Mascotas con diabetes, cáncer o artritis: la crisis de enfermedades crónicas crece en el mundo animal
Como regalo de Navidad, Boira tendrá unas escaleras para subir al sofá. Los 12 años del pequeño perro blanco y canela, un Cavalier King Charles spaniel, no han pasado en balde. Lo que empezó como una cojera ocasional hace unos años, hoy son paseos renqueantes y un desgaste evidente. «Él ya vive con dolor, pero los perros tienen mucho aguante», dice Noemí, su propietaria. Este mes de enero le espera una analítica y una radiografía que revelarán si el problema está en la espalda o en la cadera. «Es un abuelito», resume Noemí. No quiere que las limitaciones de movilidad encierren al perro en casa, así que desde hace un año lleva también un carrito, para subirlo a bordo cuando ya no puede más. «Lo intentamos cuidar todo lo que podemos ». Boira no es una excepción. Artritis, diabetes, cáncer, obesidad … las afecciones de las mascotas cada vez suenan más similares a las que sufren los seres humanos. Han desplazado a otros problemas antes más comunes como la rabia, erradicada en España desde hace décadas, o enfermedades dérmicas como la sarna, la tiña o los parásitos, que hoy son la base de la medicina preventiva. «Esas desparasitaciones que se hacen en la clínica veterinaria, esa pastillita, esa pipeta nos van a evitar que efectivamente esos parásitos puedan crecer y vayan más allá», dice Adriana Forés, miembro de la Comisión de Clínicos del Ilustre Colegio Oficial de Veterinarios de Valencia. Pero mientras que estas enfermedades remiten o se controlan, aquellas difícilmente prevenibles, vinculadas al aumento de la longevidad y al estilo de vida moderno, van en aumento.Noticia Relacionada estandar Si Sí, la mayoría de los perros tienen algo de lobo, hasta los chihuahuas Judith de Jorge Ambas especies se hibridaron después de la domesticación, lo que ha dejado marca en el ADN de los canes. Entre las razas más lupinas, el gran sabueso tricolor anglofrancés y el pastor de ShilohSegún el informe Global State of Pet Care, la esperanza de vida de los perros se ha duplicado en las últimas cuatro décadas, mientras que los gatos domésticos ahora viven el doble que sus homólogos salvajes. «Lo normal antes era encontrar gatos de trece o de catorce años, y hoy en día tengo gatos de 20 y de 21 años. O perritos de 18 o 19 años, cuando hace diez años lo normal eran 13, 14 años», cuenta la veterinaria. La explicación está en unos niveles más elevados de vacunación, una mejor alimentación y un cambio hacia la cría en interiores que ha reducido los problemas médicos, resume el citado estudio. «Quiero creer que el envejecimiento de los animales es un éxito de la comunidad veterinaria -dice Forés-. Eso está genial, pero viene de la mano del hándicap de hacerse mayor ». Incidencia del cáncerEse hándicap es la aparición de otro tipo de patologías, muchas de carácter crónico. La artrosis se ha convertido en uno de los motivos más frecuentes de consulta veterinaria. «Los tutores te dicen 'es que lo veo viejito, no se quiere mover'. Realmente es que está sintiendo dolor y sus huesos le están doliendo. La buena noticia que tenemos es que hoy en día tenemos muchos tratamientos para aliviar ese dolor», cuenta Forés. Otras patologías son más graves. La Veterinary Cancer Society calcula que a uno de cada cuatro perros se le diagnosticará cáncer y se ha convertido en la principal causa de muerte en mascotas una vez que llegan a la mediana edad. O la enfermedad renal crónica en gatos, cuya incidencia pasa del 1,2-3,6% de la población general al 22% en gatos mayores de 10 años.«Procesos tumorales los vemos un montón», dice Lucía Zancajo Sierra, del Hospital Veterinario Madrid Centro, en especial de tipo mamario y de vejiga en perros, aunque lo más frecuente en pacientes geriátricos son las cardiopatías de válvulas, cuenta, en las que muchas veces existe una buena esperanza de vida con tratamiento.«El exceso de comida y la falta de movimiento están provocando obesidad y enfermedades relacionadas, como la diabetes y la osteoartritis» Antonia MataragkaSin embargo, el aumento de la esperanza de vida se está viendo contrarrestado por otros problemas: unas tasas cada vez más elevadas de obesidad , así como la exposición a la contaminación ambiental. De hecho, la aparición de enfermedades crónicas en mascotas e incluso entre la fauna silvestre es una tendencia creciente, según ha certificado la científica Antonia Mataragka, de la Universidad Agrícola de Atenas (Grecia), en un reciente estudio publicado en 'Risk Analysis'.