Los listados de mejores libros del año son una cadena de favores
Los listados con los mejores libros del año suelen tener en cuenta factores ajenos a la calidad de los mismos: las relaciones priman en el sector.
Los listados con los mejores libros del año suelen tener en cuenta factores ajenos a la calidad de los mismos: las relaciones priman en el sector.
Como cada final de año, hemos visto multitud de listados con los que supuestamente son los mejores libros de 2025.
Algunos de estos rankings son muy comentados y suelen servir de ayuda en las compras navideñas, especialmente para aquellos que no siguen al día la actualidad literaria. Pero más allá de los lectores casuales, hay otros que los analizan con detenimiento: los escritores, editores y el resto de profesionales de la industria literaria.
No digo nada nuevo si afirmo que al dar forma a muchos listados se intentan cumplir con una serie de obligaciones. Por ejemplo, siendo escritor, una de ellas es incluir al menos un título de la editorial que a uno le ha publicado. Si puede ser, también otro de contactos o un buen amigo.
Las relaciones son tan importantes que a veces estas listas se transforman en guiños, saludos y deberes. En verdad, muchas selecciones cogen sentido si sabes con quién se lleva bien alguien, si escribió el prólogo de la novela que recomienda, presentó ese libro en un gran espacio, va a publicar en otra editorial en 2026… Y también quién va por libre, porque hay gente así.
En el sector cultural estos espacios se convierten de forma natural en un amago de LinkedIn y sirven para afianzar lazos profesionales. Al final las listas son como muchos premios cinematográficos: gente de una industria que se celebra a sí misma.