Pier Paolo Pasolini entre nosotros
Una biografía impolítica y deshistorizada y una nueva traducción de ‘Petróleo’ que desecha textos de la edición italiana que contextualizaban la novela cierran el 50º aniversario del asesinato del escritor y cineasta
El medio siglo transcurrido desde la muerte de Pier Paolo Pasolini ha convertido a este autor en universal. El interés hacia su producción sigue vivo, también en España, donde no dejan de aparecer títulos que a estas alturas ofrecen una base robusta para aproximarse a ella. Los más recientes son Los guiones no filmados (Trotta), La palabra que construye el mundo (Altamarea) y los dos que nos ocupan aquí: una nueva traducción de Petróleo (tras la de Seix Barral de 1993), a partir de la 4ª edición italiana en Garzanti, y la biografía de Jordi Corominas.
Petróleo es un agregado de descripciones, alegorías y transmutaciones míticas que hablan del poder, con una notable variedad de registros estilísticos y temporales, y una escritura muy visual, profusa como en un guion fílmico en detalles de ambientes y personajes. Entre la realidad y el sueño, se centra en el personaje de Carlo, disociado en un ser racional (un arribista inteligente que acaba envuelto en la trama para impedir la entrada de los comunistas en el Gobierno del país) y otro abandonado a las pasiones. Ambos evolucionan a medida que avanza la obra, a la par que su trama política.
El núcleo narrativo gira en torno a la colusión italiana entre la clase política, los servicios secretos y el mundo empresarial. El estudio de Walter Siti en la edición italiana, avalado por investigaciones recientes, permite vincular el asesinato de Pasolini (y los de los periodistas Mauro di Mauro y Salvatore Palazzolo unos años antes) con la urdimbre de la novela y con los artículos que simultáneamente publicó en prensa (recogidos en los Escritos corsarios y las Cartas luteranas). La novela debía estar estructurada en dos bloques políticos relacionados con los años de plomo italianos: el primero en torno a 1962, año del asesinato del fundador de la corporación nacional de hidrocarburos (ENI), ; el segundo, alrededor de la estrategia de la tensión (1968-1974) organizada en respuesta a las protestas sociales de aquel periodo.


