad»Asimismo, el Papa ha denunciado que esta semana se han producido en Ucrania «nuevos ataques, particularmente graves, contra infraestructuras energéticas, precisamente cuando el frío se vuelve más intenso», con daños para «la población civil». «Rezo por quienes sufren y renuevo el llamamiento a cesar las violencias y a intensificar los esfuerzos para llegar a la paz», ha clamado.Antes de marcharse ha enviado un saludo a algunos grupos de peregrinos que estaban escuchándole en la plaza, y entre ellos ha mencionado a los españoles de la Escuela «Everest» de Madrid.

