Lise Davidsen: «Nada es fácil cuando cantas 'Tristán e Isolda'»
El mundo de la lírica empieza este 2026 con los ojos puestos en el Gran Teatro del Liceo . El próximo lunes, la soprano noruega Lise Davidsen (Stokke, 1987) cantará por primera vez el papel de Isolda en una de las cúspides wagnerianas, la ópera 'Tristán e Isolda' , considerada una verdadera catedral de la historia de la música. Davidsen nos atiende cuando ya solamente queda por hacer el ensayo general, tras semanas de trabajo intenso en Barcelona. A pesar de su juventud, está considerada ya como una de las grandes especialistas en Wagner , y todo augura que su encarnación de Isolda puede marcar un hito para los amantes de este repertorio. Llevaba mucho tiempo declinando ofertas para cantar el papel, a la espera de sentirse preparada.Noticias relacionadas estandar Si Concierto de Año Nuevo en Viena: innovar mirando al pasado Pep Gorgori estandar Si BALANCE DE 2025 El año del gran debut de Klaus Mäkelä en Madrid Clara Molla Pagán— ¿Cuántas veces ha rechazado hacer de Isolda antes de aceptar la invitación del Liceo?—Sinceramente, no tengo ni idea. No las he contado, pero han sido muchas, muchas, muchas. Quizás mi mánager lleve la cuenta, pero yo no lo sé.— ¿Y por qué ahora ha dicho que sí por fin?—Es una combinación de motivos. Ya he cantado algunos de mis papeles favoritos de Strauss, y he hecho Verdi y Puccini... La relación con el Liceo y su director artístico, Victor García de Gomar, ha sido muy buena desde hace tiempo, antes de que cantara aquí 'Il trittico'. Ha surgido entre nosotros una amistad que valoro mucho. Me apetecía estar aquí con todo este equipo. Me siento bien, me siento segura. Cuando él me lo propuso, supe que era el momento.«Me han pedido que haga de Isolda desde que empecé a cantar»— ¿Cuánto tiempo diría que lleva preparándose para esta Isolda que estrenará el lunes?—Yo diría que estudiándola a fondo he pasado dos o tres años. Pero me han pedido que haga de Isolda desde que empecé a cantar. Aunque he escuchado muchas grabaciones, para mí era importante mantener una mirada fresca, tener mis propias ideas, mi propio enfoque antes de ponerme a trabajar con la directora musical, Susanna Mälkki, y la de escena, Bárbara Lluch.Una escena del ensayo de 'Tristán e Isolda' en el Liceo Sergi Panizo— ¿Qué le ha sorprendido al estudiarla? ¿Hay algo que le haya resultado más difícil de lo que parece al escuchar la ópera? ¿O quizás más fácil?—Me temo que no hay nada fácil al cantar 'Tristán e Isolda' (ríe). Me llama la atención la importancia del primer acto, en el que se habla de lo que ha pasado antes de que empiece la acción. Ahí se establece todo el planteamiento de la ópera: qué pasó entre ella y Tristán, cómo lo curó, cómo lo dejó marchar... Son cosas que muchos espectadores conocen, pero no puedes darlas por supuestas. Tienes que contarlas de forma que se entienda lo que significan para Isolda. Y hay un antes y un después de que tomen la poción. A partir de ese momento todo gira alrededor del amor. Antes, hay tristeza, reproches, venganza. Es difícil explicar todo eso, y vocalmente hay que intentar no desgastarse mucho.«Cuando Isolda usa la palabra honor, es interesante ver cómo lo hace»— ¿Cómo se prepara todo eso?—Leyendo el libreto, haciéndose preguntas y tratando de responderlas. Por ejemplo, la muerte de su hermano Morold a manos de Tristán supone para Isolda una pérdida del honor, que es un concepto que ella entiende de manera muy diferente a Tristán. Cuando ella usa la palabra honor, es interesante ver cómo lo hace. Y nos permite entender por qué quiere tomar una poción que la mate a ella y mate a Tristán, aunque luego la fórmula cree un filtro de amor.Una escena del ensayo de 'Tristán e Isolda' en el Liceo Sergi PanizoLa producción que se estrena el lunes en el Liceo cuenta con la dirección de la noruega Susanna Mälkki , directora de enorme prestigio entre las grandes orquestas sinfónicas y casas de ópera, desde la Filarmónica de Los Ángeles y la London Symphony Orchestras hasta la Scala de Milán, el Metropolitan de Nueva York y la Royal Opera House. Davidsen cantará en cinco de las siete funciones programadas. En las otras dos, será Elena Pankratova quien encarne el papel de la joven enamorada. Como protagonistas masculinos, se alternarán Clay Hilley y Bryan Register .«La música es la catedral más bella del mundo» Bárbara Lluch Directora de escenaBárbara Lluch ha preparado una propuesta escénica «surrealista y minimalista», sin elementos «que entorpecieran la belleza y la narrativa del texto». Un planteamiento que rehúye el realismo, ya que, según ha explicado, ella no se imagina a los protagonistas «en una cocina, o mirando la televisión». «Sus sentimientos son humanos, pero la música y los personajes son inhumanos, no son terrestres, y la música es la catedral más bella del mundo ».'Tristán e Isolda' es una de las cumbres de la producción wagneriana. Son cerca de cuatro horas de música que para Hilley son de «una exigencia olímpica » y que intimidan todavía más si se tiene en cuenta que la han interpretado los más grandes directores y cantantes. Además, el acorde que suena al inicio y se va repitiendo en momentos clave contiene una disonancia que Wagner aborda de manera audaz, abriendo las puertas, dicen los expertos, a una nueva era en la historia de la música. No es de extrañar que Bárbara Lluch confiese que al primer ensayo asistió todo el elenco acongojado, « como si fuera una reunión de alcohólicos anónimos » en la que uno tras otro iban admitiendo sentir miedo.