«El factor más determinante es que las mascotas adoptan cada vez más estilos de vida humanos. Muchos gatos y perros hoy en día consumen alimentos procesados y ricos en calorías, y realizan mucha menos actividad física que antes. Esta combinación (exceso de comida y falta de movimiento) está provocando obesidad y enfermedades relacionadas, como la diabetes y la osteoartritis», afirma Mataragka por correo electrónico a ABC. Y no se trata solo de la alimentación. «Nuestros entornos modernos también exponen a las mascotas a la contaminación, el estrés e incluso el calor derivado del cambio climático, factores que afectan su metabolismo», asegura la experta. «En muchos sentidos, las mascotas reflejan nuestros propios hábitos, por lo que cuando los estilos de vida humanos se vuelven menos saludables, los animales suelen seguir el mismo camino».Una epidemia de obesidad59% perros con sobrepeso u obesidad Es casi el doble de cifra registrada hace dos décadasActualmente la Asociación para la Prevención de la Obesidad en Mascotas cifra en un 59% los perros y el 61% los gatos que tienen sobrepeso u obesidad , casi el doble de las cifras registradas hace dos décadas. Las enfermedades asociadas a la obesidad incluyen diabetes, enfermedades cardíacas, problemas respiratorios y artritis tanto en humanos como en perros. «Yo la llamaría una 'epidemia de obesidad en mascotas' », dice Mataragka. «Lo sorprendente es que no se trata de casos aislados, sino que están muy extendidos y van en aumento. Hablar de epidemia nos ayuda a reconocer que se trata de un problema de salud pública, no solo de un problema individual de las mascotas. También nos recuerda que una mejor nutrición, el ejercicio y la concienciación son tan importantes para los animales como para las personas», explica.«Todos los días vemos más de un paciente que tiene sobrepeso», reconoce Zancajo. La obesidad en perros y gatos se ha convertido en «un problema muy real», ya que los tutores no son conscientes de que es una enfermedad que reduce la calidad y la esperanza de vida. «Tendríamos que hacer más campañas de concienciación con los tutores», pide.El 'boom' de la acupuntura, la aromaterapia y el cannabidiol para perros y gatos El catálogo de terapias alternativas empieza a ser amplio también para las mascotas. Homeopatía, aromaterapia, acupuntura, magnetoterapia, tratamientos con cannabidiol (CBD), osteopatía o laserterapia están ya disponibles para perros, gatos o caballos, entre otros animales. Su creciente popularidad ha impulsado que se hayan incluido en pólizas de seguros como la de Santévet, a pesar de que muchas de ellas figuran como pseudoterapias para seres humanos. «Todos tenemos cabida», dice Adriana Forés, miembro de la Comisión de Clínicos del Ilustre Colegio Oficial de Veterinarios de Valencia, que apuntan a que estas deben ser consideradas «una ayuda a la terapia convencional» y «siempre teniendo en cuenta que no retrasen ni puedan dificultar el tratamiento real del animal». «Al final no existen productos milagro ni terapias milagro y la medicina por desgracia no es una ciencia exacta que digas 'uno más uno' y el animal se va a salvar o se va a curar».En gatos, ya hay estudios que apuntan a un crecimiento de la incidencia de la diabetes del 0,4% en 2005 al 1,6% en 2020. Y un estudio de cohorte de 200 gatos diabéticos reportó una progresión a enfermedad renal terminal en un plazo de cinco años en el 35% de los casos. No es casualidad que una empresa biofarmacéutica con sede en San Francisco, Okava Pharmaceuticals, haya comenzado un estudio piloto para desarrollar un 'Ozempet', un fármaco con un principio activo similar al tratamiento adelgazante para gatos con obesidad y diabetes.Este cóctel se completa con la exposición a la contaminación ambiental, según recoge el estudio de Mataragka, que se ha relacionado con tasas elevadas de enfermedad hepática, cáncer y disfunción endocrina en diferentes animales, no solo los domésticos. «Es probable que las enfermedades crónicas en animales sigan aumentando porque las condiciones que las provocan están empeorando: sobrealimentación, contaminación, envejecimiento de la población, pérdida de hábitat y cambio climático», dice la experta. «A menos que actuemos con medidas preventivas mediante dietas más saludables, entornos más limpios y una vigilancia veterinaria más estricta, estas enfermedades seguirán propagándose silenciosamente entre las especies», concluye.MÁS INFORMACIÓN noticia Si No llegaron con la agricultura: los gatos domésticos vinieron a Europa a bordo de naves romanas noticia Si Si su gato está obeso, la respuesta también está en Ozempic noticia No El Gobierno expropia un loro a una mujer de 75 años: «El trato fue inhumano»En lo que se refiere a las mascotas, la tendencia se está traduciendo en un aumento de los gastos veterinarios . En dos años, el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha detectado un crecimiento del 9% en el desembolso en esta categoría. Las estimaciones apuntan a que ronda los 350 euros anuales por hogar con mascota, pero esa es la media. Para paliar los dolores de Boira, Noemí compra condroprotectores desde hace años. Dos meses y medio de pastillas son 70 euros, a los que quizá se sumen pronto otros 150 mensuales en pinchazos que ayuden a su movilidad. Mientras, se mantendrán las limpiezas bucales, las revisiones rutinarias y otros pagos extraordinarios. Es un gasto en el que Noemí no se plantea recortar: la prioridad es el bienestar del Cavalier King Charles spaniel, gracias al cual Noemí perdió su fobia a los perros. «Es lo mejor que he hecho en mi vida», concluye.

