Notre Dame sigue en obras, sin saber quién las pagará
Seis años después del trágico incendio de abril del 2019, un año después de su reapertura oficial, en presencia de Donald Trump, la catedral de Notre Dame sigue en obras , los trabajos deberán prolongarse varios años y es necesario buscar nuevos donantes internacionales para financiar la restauración definitiva de un monumento nacional altamente simbólico.Philippe Jost, presidente de la institución pública creada expresamente para 'reconstruir' Notre Dame, resume el primer problema de fondo de este modo: « Hemos reconstruido lo esencial. El interior de la catedral quizá sea más bello que nunca. Dicho eso… quedan por restaurar buena parte de los muros exteriores, algunos espacios interiores, muchos 'detalles'» que todavía nos llevará varios años reconstruir completamente».En su día, el incendio de Notre Dame causó una profunda emoción mundial. Pero el Estado francés, endeudado de muy mala manera, no podía asumir «solo» la reconstrucción del más grande de los monumentos nacionales. Y fue necesario lanzar una petición internacional. Fue relativamente «fácil» recolectar 846 millones de euros. Los responsables de la gestión han trabajado con mucho rigor. Todavía quedan 140 millones para continuar los importantes trabajos pendientes.Andamios y grúas en la catedral de Notre Dame Juan Pedro QuiñoneroA la luz del programa de restauración definitiva, esos 140 millones serán insuficientes para pagar las obras por venir, que todavía deben prolongarse más de cinco años . El Estado francés sigue endeudado, de mal en peor. Y será necesario lanzar una nueva petición de ayuda y rescate internacional.Sylvie Bretones, delegada nacional de la fundación que gestiona la financiación de los trabajos, se manifiesta prudentemente «melancólica»: «El interior de Notre Dame está prácticamente restaurado, a falta de detalles importantes. Por el contrario, los muros, la arquitectura, el exterior de la catedral, todavía necesita de mucho trabajo, durante varios años. No será fácil buscar nuevas ayudas. Tendremos que convencer a los donantes que la restauración no ha terminado y debe prolongarse varios años».Más atractiva que antes del incendioParadójicamente, Notre Dame, en obras, «rodeada» de grúas, camiones de escombros, andamios metálicos, alambradas, soldados y policías patrullando a toda hora por los alrededores, es más atractiva para el turismo mundial que la «antigua» catedral, anterior al incendio de hace seis años.Durante los últimos doce meses, Notre Dame ha recibido 11 millones de visitantes que, con frecuencia, deben esperar más de una hora para poder entrar en el interior, tras la visita a los alrededores y el espectáculo de las más altas grúas. Se trata de un crecimiento del 30% con respecto al año anterior del incendio.«Es muy emocionante visitar Notre Dame. Las obras le dan una autenticidad dramática que también tiene su belleza », me comentan Dolores y Eulalia, dos amigas peruanas que forman parte de un grupo de turistas americanos.El Ministerio de Cultura propuso la idea de imponer el cobro a la entrada en Notre Dame. El arzobispado de París puso el grito en el cieloEn su día, el Ministerio de Cultura propuso la idea de imponer el cobro a la entrada en Notre Dame. El arzobispado de París puso el grito en el cielo. La idea de cobrar cinco euros por una entrada a una de las grandes catedrales de nuestra civilización parecía y parece un insulto a la jerarquía católica.El Papa Francisco no deseó participar en la gran ceremonia de su reapertura, negándose, sin decirlo, a coincidir con Donald Trump en un acontecimiento sin duda histórico. Desde entonces, la jerarquía religiosa francesa sigue muy de cerca los trabajos de restauración definitiva, pero desea imponer sus criterios propios, religiosos, en definitiva, en materia de gestión pública de Notre-Dame.Más allá del «diluvio turístico», quizá imposible de contener, la iglesia desea preservar la condición de espacio religioso de Notre Dame . Se trata de una cuestión de principios básicos. Desde la óptica religiosa, la «dinámica turística» es muy respetable. Pero Notre Dame, como cualquier iglesia, no puede convertirse en un «espacio turístico».Noticias relacionadas opinion No La Tercera | Grietas en la 'Grandeur' José María Paz Gago estandar Si Se agrava la crisis de los museos en Francia: «Las joyerías están mejor protegidas» Juan Pedro QuiñoneroEl Estado, por su parte, incapaz de asegurar la financiación de los trabajos, es responsable de la seguridad de Notre Dame y sus alrededores. Se han detectado varios «proyectos» de atentados terroristas . Soldados, policías y gendarmes efectúan rondas permanentes, para confirmar la seguridad de millares de hombres, mujeres, niños, ancianos, que cada día visitan la catedral y sus alrededores, entre la fascinación, el asombro y la admiración.
