Sánchez envía una carta a la militancia: «No renunciaremos a culminar esta legislatura»
Año nuevo, vida nueva o mismo empeño de siempre: aferrarse al poder por más escándalos sexuales o tramas corruptas que cerquen a su entorno personal, a su partido, el PSOE, o a su Ejecutivo. Las debacles electorales autonómicas, su debilidad parlamentaria o las críticas de la oposición e incluso de sus propios socios del bloque de investidura tampoco le harán flaquear. Pedro Sánchez arranca el 2026 con una nueva carta a la militancia socialista en la que vuelve a dejar clara su intención de agotar hasta el final una legislatura a la que aún le queda -salvo sorpresa mayúscula- año y medio de vida útil: «Mantenemos nuestras firmes convicciones. No vamos a cejar en el empeño. Seguiremos adelante», puede leerse en la misiva. En ella, el presidente del Gobierno advierte a todo aquel que quiere ser testigo de su derrocamiento que ni él ni su gabinete renunciarán «a culminar» la presenta legislatura ni a «seguir transformando España en la próxima», marcándose como objetivo incluso seguir gobernando hasta 2031.Sánchez, muy dado en los últimos años al género epistolar -como pudo evidenciarse ya después de que su mujer, Begoña Gómez, comenzara a ser investigada o tras el estallido de los casos que afectan a sus dos ex secretarios de Organización Santos Cerdán y el exministro José Luis Ábalos-, dice ser «consciente» de las dificultades a las que se enfrenta. Entre ellas, la coalición que a su juicio integran el Partido Popular y Vox, a la que acusa de atacar a su Ejecutivo «rebasando los límites de la verdad y la democracia». También se despacha, aunque sin explicitar nombres, contra cierta parte de la progresía política que el presidente cree se ha abonado «a la nostalgia y a la derrota», comprando la tesis de que «es el momento del retroceso que dicta la internacional ultraderechista con la complicidad de la derecha tradicional». «Dicen que la aritmética parlamentaria es demasiado compleja. Que la izquierda solo tiene derecho a gobernar con mayorías absolutas. Que deberíamos tirar la toalla. Respeto sus argumentos, aunque no los comparto. Es más, los rechazo plenamente», lamenta el socialista. Y no porque niegue la realidad, ahonda de forma optimista, sino porque dice estar convencido de que «el mayor deber de los progresistas es hacer frente a esa realidad». Noticia Relacionada estandar Si EE.UU. dirigirá Venezuela hasta una transición y controlará su petróleo David Alandete La Casa Blanca no notificó la operación previamente al Congreso en virtud de la Resolución de Poderes de Guerra, al sostener que no se trató de una acción bélica contra un Estado soberano, sino destinada a detener a un prófugo de la Justicia estadounidenseUna realidad, según el jefe del Ejecutivo, que se corresponde con las aspiraciones de esta «internacional ultraderechista» de «arrastrar» a Europa, incluido España, a los recortes, la privatización del Estado del bienestar, la militarización y el debilitamiento del orden internacional basado en reglas, al fin de la paz y a la implantación de la ley del más fuerte, tal y como puede leerse en la carta que este domingo por la mañana ha dirigido a sus bases. Especial hincapié hace el presidente en esta última idea, la cual aprovecha para elevar ligeramente el tono respecto a sus declaraciones del sábado y condenar «con rotundidad» la que considera Sánchez la «violación de la legalidad internacional en Venezuela» por parte de Estados Unidos en referencia a los ataques de Washington en el país latinoamericano que culminaron con la detención del presidente Nicolás Maduro, ya en una prisión de Nueva York a la espera de ser juzgado por narcotráfico y armas. Todo ello después de tanto él como su ministro de Exteriores, José Manuel Albares, se limitaran a pedir moderación y una desescalada de la «crisis», y a anunciar que no reconocerían la intervención de la Administración Trump en suelo venezolano.«Ahora más que nunca no renunciaremos a nuestro mandato democrático, ganado limpiamente en las urnas. Pero, sobre todo, no renunciaremos a lo que somos»El caso de Venezuela, unido a los de Palestina y Ucrania, señala Sánchez, que saca pecho de su gestión, «nos recuerdan cuan importante es contar con un Gobierno en España que abogue y defienda, siempre y donde sea, el derecho internacional y la resolución pacífica de los conflictos». Para ello se ha prestado precisamente Moncloa en Venezuela: «España está dispuesta a prestar sus buenos oficios para lograr una solución pacífica y negociada», se leía en el comunicado que emitió Exteriores en relación a la situación en Caracas. Pide «cabeza alta» a las bases «Pese a la dificultad del momento». Sánchez ha querido dirigirse personalmente a sus bases en este cuarto día del año para pedirles «convicción, cabeza alta, valentía y determinación», reafirmándose en su intención de continuar tanto al frente de la Secretaría General del PSOE como de la Presidencia del Gobierno. Todo ello después de que el caso de presunto acoso sexual de Francisco Salazar rompiera el partido hace escasas tres semanas. Una crisis interna que indigno a bases y filas a partes iguales, conscientes de que les genera un coste electoral mayor que la corrupción.En cualquier caso, Sánchez justifica su decisión de seguir sobre la base de tres motivos. En primer lugar, puede leerse en la misiva, «los resultados nos avalan. Hemos cosechado los mejores resultados y económicos de la historia democrática. Los datos son innegables. Nuestro modelo funciona». En segundo lugar, explica, porque el Gobierno de coalición PSOE-Sumar «significa esperanza» porque es «el mayor contrapeso que existe en Europa ante el avance de la internacional ultraderechista. Y por último porque como progresista que es, dice tener el deber de luchar por el progreso especialmente cuando éste está en peligro.«Ahora más que nunca en todos estos años [...] no renunciaremos a nuestro mandato democrático, ganado limpiamente en las urnas. Pero, sobre todo, no renunciaremos a nuestras ideas, a nuestros valores, por más que estén siendo atacados por una derecha que blanquea e imita las técnicas de los ultras. No renunciaremos a lo que somos», zanja Sánchez no sin antes desear un «feliz 2026». Un año que comienza «con esa mezcla agridulce de todos los eneros: con la gente cargada de ilusión y propósitos de futuro, y los periódicos cargados de tragedias e incertidumbre». En lo que respecta al presidente, lo iniciará reuniéndose con el líder de ERC, Oriol Junqueras, este próximo jueves, según ha adelantado el republicano en una entrevista concedida a 'El Periódico'.