Semana Fantástica, el restaurante de Zaragoza donde se come casero mejor que en casa
Un exfutbolista que pasaba los veranos en Lera, un administrador de empresas y un centrocampista del Boca Juniors llevan el restaurante que convertirás en tu sitio de confianza
Una de las cosas más bonitas que puede pasarle a un sitio es que alguien lo elija como su bar de confianza. Ese lugar al que bajar siempre a echar el café y el pincho, el vermut improvisado, la quedada con amigas a última hora del día. Ser la barra que escucha las confesiones más íntimas, esas conversaciones que cambian el mundo. Y aunque solemos pensar en bares de toda la vida, en parte, porque es gracias al tiempo que se construyen estas relaciones estrechas bar-cliente-dueño-amigo, es un rol que perfectamente puede cumplir un sitio abierto hace poco.
Para generar ese vínculo se suelen cumplir unas características básicas. Ser un lugar sencillo, pero en el que se está cómodo. Con dueños y equipo que hacen que te sientas en casa, que se saben tu nombre y cómo te gusta el café. Unos precios asequibles. Una cocina rica, casera, pero en ese nivel de casera que es siempre más especial que la que te harías en tu casa. Y para cerrar del todo el círculo, tiene unos básicos en carta por los que siempre vuelves, pero te ofrece todos los días alguna cosa distinta, para que no te aburras. Todo esto lo tiene Semana Fantástica y es ya, en efecto, el bar de confianza de muchas vecinas y vecinos de Zaragoza.

Pablo Alcolea (36, Zaragoza), Javier Allueba (36, Zaragoza) y Ander Herrera (Bilbao, 36) son esos amigos de la universidad a los que siempre les había gustado comer y fantasear con tener algún garito juntos. La fantasía se hace realidad en noviembre de 2024. “Pablo siempre había tenido inquietud en la cocina, yo la visión más de empresa… Nos íbamos juntando en casa, probando cosas, a mí me gusta esto, a mí lo otro… y fue, ‘va, nos metemos en este jaleo’”, cuenta Allueba, que del mundo de la gestión de empresas ha pasado a hacerse todos los servicios de sala de su restaurante.
Alcolea llevaba muchos años dedicándose al fútbol. “Tras una larga temporada en el Real Zaragoza, pasé por Toledo y Salamanca. Ahí iba mucho a comer a Lera y con el tiempo terminé haciendo algo de relación con Luis”, dice. Tras romperse los meniscos y un desencanto progresivo con el oficio de futbolista, Alcolea finaliza la carrera de enfermero y pasa dos veranos en la cocina de Lera. “Le pedí a Luis si podía estar unos meses aprendiendo en el restaurante y fue una etapa maravillosa”.
Cocinando ahora en Semana Fantástica, el legado del restaurante zamorano se siente y saborea. En las patatas Minica, con su clásico refrito de ajo, vinagre y pimentón, cortadas y fritas . En ese hacer lento, artesano, de guisos a fuego lento y mimo de principio a fin. “Servimos los filetes rusos que nos hacía Minica (Felicísima Collantes) de comida de personal”, dice Alcolea, “y tengo muy presente esa hospitalidad enorme con la que se recibía a todo el que entrara por la puerta”. Guisos caseros, rellenos hechos desde cero, salsas elaboradas por ellos… En la cocina de Semana Fantástica, el es constante.

