Meritxell Relaño: «Si no hay escuelas, centros de salud, ni trabajo es difícil que las familias vuelvan a Siria»
El trabajo se acumula en la mesa de Meritxell Relaño (Durango, 1972). Tras una dilatada carrera marcada por sus misiones en África, en junio llegó a Damasco para ponerse al frente de la misión de la agencia de Naciones Unidas para la infancia (Unicef). El país está arrasado por la larga guerra civil y los niños son una de las grandes víctimas. El equipo de Relaño trabaja en casi todo el territorio, lo que le ha permitido tomar el pulso de la nueva Siria en la que 2,5 millones de niños no van a la escuela. Todo un cambio para un país en el que, en 2010, un año antes del estallido de la guerra, no había prácticamente analfabetismo infantil.- Se cumple el primer aniversario de la caída de Bashar al Assad, ¿cuál es la situación de la infancia?-Bastante delicada. Después de un año de este nuevo régimen político todavía no se ha conseguido volver a los niveles deseados en cuanto a los servicios sociales para niños y las niñas. En educación en particular, 8.000 colegios no están funcionales en este momento. Entonces hay muchísimos niños fuera de la escuela, casi 2,5 millones de niños que no van a la escuela y muchos otros que van, pero en unas condiciones bastante difíciles. A esto hay que sumar que el 90 por ciento de la población vive bajo el umbral de la pobreza y no tienen ni siquiera la capacidad de comprar los materiales para ir a la escuela.- ¿Qué problemas están encontrando para desarrollar su trabajo?-Todo el proceso de reconstrucción está afectado por la cantidad de minas que hay en el país. Calculamos que hay más de 300.000 minas y esto afecta a todos los sectores. Antes de comenzar cualquier trabajo de reparación de una escuela, una planta potabilizadora o un centro de salud hay que limpiar el terreno de minas. Este 2025 casi 600 personas han muerto por culpa de las minas, entre ellas casi 200 niños. Noticia Relacionada estandar Si El Pentágono bombardea posiciones del Estado Islámico en Siria tras la muerte de soldados estadounidenses David Alandete- ¿Cómo está siendo la interacción de las agencias internacionales con las nuevas autoridades islamistas?-Al principio costó un poco, no era fácil explicarles cuál es el trabajo de Naciones Unidas o de agencias como Unicef, pero poco a poco estamos ayudándoles a hacer el análisis de lo que se necesita en el país, estamos haciendo estudios de cuántas escuelas y plantas de agua han sido destruidas, qué es lo que hay que arreglar… Y luego les ayudamos a hacer los planes sectoriales estratégicos y a captar recursos para que los grandes donantes vengan e inviertan en la rehabilitación de los servicios sociales básicos. «El 90 por ciento de la población vive bajo el umbral de la pobreza y no tienen ni siquiera la capacidad de comprar los materiales para ir a la escuela» Meritxell Relaño Responsable de Unicef en Siria- Con otros conflictos abiertos como el de Gaza o Ucrania, con mayor foco mediático, ¿es Siria un punto de atracción para los donantes? ¿Cómo es el balance entre lo que solicitáis y lo que os dan?-Siria no está atrayendo grandes fondos por el momento, en parte porque todavía sufre las sanciones impuestas al régimen anterior y eso no permite que los donantes pongan dinero en la mesa del Gobierno. Esperemos que las sanciones se levanten pronto. Una vez que todo el sistema esté más o menos funcional, confiamos en que los donantes empiecen a invertir en la reconstrucción de Siria. Eso sí, sabemos que la ayuda internacional solamente va a ser una gota de agua porque el Banco Mundial estima en 216.000 millones de dólares la reconstrucción y será imprescindible la inversión del sector privado. Creo en la capacidad de los sirios, creo en el espíritu de trabajo que tienen y sé que van a salir adelante.«Siria no está atrayendo grandes fondos por el momento, en parte porque todavía sufre las sanciones impuestas al régimen anterior» Meritxell Relaño Responsable de Unicef en Siria- Unicef tiene proyectos en todo el país, ¿cómo es el contexto de seguridad para trabajar ahora mismo en Siria?-La situación es frágil, por lo cual siempre pedimos a todas las partes en conflicto que piensen verdaderamente que no se puede volver atrás y debemos invertir para que la paz prevalezca. Tenemos acceso a prácticamente todo el país, excepto algunas áreas que en este momento están en conflicto activo como Sueida, en el sur. También hemos tenido momentos complicados en la costa y no sabemos lo que nos deparará 2026. - Viendo lo que ha visto en estos meses de trabajo, ¿cuál es su mensaje para los millones de sirios refugiados en otros países?-Si no hay escuelas, si no hay centros de salud, si no hay trabajo y persisten los problemas de seguridad, es difícil que las familias vayan a volver a Siria. Hay que animar a la cooperación internacional a que invierta verdaderamente para que en Siria se puedan dar los servicios sociales básicos y las familias puedan retornar con sus hijos y rehacer sus vidas. En este momento es difícil.

