Renee Nicole Good, la poeta y madre de tres hijos que murió tiroteada en Minneapolis por un agente antinmigración
La mujer, de 37 años, falleció mientras intentaba huir en su coche. Trump y su Administración acusan a la víctima de “terrorismo doméstico”
Renee Nicole Good fue tiroteada en Minneapolis a plena luz del día, este miércoles, por un agente del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) durante una redada en la zona. Tenía 37 años y tres hijos, de dos exparejas: una hija de 15 años, y dos hijos de 12 y 6, según ha informado uno de sus exmaridos a The Washington Post. Era poeta galardonada, guitarrista aficionada y cinéfila, según distintos medios internacionales.
De nacionalidad estadounidense, Good era originaria de Colorado Springs y hacía un año que se había mudado con su pareja a Minneapolis, desde Kansas City. Autoridades locales afirman que estaba en la zona de la redada como observadora legal de las actividades del ICE; un cargo voluntario que vigila las acciones de la policía antinmigración y las fuerzas de seguridad en protestas y redadas, según la BBC. El objetivo de estos observadores es ayudar a mantener la calma, disuadir a los agentes de las malas prácticas y garantizar el respeto de los derechos legales. La Administración Trump, sin embargo, la ha acusado de intentar atropellar al agente que la mató y han calificado lo sucedido como un “acto de terrorismo doméstico”.
Según los citados medios, Good estudió un máster sobre escritura creativa en la Universidad Old Dominion de Norfolk (ODU), en el Estado de Virginia. En 2020 ganó un premio otorgado por la Academia de Poetas Estadounidenses por su poema On Learning to Dissect Fetal Pigs. Se graduó en la Facultad de Artes y Letras de la ODU el mismo año con una licenciatura en Inglés, según declaró a The Post el rector de la universidad, Brian O. Hemphill, quien ha condenado su muerte. “Este es otro claro ejemplo de que el miedo y la violencia se han vuelto, lamentablemente, comunes en nuestra nación. Que la vida de Renee sea un recordatorio de lo que nos une: libertad, amor y paz”, declaró.

Los padres de Good, Donna y Tim Granger, la han descrito como una persona amable y compasiva, aunque él admitió al que su vida no siempre fue fácil. “Tuvo una buena vida, pero una vida difícil”, lamentó. Hablando con , un medio local, su madre aseguró que Good “probablemente estuvo aterrorizada” durante y que ella era “cariñosa, comprensiva y afectuosa” y “un ser humano increíble” que “había cuidado de personas toda su vida”. “Era una persona maravillosa”, añadió su padre.
