Los vecinos rebeldes de Montecarmelo no descansan en Navidad y presentan alegaciones al cantón de basuras del Ayuntamiento
Según la Plataforma de Afectados, la instalación duplicará el nivel de ruido permitido en una zona residencial
El Ayuntamiento de Madrid dio el mes pasado algo de información de cómo será el cantón de limpieza que prevé construir en Montecarmelo. Los vecinos de ese barrio del norte de la ciudad han podido analizar la memoria ambiental del taller de reparación de vehículos y maquinaria de limpieza que habrá dentro de ese complejo de 10.000 metros cuadrados, con ayuda de una empresa de peritos. Se han percatado de que se han producido una serie de irregularidades tanto técnicas como administrativas y ahora han reclamado al consistorio a través de varios escritos de alegaciones para que rectifique.
Los vecinos de Montecarmelo dicen estar en una posición de “indefensión” contra el Ayuntamiento de Madrid por “irregularidades y errores, intencionados o no” en el proceso de someter el proyecto del cantón a escrutinio público. De esas supuestas irregularidades, la que más preocupa en el barrio es que la instalación pueda duplicar el nivel de ruido permitido para una zona residencial, a solo 60 metros del Colegio Alemán, con más de 2.000 alumnos, y a 100 de la guardería Sol Solito.
Sostienen esa acusación en que han detectado que la memoria de evaluación ambiental del taller que habrá en el cantón, que se hizo pública a finales de noviembre, hay errores a la hora de calcular el ruido que hará la maquinaria. Según uno de los técnicos de la Plataforma de Afectados por el Cantón de Montecarmelo, el Ayuntamiento lo ha calculado utilizando una ecuación lineal, cuando la manera de hacerlo es logarítmica. Eso se traduce en que, según la memoria del consistorio, haría falta que todas las maquinas hicieran ruido a la vez para alcanzar los 106 decibelios cuando, en realidad, bastaría con que estuvieran funcionando solo las dos más ruidosas.
Para ponerlo en escala, en el concierto de Alejandro Sanz en el estadio Santiago Bernabéu solo se llegó a los 86. Si se tiene en cuenta que la medición del ruido es exponencial y que cada tres decibelios el sonido se duplica, esto significa que el ruido que podría haber en Montecarmelo es 112 veces más intenso.
A eso los vecinos suman que, según “los estudios realizados” por sus técnicos, los olores que se desprendan de las tres compactadoras de basura que habrá en el cantón, los gases emitidos y el trasiego de camiones entrando y saliendo las 24 horas del día de allí tendrán un impacto “nocivo para la salud, la educación y el desarrollo de los miles de bebés y escolares que acudirán a clase” a pocos metros de la instalación.