“No hablarán mal el uno del otro”: Nicole Kidman y Keith Urban firman su acuerdo de divorcio
La actriz y el cantante han renunciado a todos los derechos de manutención de sus hijas y cada uno deberá hacerse cargo de sus gastos. “Animarán a cada hija a seguir queriendo al otro progenitor y a sentirse cómodas en ambas familias”, afirma el escrito
Nicole Kidman y Keith Urban ya están oficialmente divorciados. El exmatrimonio ha llegado a un acuerdo con el que ponen fin a más de dos décadas de relación, 19 como casados y dos hijas en común. Así lo ha confirmado la revista People, que ha tenido acceso en exclusiva a los documentos judiciales. La pareja ha acordado ante un juez en el condado de Davidson, en Nashville, renunciar a todos los derechos de manutención de sus hijas, Sunday Rose, de 17 años, y Faith Margaret, de 15. También han renunciado a los derechos de manutención del cónyuge.
Fue el pasado mes de septiembre cuando se conoció la noticia de su separación y en poco más de tres meses, ya han llegado a un acuerdo. Unos plazos muy cortos en comparación a los que han tenido otras estrellas de Hollywood como Brad Pitt y Angelina Jolie, quienes tardaron ocho años en acercar las posturas y firmar los documentos que separaban definitivamente sus vidas. En el caso de la actriz y el cantante, tenían claro desde un principio que no querían que este proceso se alargara más de la cuenta o se convirtiera en algo demasiado mediático. El único deseo de la expareja es proteger a sus hijas, garantizarles estabilidad y mantenerlas lejos del ruido de la prensa y de los conflictos familiares.
A partir de ahora, ninguno de los dos podrá reclamar al otro ningún tipo de pensión de manutención mensual, como si que ocurre en otros casos. La posición económica de ambos permite que se puedan hacer cargo de los gastos de sus hijas por separado y el uno no necesite depender del otro. También se ha acordado que cada una de las partes será responsable de sus propios honorarios y gastos legales. La casa de Kidman será la residencia principal de las hijas del matrimonio, en la que pasarán 306 días al año.

Según el plan de crianza al que ha tenido acceso la citada revista, tanto la actriz como el artista deben “comportarse entre sí y con cada niña de manera que se garantice una relación afectuosa, estable, coherente y protectora, pese a estar divorciados”. Y añade: “No hablarán mal el uno del otro ni de los miembros de la familia del otro progenitor. Animarán a cada hijo a seguir queriendo al otro progenitor y a sentirse cómodas en ambas familias”. Además, la expareja tiene la obligación y la responsabilidad conjunta de tomar decisiones importantes que afectan a la vida de sus hijas.