México registra una reducción de homicidios dolosos no vista en una década
El Gobierno asegura que en 2025 se registraron un 40% menos de homicidios dolosos
México registró una reducción inédita de la violencia en 2025. Según cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública, el año pasado se registró una reducción del 40% en los homicidios dolosos, y la tasa de incidencia se colocó en los niveles en los que estaba en 2016.
La reducción de la violencia es el principal objetivo de una nueva estrategia de seguridad desplegada por el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, y uno de los sellos distintivos de su Administración respecto a su antecesor, Andrés Manuel López Obrador. Este jueves, acompañada de su gabinete de seguridad, la presidenta ha presentado los resultados de esta estrategia con datos consolidados de un año completo que muestran que el promedio diario de homicidios dolosos se redujo de 86,9 en septiembre de 2024, a 52,4 en diciembre de 2025.
“Quiero subrayar el resultado; de septiembre de 2024 a diciembre de 2025 los homicidios dolosos bajaron en 40%, al cierre de 2025. Esto significa 34 homicidios diarios menos, y es el número más bajo desde 2016; este es el resultado de una estrategia de seguridad que va dando resultados, y de una colaboración muy estrecha de todas las áreas y de procuración de justicia y con los gobernadores de los estados”, ha dicho la presidenta Claudia Sheinbaum en una conferencia celebrada en el Estado de Morelos.

Según las cifras oficiales, la tasa de homicidios dolosos, principal indicador para medir la violencia en el país, es la más baja desde el año 2016, cuando fue de 65,4 asesinatos diarios. El gabinete de seguridad ha destacado que esta tasa llegó a ubicarse en 99,3 en 2018, el último año del expresidente Enrique Peña Nieto, y en 93 en 2019, el primero del sexenio de López Obrador. Desde entonces, la tasa se redujo año tras año, hasta llegar a 73,3 en 2024. Sin embargo, la reducción entre el último año del Gobierno de López Obrador y el primero de Claudia Sheinbaum fue del 34%, la caída más importante en una década en este indicador.
En cuanto a la tasa de homicidios dolosos por cada 100.000 habitantes, el gabinete de seguridad ha reportado que en 2025 esta fue de 17,5, también comparable con la de 2015, que fue de 17,0. En el histórico, México llegó a registrar tasas de 29,1 homicidios por cada 100.000 habitantes en 2018 y de 25,4 en 2024, el último año del sexenio de López Obrador, por lo que el 17,5 del año pasado también indica una reducción significativa de la violencia.

“Como se ve claramente, 2025 es el año más bajo de los últimos diez años”, ha dicho la titular del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Marcela Figueroa, al presentar las cifras. La funcionaria ha informado que siete entidades federativas concentran más de la mitad de los homicidios dolosos que se cometieron en el país en 2025: Guanajuato, con 2.539 víctimas; Chihuahua, Baja California, Sinaloa, Estado de México, Guerrero y Michoacán.
Marcela Figueroa también ha reportado que en 26 de las 32 entidades se redujo el promedio diario de asesinatos, hasta en un 71% en el caso de Zacatecas, 58% en Chiapas y 56% en Quintana Roo. Incluso en el caso de Guanajuato, que sigue siendo el estado más violento del país, se reporta una disminución del promedio diario de 12,7 homicidios en febrero de 2025 a 4,8 en diciembre del mismo año.
El documento presentado por la funcionaria también señala reducciones en la incidencia de otros delitos de alto impacto: -28,6% en feminicidios, -19,2% en robo de vehículo con violencia, -70% en robo a transportistas con violencia y -35,2% en robo a negocio con violencia. En cambio, aumentó en un 31,2% en robo a casa habitación con violencia y en un 27,5% en extorsión, un delito sensible que ha generado múltiples denuncias en estados como Michoacán y que ha obligado al gobierno de Sheinbaum a diseñar un plan específico de combate a la extorsión.
La presidenta ha dicho que en 2026 se fortalecerá la estrategia de seguridad, sobre todo en el combate a las causas de la violencia y con un enfoque específico de atención a jóvenes, para impedir que sean reclutados por bandas del crimen organizado.