Los perros aprenden palabras escuchando conversaciones, como un niño de año y medio
La mayoría de los perros entienden órdenes como 'siéntate', 'túmbate' o 'dame la patita', pero 'Basket' va mucho más allá. Este collie de siete años y medio que vive con sus dueños en EE. UU. reconoce los nombres de unos cien juguetes, lo que lo convierte en uno de los canes más inteligentes del mundo. Si se le pide la 'raya', correrá a la habitación contigua y recogerá con sus fauces el pez de peluche de entre un montón de objetos tirados por el suelo; si se le pregunta por el 'armadillo', desaparecerá para volver con un muñeco gris acorazado. Los perros superdotados , muchos de los cuales han participado en estudios en el campo de la cognición animal, pueden conocer decenas e incluso cientos de palabras. Adquieren esta habilidad jugando de forma natural con los humanos, pero investigadores de la Universidad de Budapest Eötvös Loránd (ELTE) han descubierto que no siempre es necesario un entrenamiento previo. 'Basket' y otros canes igual de excepcionales pueden conocer nuevas palabras de forma pasiva, simplemente escuchando las conversaciones de los humanos, una habilidad comparable a la de los niños de año y medio. Los niños pueden aprender fácilmente nuevas palabras mediante diversos procesos, lo que incluye la escucha de las interacciones entre adultos. Para ello, los pequeños deben observar a los hablantes, detectar señales comunicativas y extraer las palabras clave de un flujo continuo de habla. Hasta ahora, se desconocía si los perros con grandes habilidades para el aprendizaje de palabras (que los investigadores denominan GWL por sus siglas en inglés) también podían hacer algo así. Noticia Relacionada Según una investigación estandar No Tu perro te entiende más de lo que parece (y no es solo una sensación) Nuria Ramírez de Castro«Nuestros hallazgos demuestran que los procesos sociocognitivos que permiten el aprendizaje de palabras a partir de conversaciones oídas no son exclusivos de los humanos», afirma Shany Dror, autora principal del estudio que aparece este jueves publicado en la revista 'Science'. «En las condiciones adecuadas, algunos perros presentan comportamientos sorprendentemente similares a los de los niños pequeños», asegura. «Trae a 'Teddy'»Para llegar a esta conclusión, el equipo realizó una serie de experimentos don diez perros superdotados: border collies, un labrador, un pastor alemán, uno australiano miniatura y un 'blue heeler', con edades comprendidas entre los dos y los diez años. Los ejemplares provenían del Reino Unido, Estados Unidos, Alemania, Noruega y Brasil. En la primera prueba, los dueños introdujeron dos juguetes nuevos y los nombraron repetidamente mientras interactuaban directamente con el perro. Después, los animales observaron pasivamente mientras sus dueños hablaban con otra persona sobre los juguetes, sin dirigirse a ellos en absoluto. Algunos de los juguetes eran 'Rudolph', un peluche con forma de corazón y nariz roja, 'Pizza', otro con forma de pizza, y 'Santa Clara', un dinosaurio de juguete.En general, en cada condición, los perros escucharon el nombre de cada juguete nuevo durante tan solo ocho minutos, distribuidos en varias sesiones breves de exposición (dos minutos por día durante cuatro días). Para comprobar si los perros habían aprendido las nuevas etiquetas, los juguetes se colocaron en una habitación diferente y los dueños les pidieron que recuperaran cada juguete por su nombre. Por ejemplo, «¿puedes traer a 'Teddy'?». El resultado fue sorprendente: en ambas condiciones, siete de cada diez perros aprendieron los nuevos nombres. Si se le pide la 'raya', 'Bryn' recogerá el pez de peluche de entre un montón de objetos; si se le pregunta por el 'armadillo', volverá con un muñeco gris acorazadoEl desempeño del perro fue muy preciso ya en las primeras pruebas, con un 80 % de aciertos en la condición dirigida y un 100 % en la condición de escucha. En general, los perros superdotados se desempeñaron igual de bien al aprender del habla escuchada que al recibir enseñanza directa, lo que refleja los hallazgos de estudios con bebés.Aprendizaje compartidoPero eso no es todo: los perros superdotados superaron uno de los desafíos clave en el aprendizaje de nuevo vocabulario. En un segundo experimento, los investigadores introdujeron un nuevo reto: los dueños primero mostraban los juguetes a los perros y luego los colocaban dentro de un cubo, nombrándolos solo cuando estaban fuera de la vista de los perros. Esto creó una separación temporal entre ver el objeto y escuchar su nombre. A pesar de esta discontinuidad, la mayoría de los perros superdotados aprendieron con éxito las nuevas etiquetas. Por ejemplo, fueron a buscar un 'leopardo' y una 'tarjeta de metro' de peluche a otra habitación cuando se les pidió.El estudio sugiere que la capacidad de aprender palabras 'de oídas' puede depender de mecanismos sociocognitivos generales compartidos entre especies'Basket', una hembra que participó en el estudio, con sus múltiples juguetes Elle BaumgartelEl estudio sugiere que la capacidad de aprender a partir del habla escuchada puede depender de mecanismos sociocognitivos generales compartidos entre especies, en lugar de estar ligada exclusivamente al lenguaje humano. «En este estudio, descubrimos que los perros con GWL presentaban comportamientos similares a los de los bebés humanos. Sin embargo —matiza Dror a ABC— , es importante destacar que, a menudo, comportamientos similares se basan en procesos cognitivos diferentes. Por lo tanto, aunque parezca que los perros aprenden de la misma manera que los niños, es muy probable que no sea así. Aún desconocemos en qué se diferencia el proceso de aprendizaje de los perros con GWL del de los bebés. Espero que podamos descubrirlo en futuros estudios».Estos perros superdotados son además extremadamente raros y sus notables habilidades probablemente reflejan una combinación de predisposiciones individuales y experiencias de vida únicas. «Al evaluar si los perros de familia típicos también pueden hacerlo, descubrimos que no tuvieron éxito. Por lo tanto, es importante señalar que nuestros hallazgos no pueden generalizarse a la población general de perros domésticos«, puntualiza Dror. La investigadora espera que su trabajo »ayude tanto al público en general como a los científicos a comprender mejor las extraordinarias habilidades sociales de los perros, para que podamos maximizar su potencial en la comunicación con ellos«. MÁS INFORMACIÓN noticia Si Ni explota ni se apaga: confirman que Betelgeuse tiene una estrella compañera oculta en su atmósfera noticia Si Una ratona acaba de dar a luz a seis crías totalmente sanas tras viajar al espacioEsta investigación forma parte del proyecto 'Genius Dog Challenge', cuyo objetivo es comprender el talento de los perros muy inteligentes para aprender palabras. Si su mascota es capaz de aprender los nombres de sus juguetes, los investigadores le animan a contactar con ellos por correo electrónico (geniusdogchallenge.offcial@gmail.com), Facebook o Instagram .